en Saint Louis  
Londres, martes 29 de noviembre de 1864  

1, Modena Villas, Maitland Park,  
Haverstock Hill. N. W. Londres.  

Querido Weiwi,  

Toda la casa y yo nos alegramos extraordinariamente de volver a tener noticias tuyas y de tu familia. Mi mujer sostiene que fue ella quien escribió la última a la tuya, por lo que espera de ella la primera carta.  

Te envío al mismo tiempo por correo 4 ejemplares de una alocución impresa, redactada por mí. El Comité Obrero Internacional recién constituido, en cuyo nombre se publicó, no carece de importancia. Sus miembros ingleses están compuestos en su mayoría por los jefes de las trade unions de aquí, es decir, los verdaderos reyes obreros de Londres, las mismas personas que prepararon a Garibaldi la grandiosa recepción y que mediante el mitin monstruo en St. James Hall (bajo la presidencia de Bright) impidieron que Palmerston, que estaba a punto de hacerlo, declarase la guerra a los Estados Unidos. Por parte de los franceses, los miembros son poco significativos, pero son los órganos directos de los «obreros» dirigentes de París. Asimismo existe vinculación con las asociaciones italianas que hace poco celebraron su congreso en Nápoles. Aunque durante años rechacé sistemáticamente toda participación en todas las «organizaciones», etc., esta vez acepté, porque se trataba de un asunto en el que es posible obrar de manera significativa.  

Desde hace 14 meses estuve casi constantemente y a menudo con peligro de muerte enfermo de carbunclos. Ahora estoy bastante curado.  

Que hemos perdido a nuestro Lupus te lo habrá escrito Engels.  

De manera curiosa recibí el viernes pasado una carta de Berlín en la que la vieja Hatzfeldt me pedía que defendiera a Lassalle contra la «Protesta republicana» de Blind. Al día siguiente recibí tu carta a Engels, en la que figura la muy alterada edición americana de la misma bazofia.  

Por una tercera coincidencia se me remitieron al mismo tiempo 2 números del «Beobachter» suabo (de Stuttgart) (que por lo demás nunca llegan a mis manos). En el primer número, el redactor se burlaba de una carta que el señor Blind, traducida del inglés del «señor Blind», le había enviado a él y a otros redactores del sur de Alemania, dirigida a la nación americana, en la que, según dice, a petición «casi oficial», emite su opinión no vinculante sobre la elección de Lincoln, etc. En el mismo número decía el redactor que en mi libro contra Vogt se veía a qué conduce la vanidad de Blind, etc. A raíz de esto, Blind envió, a través de su testaferro, el Dr. Bronner de Bradford, la respuesta adjunta, en la que 1) expone su enorme peso en América y 2) tiene el descaro de decir que el asunto Vogt está «zanjado».  

Esto me capacitó entonces (utilizando e imprimiendo los pasajes referentes a Blind de tu carta) para dar a la vieja Hatzfeldt la deseada declaración contra el bufón, sin identificarme con los aspectos de la agitación lassalleana que me desagradan. Escribe pronto.  

Tuyo  
K. Marx  

El número del «Beobachter» (de Stuttgart), del que copio para ti la carta jactanciosa de Blind, es el núm. 268, del 17 de noviembre de 1864.  

Es de todo punto necesario que me escribas unas líneas, destinadas a uso público, sobre la influencia americana del señor Blind.