Querido Mohr,

Adjunto el manuscrito, que ha aumentado hasta alcanzar las dimensiones de un folleto completo, y que ya no conviene en absoluto para el periodiquito. La revisión es aún muy superficial y debe realizarse de nuevo. En la cuestión militar hay que insertar todavía una exposición estadística sobre la población apta para las armas, y al final otra sobre la pequeña burguesía, que se me olvidó por completo en «el fragor del combate». Por lo demás, ya verás que la cosa ha sido emborronada de memoria, sin ningún recurso literario de ayuda, pues tenía que estar lista a toda prisa. Espero ahora tus apostillas al respecto.

Pero ¿adónde va ahora esto? ¿A Liebknecht o a Siebel, para buscar un editor? ¿Tú qué opinas? Lo mejor, sin duda, fuera de Prusia, ¿o crees que no hay en ello nada que dé pie a su confiscación? He perdido toda medida en cuanto a las condiciones de la prensa prusiana. Sobre este punto también —la posibilidad de publicación en Prusia— dime tu opinión.

Acaba de llegar otra vez un S.D. (porquería). ¡Qué lastimero gimoteo sobre la posición del partido! Ni pincha ni corta. Siempre dejando la puerta trasera abierta a Bismarck. ¡Ir juntos pacíficamente! Encima, Moisés ha llegado a la persuasión de que en Francia la burguesía y el gobierno rivalizan en hacer justicia a los obreros. Un verdadero paraíso para Moisés, esta Francia. Esto es ya demasiado incluso para Schweitzer; pone un ? detrás.

¿Debo dejar el pasaje en III sobre el movimiento obrero actual?

El discurso de Roon me parece todo él un compromiso. El tipo se deja regatear. Por eso, hay que sacar la cosa rápidamente. Así que escríbeme pronto lo que piensas acerca del editor.

Tuyo,
F. E.