misma cosa o más bien la prueba positiva del desarrollo hegeliano sobre la causa, el efecto, la interdependencia, la fuerza, etc. Y no soy ya, naturalmente, hegeliano pero sigo sintiendo una gran piedad y devoción por este viejo sujeto colosal [ ...]

MARX A ENGELS (M anchester)

[Londres,] agosto 19, 1865 [. . .] En mi enfermedad sólo puedo escribir poco y solamente by fits and starts.41 En los intervalos, me dedico a diversas cosas, aunque la lectura, con la influenza, no resulte fácil. “ De vez en cuando", he vuelto a “ cultivar" un poco de astronomía. Y quiero mencionar aquí una cosa que, por lo menos para mí, era nueva y que tú tal vez sepas ya desde hace tiempo. Conoces la teoría de Laplace sobre la formación del Celestial System.h Cómo este sistema explica la rotación de los distintos bodies0 en torno a sí mismos, etc.5 Partiendo de aquí, un yanqui, Kirkwood, ha descubierto una especie de ley acerca de la diferencia en cuanto a la rotación de los planetas, que antes aparecía de un modo totalmente anormal. La ley es ésta: “ The square of the number of times that each planet rotates during one revolution in its orbit, is proportioned to the breadth of a diameter of its sphere of attraction." d Es decir, que entre dos planetas existiría un punto en que su fuerza de atracción actuara por igual; o sea que sería un cuerpo inmóvil en este punto entre ellos. Por el contrario, a ambos lados de este punto el cuerpo caería en un planeta o en el otro. Por tanto, este punto constituye el límite de la sphere of attraction e del planeta y, a su vez, esta fuerza de atracción forma la medida del diámetro de todo este gazeous ringf que, según Laplace, formaría el planeta en el momento de separarse por vez primera de la general gazeousmass.s De donde Kirkwood deduce que, de ser exacta la hipótesis de Laplace, tiene necesariamente que existir una determinada relación entre la velocity of planets rotation h y la del breadth of the ring1 que lo forma o su sphere of attraction,i y esto lo expresa mediante cálculos analíticos en la ley expuesta más arriba.

El viejo Hegel hace algunos ingeniosos chistes acerca del “ trueque a De vez en cuando, b “ Sistema solar” , c Cuerpos. 3 “ El cuadrado del número de rotaciones de cada planeta durante una revolución en su órbita es proporcional al cubo del diámetro de su esfera de atracción.” e Esfera de atracción, f Anillo de gas. s Masa gaseosa general, b Velocidad de rotación del planeta, i Diámetro del anillo. 3 Esfera de atracción.

súbito” de la fuerza centrípeta y centrífuga precisamente en el momento en que la una adquiere “ predominio” sobre la otra; por ejemplo, cerca del sol la fuerza centrípeta es la mayor de todas; por tanto, dice Hegel, la fuerza centrífuga es la más grande cuando supera este máximo de la fuerza centrípeta y viceversa. Además, las fuerzas se hallan equilibradas a la distancia media de los ápsides.6 Por consiguiente, no pueden ya salir de este equilibrio, etc. Por lo demás, la polémica de H egel7 tiende toda ella a sostener que Newton no había agregado nada a Képler, quien había descubierto el “ concepto” de movimiento mediante sus “ pruebas” , cosa que parece hallarse casi generalmente reconocida [ ...] MARX A ENGELS (M anchester)

[Londres,] 20 febrero 1866 [...] El hecho que Liebig había “ denunciado” y que daba a Schonbein pie para sus investigaciones era el siguiente: Las capas superiores del terreno contienen siempre más amoníaco que las profundas, pero si resultaran empobrecidas — de esta sustancia-^ por el cultivo, necesariamente encerrarían menos amoníaco. Era un hecho reconocido por todos los químicos. Lo único que se desconocía era la causa. _; Hasta entonces, se consideraba la putrefacción como única fuente del amoníaco. Todos los químicos (entre ellos, Liebig) negaban que el nitrógeno del aire pudiera servir de materia alimenticia a las plantas. Schonbein demostró (por medio de experimentos) que toda llama que arda en el aire convierte en amoníaco y ácido salitroso cierta cantidad del nitrógeno del aire, que todo proceso de descomposición es tanto una fuente de ácido salitroso como el amoníaco y que la simple evaporación del agua constituye un medio para llevar a cabo la formación de las dos materias alimenticias vegetales y, por último, el “ grito de alegría” de Liebig acerca de este descubrimiento: "M ediante la combustión de una libra de carbón de piedra o de madera, e] aire no sólo recibe de nuevo los elementos para regenerar esta libra de madera, o en su caso de carbón de piedra, sino que, además, el proceso de combustión se transforma en sí” (observa la categoría hegeliana) "cierta cantidad de nitrógeno del aire en materia nutritiva indispensable para poder crear pan y carne.”