en Manchester  
Londres, viernes 2 de enero de 1863  

2 de enero de 1863.  
Querido Frederick:  

¡Feliz Año Nuevo!  

He tenido esta semana tantas idas y venidas, además de sickness, que no he llegado a acusarte recibo de la carta con el dinero.  
De Brockhaus hasta ahora ninguna respuesta. Por lo demás, oigo que «el jefe de la casa», como solía decir Banya, está ausente de Leipzig.  

En París, mi mujer conoció, por medio de Abarbanel, a un tal Recluze, que tiene una especie de posición en la literatura económica y entiende también el alemán. Este R., junto con Massol (que es agente comercial), que no sabe alemán, y varios otros, quiere encargarse de la reelaboración. Tienen a su disposición un librero en Bruselas. En París reina aún el espíritu de partido y la cohesión en la parti socialiste. Incluso tipos como Carnot y Goudchaux declaran que en el próximo movimiento hay que alzar a Blanqui sobre el escudo.  

Burnside parece haber cometido grandes torpezas tácticas en la batalla de Fredericksburg. Se mostraba evidentemente angustiado en el empleo de fuerzas tan grandes. Pero en lo que concierne a la estupidez fundamental, 1) la espera de 26 días, en ello está implicada sin duda una traición directa de la administración de guerra en Washington. Incluso el corresponsal neoyorquino del Times admitió que Burnside recibió medios que le habían sido prometidos para de inmediato, solo semanas después; || 2) que él, a pesar de todo, realizara luego ese ataque, muestra la debilidad moral del hombre. La valerosa «Tribune» comenzó a sospechar de él y amenazó con destituirlo. Ese periódico, con su entusiasmo y su ignorancia, causa un gran daño.  

Los demócratas y los maclellanistas gritaron, naturalmente, al unísono, para exagerar el desastre. El «rumor» de que McClellan, «el Monk» del Times, haya sido llamado a Washington, se debe al señor Reuter.  

«Políticamente», la derrota fue buena. No debía pasarles nada a los tipos antes del 1 de enero de 1863. Cualquier cosa por el estilo podría haber hecho retroceder la «Proclamation».  

El Times y consortes se mueren de rabia por los meetings obreros de Manchester, Sheffield y Londres. Está muy bien que de esta manera se les quite la catarata a los yanquis. Por lo demás, ya dijo Opdyke (alcalde de Nueva York y economista político) en un meeting en Nueva York: «Sabemos que las clases trabajadoras inglesas están con nosotros, y que las clases gobernantes de Inglaterra están contra nosotros.»  
Lamento mucho que Alemania no haga manifestaciones semejantes. No cuestan nada y, «internacionalmente», rinden mucho. Alemania tendría tanto más derecho a ello, cuanto que en esta guerra presta más ayuda a los yanquis que la que prestó Francia en el siglo XVIII. Es la vieja estupidez alemana: no hacer valer y resaltar en el teatro del mundo lo que realmente realiza.  

Recibí carta de Itzig, junto con un folleto. Contenido de la carta: debo devolverle el Roscher. Contenido del folleto: continuación de la conferencia sobre la constitución prusiana. Meollo: Lassalle es el más grande político de todos los tiempos, y especialmente de su tiempo. Es || Lassalle, sin lugar a dudas, quien ha descubierto, y precisamente a partir de la teoría pura, sin presupuestos y pura sin presupuestos, que la verdadera constitución de un país no es la escrita, sino que consiste en las «relaciones reales de poder», etc. Hasta la «Neue Preussische Zeitung», Bismarck y Roon rinden homenaje, como él demuestra con citas, a «su» teoría. Sus oyentes pueden, pues, confiar en que así como él ha descubierto la teoría correcta, posee la solución correcta para el «momento». Y esa solución es: «Puesto que el gobierno continúa los gastos militares, etc., a pesar de las resoluciones de la Cámara, etc., con lo que la existencia de un gobierno constitucional es una mentira, etc., la Cámara suspende sus sesiones hasta que el gobierno declare que suspende esos gastos.» Eso es el poder «de enunciar los hechos». Para ahorrar trabajo, ha formulado desde ya el decreto que la Cámara debe adoptar.  

El viejo Heiman ha emigrado felizmente al seno de Abraham.  
Saludos y compliments of the season a las damas.  
Tuyo  
KM  

Veo que los precios del algodón han bajado. Esto, sin embargo, solo temporal, en mi opinión. I