I Mehr 24 Febr 1865.

Querido Mohr:

Tu silencio de hoy me inquieta algo, pues hablabas de furúnculos y carbunclos en los sitios más interesantes (o, más bien, en los más «interesados»). Espero que no estés postrado.

Tanto mayor fue mi decepción al esperar recibir una aclaración —junto con la de Weydemeyer— sobre la colosal marranada que los tipos del S.D. han hecho con tu discurso en la fiesta de la Asociación Obrera de Londres. Te hacen hablar en puro S.D. Eso, Eccarius jamás se lo ha escrito. Esta infamia y, en el número siguiente, la reproducción del artículo de la Norddeutsche Allgemeine Zeitung bajo el pretexto del sufragio universal, del que no contiene ni una palabra, son para mí la prueba de que ese tipo está directamente vendido y tiene el encargo de comprometernos. Espero que la declaración esté ya en camino. No debemos titubear ni un momento más.

Pero ¡qué bestia es nuestro amigo Liebknecht, que debe vigilar el periódico y por principio no lo lee jamás!

Tuyo,
F. E.

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