en Berlín 
Londres, domingo 16 de octubre de 1864 
(Fragmento) 

16 de octubre de 1864. 
Modena Villas, Maitland Park. 
Haverstock Hill, Londres. 

¡Mi querida señora condesa! 

Durante las últimas semanas he estado tan gravemente enfermo que he tenido que guardar cama y, por ello, he debido lamentablemente postergar hasta ahora la respuesta a su tan amable carta del 1 de octubre. 

¡Le aseguro que todavía no logro decidirme a considerar la muerte de Lassalle como un *fait accompli*! Tan lleno de vida, de espíritu, de energía, de propósitos, tan entera y absolutamente juvenil como flota ante mí, y ahora, de repente, un silencio de muerte y sin aliento: me faltan los eslabones intermedios, las transiciones, y el hecho pesa sobre mí como un sueño caótico y siniestro. 

Tiene usted toda la razón cuando supone que nadie más que yo podía reconocer lo grande y lo significativo que había en Lassalle. Él mismo era quien mejor lo sabía, como lo prueban sus cartas dirigidas a mí. Mientras mantuvimos correspondencia, por una parte le expresé siempre mi más cálido reconocimiento por sus realizaciones y, por otra, le comuniqué siempre sin reservas mis objeciones críticas sobre esto o aquello que me parecía deficiente. 

Todavía en una de sus últimas cartas se expresa, a su manera peculiarmente enérgica, sobre la satisfacción que esto le procuraba. Pero, dejando de lado toda su capacidad de realización, yo lo quería personalmente. Lo malo es que mutuamente nos lo ocultamos siempre, como si hubiéramos de vivir eternamente [...] 

16 

10 

15 

20 

25