en Manchester 
Londres, martes 26 de diciembre de 1865 

126 Dec. 1865. 
Dear Fred, 

Has de disculparme si hasta hoy no doy las gracias en nombre de la family por la Christmasbox y si en general durante tanto tiempo no he escrito nada. Estoy all that time tan sumamente bothered y pierdo tanto tiempo en carreras y transacciones a derecha e izquierda, para 
A) satisfacer a unos y por ello caer en las garras de B) etc., que mi trabajo queda limitado en gran parte a la noche y el buen propósito de despachar correspondencia al día siguiente se va cada día a pique. 

En lo que respecta a la International Association y todo lo que de ella pende, pesa sobre mí como un íncubo y me alegraría poder sacudírmela. Pero justamente ahora no es posible. Por un lado, varios bourgeois han tenido la idea —a la cabeza Mr. Hughes, M. P.— de convertir el Workman’s Advocate en un periódico debidamente fundado, y como uno de los Directors I must watch the transactions para que no haya foul play. Por otro lado, la Reform Ligue, una de nuestras fundaciones, ha cosechado un triunfo enorme en el meeting de St. Martin’s Hall, el meeting más grande y el más puro meeting obrero que ha tenido lugar desde mi estancia en Londres. La gente de nuestro Comité estuvo allí a la cabeza y habló en nuestro sentido. Si yo me retirase mañana, el elemento burgués, que con desagrado nos ve a nosotros (foreign infidels) detrás de los bastidores, se impondría. Con el completo fiasco del movimiento obrero en Alemania, los elementos obreros en Suiza se han agrupado tanto más en torno a las secciones de la International Association allí existentes. A mediados de este mes apareció en Ginebra el primer número del “Journal de T Assoc. Internat. des Trav. – Section de la Suisse Romande”, y pronto aparecerá allí ditto un órgano alemán bajo la redacción de Becker, que tendrá chance a causa de la muerte del “Nordstern” y del descrédito del Soc. Dem. (El viejo Becker solicita artículos y me ha encargado que también te escriba a ti con urgencia, ya que pro nunc no tiene colaboradores.) En Francia, por fin, la Assoc., a falta de todos los demás centros de movimiento, hace grandes progresos. De modo que si en estas circunstancias yo me retirase, causaría el mayor daño a la causa; y sin embargo, por otra parte, con mi actual escasez de tiempo no es ninguna nimiedad, about 3 meetings en el Westend o la City, every week, ya sesión del Intern. Council, ya del standing Committee, ya de los Directors o Shareholders del Workman’s Advocate! Además, toda clase de escritos. 

De Liebknecht he recibido unas líneas. Vive en 2, Gerichtsweg Leipzig; hay que dirigirse a J. Miller. Esq. Según parece le va mal, como siempre, pero [parece] tener perspectivas de colocarse como lexicógrafo, así como de obtener el derecho de ciudadanía de Leipzig y de convertirse en súbdito de Beust. 

También me ha escrito el Dr. Kugelmann. El sucesor de Justus Möser, actual alcalde de Osnabrück, el señor Miquel, es ya un renegado público; por el momento en sentido burgués, pero “ya” girando hacia el sentido aristocrático. Un tal Wedekind, anteriormente consul somewhere, hombre archimillonario y ferviente partidario del Nationalverein, lo ha hecho su yerno en recompensa por sus méritos. Kugelmann vio en Colonia al “manso Heinrich”. Ahora es redactor bien asalariado de la “Rhein. Zeit.”. Se quejó de mí porque no lo visité en Colonia, porque lo trato de “renegado”, etc. Él habría permanecido siempre “fiel a ‘la causa’” y ahora trabaja con la burguesía contra la aristocracia “para fomentar el desarrollo y la clarificación de las oposiciones de clase (¡que, por cierto, en un discurso en Colonia hace apenas un año declaró non-existent!)”, etc. 

Bonaparte me parece más vacilante que nunca. La historia de los estudiantes es un síntoma, de huellas alarmantes de la oposición en el seno del propio ejército, pero sobre todo el asunto de México y el pecado original del Imperio inferior, ¡las deudas! En todo el año pasado al fulano no le ha salido bien ningún coup. En realidad, con él se ha llegado a tal punto que ¡Bismarck figura como su rival! 

Aquí la muerte de Palmerston ha dado evidentemente un fuerte impulso. ¡Si aún viviera, Governor Eyre habría recibido la ordre pour le mérite! 

I Freiligrath termina también el año con gran mala pata. El judío Rainach ha liquidado aquí el negocio con gran pestilencia y, viniendo ex profeso a Londres, lo ha hecho saltar. F., que de todos modos le debía dinero al banco, tuvo además la desgracia de que 3 días antes de la arrivai del poderoso Reinach uno de sus commis se escapara con 150 l. Sin embargo, el viejo tiene por otra parte poderosa protection to fall back upon. Sus amigos plonplonistas en París (p. ej., el ex-coronel Kiss, que se casó con la hija del ex-ministro francés Thouvenel, un millonario, y que ahora está a la cabeza de una compañía enorme) ya le conseguirán un nuevo acomodo. 
¡Glück Neujahr! También para Mrs. Lizzy. 
Dein 
KMI