en Saint Louis  
Manchester, jueves, 24 de noviembre de 1864  

I Manchester 24 Novbr 1864.  
Querido Weydemeyer  

Me ha alegrado mucho tener por fin noticias tuyas otra vez.  
Durante años hemos carecido de tu dirección, de lo contrario ya habrías recibido  

5 antes noticias mías. Mi dirección sigue siendo  
E. & E., y probablemente lo seguirá siendo una buena temporada o cinco años más si  
en Alemania no se mueve nada. La dirección de Marx es N°1, Modena Villas,  
Maitland Park, Haverstock Hill, Londres, pero Dr. Marx, Londres, también lo  
encuentra en caso necesario.  

10 El pequeño y gordo cerdo de Blind se da aquí en Europa, donde puede,  
tanta importancia como al otro lado, es el único placer que tiene  
este animalucho, y lo practica con una diligencia que sería digna de mejor  
causa y de mayor éxito. Sin embargo, desde que Marx le atizó tan  
recio en la cabeza en el «Señor Vogt», se mantiene bien lejos de nosotros.  

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En lo que respecta al coqueteo de Lassalle con Bismarck, no puede  
negarse. Los pasajes citados por Blind los dijo L. efectivamente en su discurso  
de defensa en Düsseldorf, y los hizo imprimir él mismo, de modo que ahí  
no hay nada que hacer. Con todas sus cualidades relevantes, L. tenía  
el respeto judío por el éxito momentáneo, que le hacía imposible  
no tener respeto por Louis Bonaparte y no manifestar  
principios directamente bonapartistas como hizo. Para quien lo  
conocía más de cerca, esto no era nada aislado. Puedes imaginarte  
que esto fue para nosotros tan desagradable como maná caído del cielo para  

25 el cerdito Blind, y ya esto solo hubiera sido suficiente para || no tener  
nosotros nada que ver con toda la agitación de Lassalle en vida de este,  
aunque también existían otras razones. Pero eso ya  
pasó y habrá que ver si su agitación fue fuego de paja o  
si realmente hay algo detrás.  

30 Habrás oído que nuestro pobre Lupus falleció aquí el 9 de mayo de este año.  
Esa fue una pérdida para el partido completamente distinta a la de  

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36. Engels a Joseph Weydemeyer - 24 de noviembre de 1864  

Lassalle. Un tipo sólido como una roca, que sabía hablarle así al pueblo,  

y que siempre, en el momento más difícil, estaba donde tenía que estar,  
no volveremos a tenerlo jamás. Tuvo durante 4 semanas enteras los más espantosos dolores  
de cabeza, su médico alemán lo trató con negligencia, y finalmente le reventó 35  
una vena por la colosal congestión sanguínea en el cerebro, fue perdiendo  
poco a poco el conocimiento y murió 10 días después.  

Aquí en Europa la cosa está aburrida. La represión de la insurrección  
polaca fue el último acontecimiento decisivo; por su  
colaboración en esto recibió Bismarck permiso del zar para quitarles Schleswig Holstein 40  
a los daneses. Pasará mucho tiempo hasta que Polonia esté de nuevo en condiciones  
de levantarse, incluso con ayuda externa, y sin embargo Polonia  
es para nosotros del todo indispensable. De ello tiene la culpa la vileza de los filisteos  
liberales alemanes; si esos perros en la cámara prusiana hubieran tenido más  
visión y coraje, todo podría ir bien – Austria estuvo 45  
en todo momento dispuesta a intervenir a favor de Polonia, y solo la postura  
de Prusia lo impidió, y la traición del señor Bonaparte, que  
naturalmente solo quería cumplir sus promesas a los polacos  
cuando tuviera el juego asegurado, es decir, || cuando Prusia y Austria lo cubrieran.  

