en Londres  
Manchester, martes 7 de febrero de 1865  

I Mehr 7 Febr 1865.  
Lieber Mohr  

Incl. la declaración. Se encontrará reparo en que mencionemos a Moses, lo cual, al imprimirse, podría ser considerado como una violación del secreto de redacción. No olvides dar instrucciones a Liebknecht sobre esto, para que no se demore nuevamente el asunto por semejante cuestión de forma, por lo demás justificada.  

Liebknecht se vuelve cada vez más tonto. A eso lo llama un compromiso: que no sólo debamos sancionar tácitamente todas las tonterías que ocurren en el periódico, sino que además tengamos que aguantar que el periódico, contra todo comentario, ponga bajo sospecha nuestras propias cosas y agitaciones. Pero siempre tenemos un bonito lote de apoderados, y seguro que no seremos tan burros como Lassalle para «legarles» algo, s’il y avait de quoi. Si el asunto sale mal en Berlín, L. haría mejor en venir acá dejando a su familia; después veremos lo que se puede hacer; aquí puede trabar conocimiento rápidamente en la Schilleranstalt, y lo que se pueda hacer se hará; creo que de este modo podría lograr establecerse aquí, y si no, nada se pierde; y si sale bien, puede hacer venir después a su familia. Si trae a la familia enseguida, irá aquí a pique con toda seguridad, pues los costos aumentan de tal modo que el intento no podrá durar sino muy corto tiempo. Será difícil conseguir enseñanza para niños como la que daba Lupus, pero él puede intentar a ver qué se puede hacer.  

Bender me ha calculado por mi suscripción a ese S. Demokrätchen 5/- por trimestre, lo que me parece enorme.  

El diablo sabe las clases de perturbaciones que tiene uno aquí para trabajar. Ayer de nuevo reunión del comité de la Schilleranstalt, de modo que desde el viernes recién hoy por la noche vuelvo a la cuestión militar.  

El intento de Hatzfeldt y Klings de echar fuera a Bernh. Becker ha fracasado completamente, y Klings ha sido echado fuera.  

Mantengamos, por todo lo que más queramos, las manos fuera de la porquería; es como decía el obrero en Gürzenich en el 48: pueden caer como quieran, que siempre hay un canalla encima.  

¡Qué alemán más loco escribe ese Schweitzer «en calidad de tal»! Este segundo leader sobre el ministerio Bismarck vuelve a ser tan ampuloso y enredado como sólo es posible, aunque se elimine la coquetería directa con Bism. y sea bueno que califique de antialemana, sin más, la política de Prusia. Pero qué ingenuidad de Liebkn. pedirnos que les aclaremos cómo deben situarse ante el gobierno, cuando él, ante todo, debería exigir al señor Schweitzer declaraciones categóricas sobre cómo éste piensa situarse ante el gobierno.  

A mí me parece que ahora en Prusia las cosas se encaminan a un compromiso, por el cual la Cámara prusiana salvará su derecho presupuestario, pero cederá en todo lo demás. A Bismarck ciertamente no se le ocurrirá disputar seriamente el derecho presupuestario a la larga, ya que con eso no obtendría ni dinero ni crédito, y ambas cosas le son muy necesarias. Sin embargo, el asunto puede aún fracasar por toda clase de pequeñeces.  

En Estados Unidos, la apertura de la campaña ante Richmond en marzo-abril probablemente decidirá todo el año. Si Grant logra expulsar a Lee de allí, la Confederacy está acabada, sus ejércitos se disuelven, y la guerra de bandidaje, como ya se practica ahora en el oeste de Tennessee y en casi todas partes, es todavía el único enemigo. En realidad, el ejército de Lee es ya ahora el único que les queda a los sureños; todo depende de su destrucción. Ya podemos suponer ahora que el territorio del que Lee extrae sus recursos está limitado al sur de Virginia, las Carolinas y, a lo sumo, una parte de Georgia.  

Salut.  
Tuyo  
F. E.