Querido Frederick:

Ayer por la tarde recibí la carta copiada a continuación de Freiligrath, por la cual ves que Lassalle ha sido herido de gravedad en un duelo en Ginebra. Aquella misma tarde fui a casa de Freiligrath. Sin embargo, no había recibido nuevos telegramas. De paso me comunicó —entre nous— que su banco está en crisis, agravada por el asunto de Ginebra y el papel de Fazy en el mismo.

Salut
Tu
K. M.

«Querido Marx:

Acabo de recibir una carta de Klapka, desde Ginebra, con la triste noticia de que Lassalle ha sido herido de muerte en un duelo que tuvo lugar el 30 de agosto en Ginebra con un pseudopríncipe valaco. Aquí los detalles de la carta de Klapka...

«Lassalle tenía aquí una historia de amor, pero con toda honradez, pues quería casarse con la muchacha, hija del enviado bávaro von Dönniges. El padre se opuso al matrimonio, la muchacha engañó al pobre Lassalle, un antiguo prometido suyo, el citado pseudopríncipe, llegó de Berlín; se llegó a explicaciones, a un desagradable intercambio epistolar y al desafío. Los padrinos de Lassalle fueron el coronel Rüstow y mi paisano, el general conde Bethlen. Lassalle se comportó, como corresponde a un hombre de su fama y de su posición política, tan valiente como digno. Fue herido de bala en el vientre, y yace ahora entre la vida y la muerte en el Hotel Victoria. La desgracia para él es que la bala está alojada profundamente en el cuerpo, por lo que la herida puede pasar muy fácilmente a gangrena. Lo visité nada más llegar; lo encontré dictando su testamento, pero por lo demás tranquilo y resignado a la muerte. Me da una pena infinita por él; a menudo se conoce a las personas solo en sus últimos momentos.

Esperemos que, a pesar de los malos pronósticos de los médicos, sobreviva felizmente a la crisis.»

Hasta aquí Klapka.»