en Londres 
Manchester, viernes 23 de mayo de 1862 

I Mehr 23 May 62 
Querido Mohr 

El vino se retrasó por la misma razón que la carta. En estos asuntos tengo que encargarme yo mismo de todo, y hasta que se compra el cesto, etc., 

5 surgen muchas interrupciones. También esta vez he tenido que renunciar al oporto, precisamente porque está en mi domicilio y no he podido hacer que lo llevaran al almacén. El cesto sale hoy. El vino tinto y el Hochheimer de 1846 especialmente para Jennychen. Las 

10 tres botellas de lacre rojo sin etiqueta son Rüdesheimer de 1857 (el mismo que bebimos aquí) y, para los pacientes, demasiado fogoso; para la gente sana, en cambio, muy bueno. 

Strohn estuvo aquí (ya ves, cela ne finit pas con las visitas). Estuvo en Berlín poco antes de la disolución, y anduvo de jarana con los diputados renanos. Esos tipos se tomaban toda la posición enormemente en serio, 

15 creían en su omnipotencia, y estaban otra vez metidos en el cretinismo parlamentario casi como antaño en 1848. El rojo Becker, cuyo cabello se ha descolorido mucho entretanto, andaba todo el día en traje de etiqueta —negro de arriba abajo y de frac—; su barriga, más gruesa que nunca. Por allí pululaba también 
Hr Rudolf Schramm, late of Striegau, y se lamentaba ante todo aquel 

20 dispuesto a escucharle de que el público no quería elegirlo en ninguna parte, cosa que le resultaba incomprensible. Una noche charlaba Sehr, enormes simplezas sobre Inglaterra, a lo cual Str. le dijo: «Escuche usted, Hr Schramm, si yo hubiera estado tanto tiempo en Inglaterra como usted, me avergonzaría 

25 de soltar semejantes estupideces; parece usted haber estado durmiendo todo ese tiempo». A lo que el, por lo demás tan insolente, Sehr respondió: «¿Sabe usted?, en Inglaterra, por culpa de mi mujer, tenía que frecuentar una sociedad a la que yo no encajaba, ¡¡y a las personas que con gusto habría visto, no podía verlas precisamente por la misma razón!!». 

McClellan sigue con la conocida forma de proceder. Los confederados se le 

30 escapan siempre porque él nunca los ataca de frente, cosa que disculpa diciendo que ellos son más fuertes, a good deal, que él. Por eso ellos huyen 

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69 Engels a Marx » 23 mayo 1862 

siempre. Jamás se ha llevado una guerra así, y por ello recibe luego también su voto de gracias. Entretanto, estas pequeñas y desdichadas acciones de retirada y las continuas huidas bastan, sin embargo, para 

35 desmoralizar gravemente a los confederados, y cuando llegue la batalla decisiva lo notarán. | 

I La toma de Nueva Orleans es una hazaña de la flota. Sencillamente excelente, el paso de los fuertes, a saber. Después todo fue fácil. El efecto moral sobre los confederados ha sido evidentemente enorme, y el material ya se habrá hecho sentir. Beauregard, en Corinth, ya 

40 no tiene nada que defender; la posición sólo tenía sentido mientras cubría Mississippi y Louisiana, en especial N.O. Estratégicamente, B. ha sido colocado en la tesitura de que una sola batalla perdida no le deje más opción que disolver su ejército en guerrillas, pues sin una gran ciudad donde 

45 se concentren los ferrocarriles y los recursos a la espalda de su ejército no puede mantener masas reunidas. 

Si el ejército de los confederados en Virginia es derrotado, tendrá que disolverse pronto por sí mismo en guerrillas, tras las desmoralizadoras historias precedentes. Tiene, ciertamente, mejores perspectivas, porque en su línea de retirada 

50 los muchos ríos corren transversalmente desde la montaña al mar y porque tiene enfrente a ese burro de M’Cl.; sin embargo, la naturaleza de las cosas los empujará o a aceptar una batalla decisiva o a disolverse sin batalla en bandas. Exactamente como los rusos tuvieron que batirse en Smolensk y Borodinó contra la voluntad 

55 de los generales que juzgaban correctamente. 

Si Beaur. o el ejército de Virginia ganan una batalla, por grande que sea, eso poco puede ayudar. Los confederados no están en situación de sacar de ello el menor provecho. No pueden avanzar 20 millas inglesas sin atascarse, y tienen, pues, que esperar 

60 el ataque renovado. Les falta todo. Por lo demás, considero este caso sin una traición directa como del todo imposible. 

De una sola batalla pende, pues, ahora el destino de los ejércitos confederados; queda aún por examinar las posibilidades de la guerra de guerrillas. Ahora bien, precisamente en esta guerra es en extremo sorprendente cuán poco, o más bien cuánto no ha tomado 

65 parte en absoluto la población. En 1813, las comunicaciones de los franceses eran continuamente interrumpidas y hostigadas por Colomb, Lützow, Czernyschew y otros veinte jefes de cuerpos francos y de cosacos; en 1812, en Rusia, la población desapareció por completo de la línea de marcha francesa; en 1814, 

70 los campesinos franceses se armaron y mataron patrullas aliadas || y rezagados; pero aquí no ocurre nada de nada. Uno se somete al destino de las grandes batallas y se consuela con victrix causa Diis, etc. 

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69. Engels a Marx » 23 de mayo de 1862 

Las bravatas sobre la guerra a muerte se disuelven en pura bazofia. ¿Y en ese terreno van a prosperar las guerrillas? Desde luego espero 

75 que el white trash del Sur, tras la disolución definitiva de los ejércitos, intente algo de eso, pero estoy demasiado convencido de la naturaleza burguesa de los plantadores para dudar un solo instante de que ello los convertirá de inmediato en furibundos unionistas. ¡Que lo intenten ésos con el bandidaje, y los plantadores acogerán a los yanquis por doquier 

80 con los brazos abiertos! Las hogueras en el Mississippi se basan exclusivamente en los dos kentuckianos que se dice han llegado a Louisville —seguro que no en el Mississippi. El incendio en N.O. fue fácil de organizar, y se repetirá en otras ciudades; también se quemará sin duda alguna que otra cosa, pero el asunto tiene que llevar forzosamente al extremo la escisión 

85 entre los plantadores y los comerciantes, por un lado, y el white trash, por otro, y con eso se acabó la secesión. 

El fanatismo de los comerciantes de N.O. por la Confederación se explica sencillamente porque esos tipos han tenido que aceptar, por dinero contante, una masa de papel-moneda confederado. Conozco aquí varios ejemplos de ello. 

90 No hay que olvidarlo. Un empréstito forzoso en regla es un medio formidable de encadenar a los burgueses a la revolución y de hacerlos dudar de sus intereses de clase a través de sus intereses personales. 

Los mejores saludos a tu mujer y a las muchachas. 

Tuyo 
95 F.E. 

Lupus ha vuelto a padecer mucho de gota. Va a Alemania dentro de cinco semanas. | 
I Habrás leído lo de Bernard, que lo han metido en el manicomio. ¿Es correcta la historia o hay foul play? 

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