súbito” de la fuerza centrípeta y centrífuga precisamente en el momento en que la una adquiere “ predominio” sobre la otra; por ejemplo, cerca del sol la fuerza centrípeta es la mayor de todas; por tanto, dice Hegel, la fuerza centrífuga es la más grande cuando supera este máximo de la fuerza centrípeta y viceversa. Además, las fuerzas se hallan equilibradas a la distancia media de los ápsides.6 Por consiguiente, no pueden ya salir de este equilibrio, etc. Por lo demás, la polémica de H egel7 tiende toda ella a sostener que Newton no había agregado nada a Képler, quien había descubierto el “ concepto” de movimiento mediante sus “ pruebas” , cosa que parece hallarse casi generalmente reconocida [ ...] MARX A ENGELS (M anchester)

[Londres,] 20 febrero 1866 [...] El hecho que Liebig había “ denunciado” y que daba a Schonbein pie para sus investigaciones era el siguiente: Las capas superiores del terreno contienen siempre más amoníaco que las profundas, pero si resultaran empobrecidas — de esta sustancia-^ por el cultivo, necesariamente encerrarían menos amoníaco. Era un hecho reconocido por todos los químicos. Lo único que se desconocía erq la causa. _; Hasta entonces, se consideraba la putrefacción como única fuente del amoníaco. Todos los químicos (entre ellos, Liebig) negaban que el nitrógeno del aire pudiera servir de materia alimenticia a las plantas. Schonbein demostró (por medio de experimentos) que toda llama que arda en el aire convierte en amoníaco y ácido salitroso cierta cantidad del nitrógeno del aire, que todo proceso de descomposición es tanto una fuente de ácido salitroso como el amoníaco y que la simple evaporación del agua constituye un medio para llevar a cabo la formación de las dos materias alimenticias vegetales y, por último, el “ grito de alegría” de Liebig acerca de este descubrimiento: "M ediante la combustión de una libra de carbón de piedra o de madera, e] aire no sólo recibe de nuevo los elementos para regenerar esta libra de madera, o en su caso de carbón de piedra, sino que, además, el proceso de combustión se transforma en sí” (observa la categoría hegeliana) "cierta cantidad de nitrógeno del aire en materia nutritiva indispensable para poder crear pan y carne.” MARX A ENGELS (M anchester)

[Londres,] 7 agosto 1866 [ ...] Desde ayer, Laura se halla medio comprometida con Monsieur Lafargue, mi médico criollo. Lo trataba como "a los demás, pero el exceso sentimental de estos criollos, un poco de miedo a que el jeune honnea (cuenta 25 años) pudiera ahorcarse, etc., alguna inclinación hacia él, más bien fría como siempre en Laura (Lafargue es un muchacho hermoso, inteligente, enérgico y gimnásticamente desarrollado) han conducido más o menos a medio compromiso. Este joven se arrimó primero a mí, pero pronto trasladó la atracción del viejo a la hija. Su situación económica es regular, pues es hijo único de una familia que anteriormente era de plantadores. Ha sido rayé de Funiversité de París pour deux ans (expulsado por dos años de la Universidad de París) por el Congreso de Lieja,9 pero pretende hacer su examen en Estrasburgo. A mi juicio, tiene un talento extraordinario para la medicina, pero es en ella infinitamente más escéptico que nuestro amigo Gumpret. En París, puesto a la orden del día, el esceptisismo médico se manifiesta en profesores y estudiantes. Por ejemplo, Magendie, declara charlatanería toda terapéutica en su estado actual. Este esceptisismo no sólo no excluye, sino que, como siempre, incluye crotchets.b Lafargue, cree en el alcohol y en la electricidad como remedios, fundamentales; afortunadamente ha estudiado con el profesor Carrère, refugiado (hautes mathématicus,c física y química), y tiene en él un buen consejero y podrá aprender mucho en la práctica de los hospitales londinenses. Yo le he facilitado el acceso a ellos por medio de una tercera persona. Una obra muy importante, que te enviaré (pero a condición de que me la devuelvas, pues no es de mi propiedad) tan pronto como haya tomado las notas necesarias, es el Origine et Transformations de V Homme et des autres Êtres d Paris, 1865. A pesar de todos sus defectos, que me han llamado la atención, representa un progreso muy importante sobre Darwin. Las dos tesis principales son las de que los croisementse no producen, como se cree, las diferencias, sino, por el contrarío, la unidad típica de las especies. La formación de la tierra en Darwin es puramente casual; se produce aquí necesariamente a base de los periodos de desarollo de los cuerpos terrestres de la degenerescensef que Darwin no acierta a aclarar, y que aquí se produce pura y simplemente, y que es la tan rápida extinción de simples formas transitorias, comparadas con la lena Joven, b Manías, c Altas matemáticas, a “ Orígenes y transformaciones del hombre y los otros seres.,, e Cruzamientos, f Degeneración.