50 Esa guerra vuestra allá es sin embargo una de las cosas más grandiosas que se pueden  
vivir. A pesar de las muchas estupideces que ocurren en los ejércitos  
del norte (en el sur también bastantes), la ola de la conquista  
se desplaza no obstante lenta y segura hacia adelante, y en el curso de 1865 tendrá seguramente  
que llegar el momento en que la resistencia organizada del sur se  
quiebre como una navaja de bolsillo, y la guerra se disuelva en bandidaje 55  
como en la guerra carlista en España y últimamente en Nápoles.  
Una guerra popular así, en ambos bandos, no se ha visto jamás desde que  
existen grandes estados, y ella señalará en todo caso la dirección del futuro de toda América  
por cientos de años. Una vez que  
con la esclavitud haya saltado hecha pedazos la mayor traba política y social 60  
de los Estados Unidos, el país tiene que experimentar un auge  
que en el más breve plazo le asignará una posición completamente distinta en la historia  
mundial, y el ejército y la flota que la guerra le procura pronto  
encontrarán entonces su empleo.  

65 Por lo demás, era comprensible que el Norte solo pudiera crearse un ejército y generales  
con dificultad. La oligarquía del Sur había puesto desde  
el principio bajo su dirección a las pocas fuerzas militares del país,  
ella suministró los oficiales y encima saqueó los arsenales.  
El Norte no encontró otro material que la milicia, el Sur se venía  
ejercitando desde hacía años. El Sur tuvo desde el principio una población de jinetes 70  
para caballería ligera, de la que el Norte carecía en esa medida.  
El Norte heredó la manera, importada del Sur, de la adjudicación partidista  

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de puestos; el Sur, en medio de una revolución y con  

dictadura militar, pudo saltarse todo eso. De ahí todas  

las meteduras de pata. No niego que Lee es mejor general que todos los que tiene  

el Norte, y que sus últimas campañas || en torno al campamento atrincherado de  

Richmond son obras maestras, de las que el glorioso príncipe Friedrich Carl  

de Prusia podría aprender muchísimo. Pero los ataques determinados de  

Grant y Sherman han hecho al final inútil toda estrategia.  

80 Que Grant sacrifica una cantidad colosal de hombres, está claro, ¿pero podía él  
actuar de otro modo? No tengo ninguna idea del nivel disciplinario en que  
se encuentra vuestro ejército, de la cohesión bajo el fuego que posee, de su  
capacidad y voluntad de soportar fatigas, y sobre todo de la clase  
y modo de su moral, es decir, qué se puede exigir de él, sin  
desmoralizarlo. Todo eso hay que conocerlo antes de permitirse un juicio a este lado 85  
del agua, con los informes deficientes y la ausencia de todos  
los mapas en regla. Pero esto me parece segu-  
ro: que el ejército que Sherman ahora conduce es vuestro mejor ejército, tan superior al  
de Hood como el de Lee al de Grant.  

90 Vuestro reglamento y táctica elemental son, oigo decir, completamente franceses –  
así pues la columna con distancia de sección como forma fundamental. ¿Qué tenéis ahora  
de artillería de campaña? Si puedes darme aclaración sobre estos puntos,  
me harás un favor. ¿Qué ha sido del gran Anneke?  
Desde que la batalla de Pittsburgh Landing casi se perdió porque  
no se le procuró todo lo que según el reglamento prusiano 95  
hubiera debido tener, ha desaparecido para mí. Willich parece,  
de los alemanes que han hecho toda la guerra, haberse sostenido todavía mejor,  
Sigel en cambio ha documentado unmistakably su  
mediocridad. ¿Y Schurz, el valiente Schurz, el  
furcio que cabalga raudo bajo la lluvia de balas, qué enemigos aniquila ahora? 100  

A propósito. Los cañones prusianos que desbarataron Düppel y Sonderburg a  
6500 pasos son nuestros viejos y largos cañones de bronce  
de 24 libras, rayados y adaptados a retrocarga, ¡proyectil de 54 C y  
carga 4½! Yo mismo los he visto.  

105 Muchos saludos a tu mujer  

Tuyo  
F. Engels. |  

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