Manchester, martes 10 de enero de 1865

I 10/1/65.
Querido Rudolf:

Mi opinión sobre la guerra americana es la siguiente: el Sur se agota paulatinamente y no puede reemplazar sus ejércitos. El Norte no ha puesto aún en movimiento ni la mitad de sus recursos. El Sur está limitado a la defensa, y ello hasta tal punto que los contraataques ofensivos, como los que Longstreet llevó a cabo en el valle de Shenandoah, han pasado ya. Hood intentó aún uno, pero con ello quedaron decididas de un golpe su impotencia y toda la campaña. En todos los puntos, el Norte es superior a sus adversarios sureños, y además tiene a su disposición los 40.000 hombres de Sherman, que pueden ir adonde quieran y destruir en todas partes las fuerzas, las conexiones, los recursos y las provisiones del Sur, en medio mismo del Sur. Charleston tendrá que caer en el plazo máximo de 4 a 6 semanas, después de que Sherman lo haya cercado por tierra. El Sur tiene ya un solo ejército, el de Richmond. Éste será batido de manera muy decisiva en el presente año, y con ello terminará la defensa del Sur por medio de ejércitos. Luego podrá seguir una guerra de guerrillas, bandolerismo, etc., y probablemente se prolongará hasta el año próximo.

Si el Sur arma a sus negros, tanto mejor para el Norte. Pero se guardarán de hacerlo. A lo sumo, en el último momento. Tampoco los negros son tan tontos como para dejarse matar por el látigo que los azota.

Con seguridad vendrán aún momentos en que las cosas parezcan ir otra vez algo mejor para el Sur que ahora; pero eso ya lo hemos vivido con demasiada frecuencia y no puede hacerme vacilar. Ésos son momentos para vender.

Que recibamos algodón de América, no lo creo; pero que por el momento bajemos, sí lo creo. El algodón es hoy un artículo de especulación hasta tal punto que los precios se ven afectados por cada fluctuación de la opinión. A esto se añaden 500.000 balas en Liverpool y la tendencia de la gente aquí a caer siempre de inmediato en los extremos, a gritar: el Sur está acabado, tendrá que rendirse en 14 días, etc.; en tales condiciones, no hay que pensar en ninguna subida. Seremos dominados por las noticias que recibamos, pero siempre con la reserva de que sabemos que las existencias en Liverpool son el doble que el año pasado. Creo también que el año 1865 cerrará más bajo que los precios actuales, pues hemos de esperar más algodón de todas las regiones.

Tuyo,
Friedrich.