en Manchester  
Londres, martes 9 de mayo de 1865

Dear Fred,

No tienes que devolverme nada (salvo la carta de Schily). Guarda sólo los papeles. Te adjunto un «Free Press» (el extraño artículo sobre la «Reconstruction of Italy» procede del propio Sumo Sacerdote, de Urquhart), y además dos (uno más viejo) «Nordstern». Estoy suscrito a este último, ya no al «Soc. Democ.». Cómo están las cosas en el Rin lo ves en parte por el último «Nordstern». Por lo demás, el número total de fieles sobre los que aún domina B. Becker apenas asciende a 1.000 hombres.

Para que no se me olvide: en el debate de la Cámara prusiana se hicieron varias alusiones a tu folleto. Gneist dijo, por ejemplo, que el ministro de la Guerra no las convencería aunque su estadística hablase con «lenguas de Engels» (Risas). (Así se imprimió la cosa en la «Berliner Reform».)

Como en todas partes, también entre los obreros londinenses existe, naturalmente, un hatajo de asnos, tontos y bribones que se agrupan en torno a un canalla. El canalla es, en este caso, «George Potter», un hombre rata, apoyado por un irlandés venal, pero ocurrente y peligroso como orador de barricada, llamado Conolly. A pesar de que los burgueses odian al pobre Potter como principal agitador de huelgas, lo apoyan sin embargo contra los nuestros, porque huelen en él la venalidad, mientras que saben que los nuestros son hombres honrados. Este Potter deriva su poder principalmente del hecho de que actualmente es el gerente del «Beehive», el órgano oficial de las trade unions, aunque lo utiliza contra el consejo oficial de dichas uniones, que está en nuestras manos. Ahora se trata, como el periódico es un periódico por acciones, de distribuir cuantas más acciones mejor (5 chelines por acción) entre nuestros obreros. Por mi parte, me he comprometido a reunir el dinero para 30 acciones. Cuento para ello con 5 libras de tu parte (por ti solo o con amigos); en cuanto a 1 libra, escribo a Dronke, y el resto lo pago yo mismo (aunque mi función en el Consejo General me cuesta mucho dinero para mis circunstancias). El dinero ha de estar a mano esta misma semana, pues la semana próxima es la asamblea general de accionistas. ¡Si tenemos la fuerza suficiente (y Odger, por ejemplo, ha garantizado 50 acciones) para elegir a los directores, tendremos al canalla de Potter (que no es más que el gerente) bajo nuestro pulgar! El asunto es de importancia decisiva para todo el movimiento.

E. Jones estuvo aquí, muy amable, socialmente hablando. Pero, dicho entre nosotros, sólo busca utilizar nuestra sociedad para la agitación electoral. De las 12 tarjetas que le envié, me devolvió 11, no había vendido ni una, mientras que el pobre Schily, por ejemplo, pagó por sí solo 24. Le dije que las volviera a guardar, que más adelante dispondría yo de ellas, pero que no podía presentarme ante los obreros ingleses con semejante noticia. Poco a poco ya se dará cuenta de que, aunque no fuera más que por razones especulativas, no debió haber tratado el asunto tan a la ligera y de manera más bien despreciativa. Le escribiré que te entregue las «Addresses». Puedes dárselas a éste o a aquél. En su poder no son más que lastre muerto. Por lo demás, tampoco me agrada que haya estado aquí para intrigar y obtener de Sir G. Grey un puesto de recorder.

Hoy he de presentar la «Address to President Johnson». El señor Le Lubez quiere volver a entrar en el Consejo como delegado por Deptford, el mismo sujeto que se salió cuando era delegado por Francia, pero su admisión (nosotros tenemos que confirmar a los delegados) no será tan fácil como él parece figurarse. Me agradaría que en Manchester formases una rama, aunque sólo fuera de 6 hombres, y te hicieras elegir como su corresponsal para Londres. Pues las personas corresponsales son, eo ipso, miembros del Consejo General y tienen asiento y voto en él, cuando se hallan en Londres.

En Lyon, Neufchâteau (departamento de los Vosgos) y St. Denis se han formado nuevas ramas. Las ramas francesas (salvo París) no se comunican con París, por imperativo legal, sino directamente con Londres.

Mi libro estará, espero (a pesar de muchas interrupciones), terminado y listo para el 1 de septiembre. Marcha bien, aunque todavía no estoy del todo curado.

Tuyo,
K. M.