en Manchester  
Londres, martes, 6 de mayo de 1862  

16 de mayo.  
Querido Frederick:  

La curiosísima carta adjunta, que la *jeunesse hongroise* de París, aunque mutilada, ha hecho publicar en el *Siècle*, *Temps* y *Progrès de Lyon* y que Schily me ha enviado, devuélvemela tan pronto se la hayas comunicado a Lupus. Esa misma «*jeunesse*» va a lanzar ahora en París un panfleto sobre el triunvirato Kossuth-Klapka-Türr, con revelaciones singulares.  

A propósito. Puedes comunicar los hechos de esa carta a Eichhoff, 57, Ranelagh Street, Liverpool. Él puede llevar el asunto al *Zeitung für Norddeutschland* (Hannover).  

Hace poco, me escribe Schily, ha aparecido en el *Bund* de Berna (¿no puedes mirarlo en el Club?) una declaración de un refugiado húngaro en la que se califica a Vogt de «la cerda cebada del Palais Royal», y en la que Fazy, Kossuth, Klapka, Türr figuran como «canallas y jugadores».  

He recuperado 330 ejemplares de «Vogt» de ese perro de Koller. ¡Si supiese de una ocasión! Quizá fuera ahora el momento de deshacerme de ellos con una pérdida del 100 por ciento. A saber, en Ginebra y Berna. ¡Qué oportunamente vendría eso justo ahora!  

Te envío la *Presse* de abril y mayo. La recibirás en adelante con regularidad. Te conseguiré las cosas, es decir, los *estimates*.  

En cuanto al vino, a los niños, naturalmente, lo que más les gusta es una colección variada de diversas clases. Creo que, después de todo, lo mejor es el Burdeos y el Oporto. I 3 25  

Volveré a escribir a Dana. Echo dolorosamente de menos el envío de la *Tribune*. Esto es una canallada de Greeley y McElrath. De los últimos números de la *Tribune* de marzo he sacado dos cosas en limpio. Primero, que McClellan fue informado con exactitud, ocho días antes, de la retirada de los confederados. Segundo, que el corresponsal del *Times*, Russell, durante el asunto del *Trent*, utilizó sus husmeos en Washington para especular en la Bolsa de Nueva York.  

En Prusia se llegará a un coup d’état, aunque no a un coup d’éclat.  

Las actuales maniobras de Bonaparte en México (la cosa partió originariamente de Pam) se explican por el hecho de que Juárez sólo reconoce la deuda oficial a Francia por 46.000 libras esterlinas. Pero Miramón y su banda habían emitido, por mediación del banquero suizo Jecker & Co., obligaciones del Estado por valor de 52.000.000 de dólares (sobre las cuales se pagaron unos 4 millones de dólares). Estas obligaciones del Estado —Jecker & Co., simples hombres de paja— fueron a parar, casi por nada, a manos de Morny & Co. Éstos exigen que Juárez las reconozca. *Hinc illae lacrimae*.  

¡¡¡Schurz es —brigadier general a las órdenes de Frémont!!!  

Borkheim me pagó el resto el viernes pasado.