en Londres  
Manchester, martes, 30 de diciembre de 1862  

1252 Hyde Road, Manchester, 30 de diciembre de 1862  

Querido Mohr:  

El viernes te envié una carta certificada con 10 libras, 5 £ en un billete del Banco de Inglaterra y 5 £ en un billete provincial del Banco de Boston, pagadero en Masterman & Co., banqueros, Londres. Como desde entonces no he tenido noticias tuyas, estoy algo intranquilo.  

La derrota de Burnside está siendo atrozmente exagerada. Es evidente que ha de afectar a la moral del ejército, pero ni con mucho tan gravemente como si hubiera sido batido en campo abierto. Las disposiciones tácticas parecen haber sido muy malas. El ataque de flanco del ala izquierda debería haberse desarrollado, evidentemente, antes de que se produjera el ataque frontal al mando de Sumner. Pero esto se malogró por completo; Sumner parece haberse hallado metido en un lodazal antes de que Franklin llegara siquiera a entrar en combate serio. Luego Burnside parece no haber sabido tomar ninguna decisión sobre el empleo de su reserva. Los éxitos del ala izquierda deberían haberle inducido a enviar allí por lo menos una parte, puesto que era allí donde tenía que producirse lo decisivo; en lugar de ello, la empleó en el frente, y también allí demasiado tarde, a saber: 1) como relevo, no como apoyo, de las tropas derrotadas de Sumner, y 2) tan al anochecer que era ya de noche cuando la mitad entró en combate. Esto, naturalmente, como resultado de los malos materiales que suministran los periódicos americanos y sin conocimiento del terreno. Por lo demás, me parece que Burnside bien podría haber expulsado por completo a la canalla mediante un envolvimiento, sobre todo porque al parecer contaba con 150.000 hombres frente a 100.000; pero la creencia de que Washington solo podía quedar cubierto mientras uno se situara transversalmente ante el enemigo le ha impedido, evidentemente, hacerlo. La estupidez de conceder a los confederados un mes de tiempo para fortificarse en la posición, y luego atacarlos de frente, solo puede criticarse, por lo demás, con una tunda de palos.  

Mary y Lizzy te mandan saludos.  

Tuyo,  
F. E. I.