en Londres
Manchester, jueves, 9 de junio de 1864

Manchester, 9 de junio del 64.
Querido Mohr:

Recibido el telegrama; adjuntas van las otras mitades de los cinco billetes de banco. He limpiado un poco el fotograma de vidrio y encuentro ahora que es muy bueno; se lo enseñaré esta noche a Gumpert y a su esposa.

Que Liebknecht esté en Berlín es, ciertamente, de la mayor importancia para nosotros, por la sorpresa de Itzig y también para difundir discretamente entre los obreros, en un momento dado, esclarecimientos sobre nuestra posición respecto a él. En todo caso, debemos retenerlo allí y apoyarlo en cierta medida. Si le envías ahora dinero, lo animará mucho, y si crees que de nuevo es necesario algo, escríbeme para que te envíe un billete de cinco libras para él.

A propósito del necrológico para Lupus. Debemos hacer una especie de biografía; pienso que se la haga imprimir como folleto en Alemania, con toda la discusión parlamentaria como apéndice. No dejemos que el asunto se demore.

Y según los informes de Borkheim, ¿cómo está el Canal de Suez? ¿Se ha conseguido realmente ya algo que permita concluir que se terminará pronto?

Siento mucha curiosidad por lo que sucederá en Virginia. Las fuerzas parecen aún muy equilibradas, y un pequeño azar, la posibilidad de batir por separado un cuerpo de ejército aislado de Grant, puede volver a dar la superioridad a Lee. La lucha ante Richmond puede librarse ya bajo condiciones completamente distintas; pues Butler es seguramente más débil que Beauregard, de lo contrario no se habría dejado empujar a la defensiva, y aunque ambos fueran igual de fuertes, Lee, al unirse con Beauregard en Richmond, se vuelve más fuerte que Grant al unirse con Butler; pues Lee puede, desde su campamento atrincherado, actuar con toda su fuerza en cada lado del río James, mientras que Grant tiene que destacar tropas (hacia el lado sur del río). Espero, no obstante, que a pesar de todo Grant lleve adelante el asunto; en todo caso, es seguro que Lee, después de la primera batalla en Wilderness, ha mostrado pocas ganas de librar combates decisivos en campo abierto, manteniendo en cambio su fuerza principal siempre en posiciones atrincheradas y arriesgándose sólo a breves golpes ofensivos. También me agrada la marcha metódica de las operaciones de Grant. Es el único método correcto para este terreno y este adversario.

Para la gente de Solingen no se podrá conseguir aquí nada colectando; en cambio, se sobreentiende que yo te envío algo para ellos. Hazme saber, cuando llegue el momento, cuánto tenéis para el viaje y cuánto cuesta.

Nuestro viejo Hill entregó por fin su caja anteayer, pero, comprensiblemente, no puede aún separarse del todo del despacho; cada día sigue haciendo insegura la situación, muy al viejo estilo. Hoy, al menos, no ha venido por la mañana, pero después de comer ya no pudo aguantar más.

Muchos saludos.
Tuyo,
F. E.