en Berlín  
Londres, viernes, 7 de noviembre de 1862

7 Nov. 1862.  
9, Grafton Terrace, Maitland Park,  
Haverstock Hill, Londres.  
Querido Lassalle:

Freiligrath te envía hoy 6 libras para cubrir la letra. La renovación del mismo, que te anuncié simultáneamente con la operación, sólo se ha llevado a cabo en la medida en que Borkheim ha recibido de mí una letra contra ti, a 2 meses de la fecha (fechada el 6 de noviembre, por tanto pagadera hacia el 9 de enero de 1863) por un importe de 100 táleros o 15 libras.

Por las pocas líneas que de cuando en cuando me has escrito, veo que tu rencor persiste, y el estilo de las misivas bien podría insinuarlo también.

Lo corto y lo largo del asunto es que tienes razón y no la tienes. Exiges que te envíe copia de tu carta de Baden. ¿Con qué fin? Para que puedas cerciorarte de si tu carta misma podía dar pretexto a mi carta a Zúrich. Aun concediéndote todo el poder de análisis, ¿puedes encontrar con tus ojos lo que mis ojos leían, y sobre todo puedes leer las circunstancias bajo las cuales leían mis ojos? Para demostrarme que yo leía mal, tendrías que igualar primero a los lectores y luego las condiciones de los lectores, una equiparación que, a su vez, realizarías como L. bajo las circunstancias de L., y no como Marx bajo las circunstancias de M. Así pues, de ello no podría resultar más que materia para una nueva controversia. Cuán poco sirve el poder de análisis en semejantes operaciones lo veo por tu carta. Me atribuyes, en efecto, algo que yo no he pensado. Esto último, en todo caso, soy yo quien mejor debe saberlo. La letra de la carta podrá darte la razón, pero qué sentido se ocultaba detrás de la letra, lo sé de primera intención mejor que tú. Lo que me encolerizó, ni siquiera lo has sospechado. Fue la impresión que saqué de tu carta (equivocadamente, según me convencí al releerla con sangre más fría), de que dudabas si yo obraba con el consentimiento de Engels. Te concedo que no lo menciono en mi carta, y que, dejando aparte nuestra relación personal, y considerando meramente la relación objetiva, era una suposición absurda. Still it appeared so to me at the moment I wrote to you. Concedo además que este mi verdadero agravio no está expresado, quizá ni siquiera insinuado en mi carta, y que más bien la cuestión se ha planteado sobre un punto falso. Pues tal es la sofística de toda pasión.

Así pues, de todos modos tú estás equivocado en la manera como interpretaste mi carta; yo estoy equivocado por haberla escrito y haber suministrado la materia peccans.

¿Debemos ahora enemistarnos de verdad por esto? Pienso que lo sustancial de nuestra amistad es bastante fuerte para poder soportar también semejante choque. Te confieso, sin rodeos, que yo, como hombre sentado sobre un barril de pólvora, permití que las circunstancias ejercieran sobre mí un dominio que no conviene a un animal rationale. En todo caso, no sería generoso de tu parte hacer valer contra mí, como jurista y procurador, este estado de ánimo en el que de buena gana me habría pegado un tiro en la cabeza.

Espero, pues, que nuestra antigua relación, «a pesar de todo», continúe sin nublarse.

Desde entonces he estado en el continente, en Holanda, Tréveris, etc., para arreglar mis asuntos. J'ai abouti à rien.

El Roscher quería enviártelo, pero descubrí que los gastos de envío = 10 chelines, el precio, aunque no el valor de R. Entre tanto, creo que pronto encontraré ocasión.

Mi primo de Ámsterdam me escribe que tu libro será comentado detalladamente por su más docto jurista, a instigación suya, en la revista jurídica de Ámsterdam.

Salut  
Tuyo  
KM

Durante unas seis semanas estuve completamente impedido de trabajar en mi libro, y ahora sólo prosigo con dificultades. No obstante, poco a poco toca a su fin.