Querido Frederick,

El 3 de junio me escribiste que al día siguiente arreglarías con Borchardt el asunto del dinero. Son 3 las razones por las que deseaba que la cosa quedara liquidada:
1) por lo de Borchardt;
2) No sé por qué fama he sido señalado como «heredero» (tal vez de Alemania, de Tréveris). Las facturas que me han llegado de tiempos antiguos (incluida la N. Rheinische Z.) son fabulosas.
3) De haber tenido el dinero durante los últimos 10 días, habría ganado mucho dinero en la bolsa de aquí. Ahora vuelve a ser el momento en que en Londres se puede hacer dinero con agudeza y muy poco dinero.

Por estos motivos deseaba la liquidación del asunto, descontando, naturalmente, los dineros que por impuestos y otras deducciones van a parar a abogado, etc., de mi parte.

Me harás un gran favor si arreglas estas cosas antes del 15 de julio. Me disculparás que te importune cuando estás tan cargado de negocios, pero hay intereses muy serios en juego.

Muchísimas gracias por la liquidación del asunto Freiligrath. ¿Es el retrato que te ha enviado el fáustico-sombrío que tiene Jennychen en el primer álbum?

Mi mujer, que en una subasta ha comprado las cosas que aún le faltaban, ha adquirido para ti un cuchillo y tenedor de trinchar pescado, que te enviará hoy. Le había dicho que eso faltaba en tu casa.

Saludos del emperador de China y Cía.

Todavía la influenza hasta en la nariz y la boca, etc., de modo que ni huelo ni gusto.

En este tiempo, en que estoy totalmente incapacitado para trabajar, he leído: Carpenter, Physiology; Lord, ídem; Kölliker, Gewebelehre; Spurzheim, Anatomie des Hirns u. Nervensystems; Schwann y Schleiden sobre la mierda celular. En la Popular Physiology de Lord hay una buena crítica de la frenología, aunque el tipo es religioso. Hay un pasaje que recuerda a la Fenomenología de Hegel, a saber, el siguiente:

«intentan descomponer la mente en una serie de supuestas facultades originarias, como ningún metafísico admitirá ni por un momento, y el cerebro en un número igual de órganos, que el anatomista en vano pide que se le muestren, y luego proceden a adscribir una de aquellas suposiciones no admitidas, como modo de acción, a una de estas existencias no demostradas.»

Tú sabes que todo 1) en mí llega tarde, y 2) que siempre sigo tus huellas. Por tanto, es probable que ahora, en las horas libres, me dedique mucho a la anatomía y la fisiología, y que además asista a clases (donde la materia se demuestra ad oculos y se diseca).