en Londres
Manchester, miércoles 13 de agosto de 1862

I Querido Mohr

No puedo contestar a la carta precedente, pues no sé qué le has dicho en detalle a Borkheim, y por tanto temería introducir contradicciones en la historia. Naturalmente, no podía yo pensar otra cosa sino que Lassalle había regresado a Berlín. Ve ahora mismo a casa de B. y procura que le devuelvan la letra de cambio y luego la envíes tú a L. para su aceptación. Sin eso no hay, por supuesto, absolutamente nada que hacer. Cómo pudo surgir este malentendido es para mí incomprensible.

Tu Hemorroidario
F. E.