en Londres  
Manchester, miércoles, 24 de junio de 1863  

I Manchester, 24 de junio de 1863.  
Querido Mohr:  

No sé en absoluto qué pretende el pequeño busybody. ¿Por qué no me escribe que quiere tener arreglado ya el asunto? A mí me escribió que, si no le respondía, me giraría una letra según lo acordado. Como para mí las cosas acordadas están acordadas, no consideré en absoluto necesario, catorce días antes de la fecha, dar nuevamente una garantía por escrito de que haría aquello a lo que ya me había comprometido antes de palabra y por escrito. A raíz de tu carta, en la que sale con motivos completamente distintos, le he escrito ahora lo necesario. Mi aceptación será por £ 250. – Procura que te envíe el importe íntegro, ya que él se ha comprometido a correr él mismo con los gastos e intereses.  

He terminado de leer a Kinglake. Algo más superficial (en parte con material muy bueno, pero lagunoso), más necio, más ignorante que la batalla del Alma, no se ha visto jamás. Sólo la part des français está bien y correctamente expuesta, al menos en conjunto. Por lo demás, muchas cosas resultan altamente cómicas para el lector militar.  

En Polonia la cosa va mal. El gran esfuerzo del Gobierno polaco, la insurrección de masas de junio, ha fracasado evidentemente por falta de armas, y ahora, si no sobrevienen complicaciones exteriores, es inevitable un declive gradual.  

Tu política frente a Itzig es del todo acertada. ¿De qué sirve todo el buen talante frente a un sujeto que en el momento decisivo, o bien se ve forzado por las circunstancias a marchar con nosotros, o bien se convierte abiertamente en enemigo nuestro? Dejarse explotar intelectualmente durante años por ese necio, y encima verse obligado, como agradecimiento, a responder por todas sus estupideces, eso es algo demasiado grave.  

Me llaman.  

Tuyo  
F. E.  

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