en Manchester
Londres, viernes, 5 de julio de 1861

5 de julio de 1861.
Querido Engels,

Recibí con el mayor agradecimiento tu carta con el adjunto de 5 libras.
Desde hace 3 días padezco una repugnante inflamación de ojos que me impide toda
escritura y lectura. Pero creo que esto habrá pasado en un par de días.

Lupus encontró los mayores obstáculos en Alberts. (Éste, dicho sea de paso, es el factótum de Berastorff. A la vez agente principal de policía y principal alcahuete para los viajeros prusianos más distinguidos.) Mas, con la grosería que le es propia, consiguió finalmente que Alberts estampara en el pasaporte suizo una larga andanada: que Lupus, desterrado, con tal y cual fin, haciendo uso de la amnistía, etc., se dirige a Wiesbaden, etc. Originariamente, le dijo, a causa de su residencia de 10 años en el extranjero —ésta es, pues, la consigna repartida por todas partes— había perdido su ciudadanía prusiana. Que se hiciera, pues, naturalizar inglés y viajara con pasaporte inglés.

Zedlitz, a propósito, le dijo aún poco antes de su salida a Lassalle: que yo albergaba convicciones republicanas, al menos antirrealistas, y que era su principio, de una vez por todas, no renaturalizar a nadie de este color. Que en mi caso no querían admitir ningún precedente. Winter, el sucesor de Zedlitz, le dijo a L. que no podía revocar la decisión de su predecesor. Finalmente, Schwerin, a quien Lassalle también importunaba, le dijo, para quitárselo de encima, que remitiría el asunto al magistrado de Berlín —lo que, sin embargo, no hará. Durante la discusión parlamentaria sobre el asunto de los refugiados, Vincke y consortes aplaudieron ruidosamente la declaración de Schwerin de que el gobierno se reservaría siempre el derecho de decidir a su arbitrio en cada caso particular. |

En cuanto a la historia de la secesión, el asunto ha sido presentado de un modo totalmente falso en los periódicos ingleses. Excepto en Carolina del Sur, en todas partes hubo la más enérgica resistencia contra la secesión.

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322. Marx a Engels· 5 de julio de 1861

Primero: los Border slave states. En el invierno de 1861 se celebró una Convención de Estados Fronterizos. A ésta habían sido invitados Virginia, Kentucky, Arkansas, Maryland, Delaware, Tennessee y Carolina del Norte. Con este fin se celebraron a su vez convenciones en cada uno de estos Estados para enviar delegados a la Convención General.

Delaware se negó siquiera a convocar una convención con este fin.

Tennessee, ídem. Su legislatura demócrata lo sacó de la Unión mediante un coup de main. Ciertamente, más tarde se celebró una elección para ratificar este acto inválido. Ésta tuvo lugar bajo un reign of Terrorism. Más de una tercera parte no votó en absoluto. Del resto, la mayoría en contra de la secesión, entre otros todo el este de Tennessee, que en este mismo momento se arma contra la secesión.

Kentucky. 100.000 votos por la candidatura unionista; sólo unos pocos miles por la secesión.

Maryland se declaró por la Unión, como también lo ha hecho ahora al elegir a 6 unionistas como miembros del Congreso.

Carolina del Norte e incluso Arkansas eligieron delegados unionistas, la primera incluso por una fuerte mayoría. Más tarde, aterrorizados.

Virginia. El pueblo eligió una Convención unionista (por mayoría). Una parte de estos tipos se dejó comprar. En el apogeo de la fiebre sureña —la caída de Sumter— se aprobó en secreto una ordinance of secession por 88 votos contra 55. Todos los demás pasos —mientras la ordenanza se mantenía aún en secreto— para la captura del Federal Navy Yard en Norfolk y de la Federal Armory en Harper’s Ferry se dieron en secreto. Fueron delatados a las autoridades federales antes de su ejecución. Se firmó en secreto una alianza con el gobierno de Jefferson Davis, y de repente se arrojó al país grandes masas de tropas confederadas. Bajo su protección (genuinamente bonapartista) se votó ahora por la secesión. Con todo, 50.000 votos unionistas, a pesar del sistemático terrorismo. El noroeste de Virginia, como ya sabes, se ha separado abiertamente de la secesión. |

Segundo: los Gulf states. Sólo en algunos Estados tuvo lugar un verdadero referéndum popular. En los más, las Convenciones, elegidas para decidir sobre la actitud de los Estados del Sur ante la elección de Lincoln,

(—formaron más tarde también el Congreso de Montgomery mediante sus delegados—)
se usurparon el poder, no sólo para decidir la secesión, sino también para reconocer la Constitución, a Jeff. Davis, etc. Cómo se procedió en ello lo verás por los extractos de periódicos sudamericanos que siguen más abajo.

Texas, donde, después de Carolina del Sur, existe el mayor partido esclavista y terrorismo, dio con todo 11.000 votos por la Unión.

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Alabama, el pueblo no votó ni sobre la secesión ni sobre la nueva Constitución, etc. La Convención aquí elegida aprobó la Ordinance of Secession con 61 votos contra 39. Los 39 de los condados del norte, poblados casi exclusivamente por blancos, representaban sin embargo a más hombres libres que los 61; pues, según la Constitución de los Estados Unidos, cada esclavista vota al mismo tiempo por tres quintos de sus esclavos.

Luisiana. En la elección de delegados a la Convención se emitieron más votos unionistas que secesionistas. Pero los delegados los escamotearon. El oeste de Carolina, el este de Tennessee, el norte de Alabama y Georgia, los distritos montañosos, tienen intereses muy distintos de los de los swamps del sur.

El carácter de 2 de diciembre de toda la maniobra de la secesión (los tipos se vieron por ello obligados a provocar la guerra para mantener en marcha el movimiento bajo el grito de «The North against the South»), que ves por los extractos siguientes, resulta además evidente por el hecho de que los traidores en la administración de Buchanan, que estaban al frente del movimiento —el ministro de la Guerra Floyd, el ministro de Marina Toucey, el ministro de Hacienda Cobb, el ministro del Interior Thompson—, estaban implicados junto con los principales senadores del Sur, del modo más profundo, en las dilapidaciones que se elevan a muchos millones y que en el curso de diciembre de 1860 el Congreso (Cámara de Representantes) había remitido a un Committee de Inquiry. Para una parte de estos tipos, al menos, se trataba de salvarse del presidio. De ahí que fueran los más dispuestos instrumentos de la oligarquía de los 300.000 esclavistas. Que esta última, por su concentración, posición y medios, fuera capaz por el momento de aplastar toda oposición, se comprende de suyo. En una parte de los «poor whites» encontraron la chusma que les sustituyó a los zuavos. |

Georgia. «The Griffin Union»: «It is mere mockery for the same men who made the Constit. in Montgomery to come back to Georgia and ratify it under the name of a State Convention.» «The Macon Journal.»: «The State Conventions … called for another purpose … assume that they are the people, and under such an assumption of power can appoint delegates to a General Convention without consulting the people. All the acts of the Congress of their Confederacy are passed in secret session with closed doors, and what is done is kept from the people.» «The Augusta Chronicle and Sentinel» (el mayor periódico de Georgia): «The whole movement for secession, and the formation of a new Gvt, so far at least as Georgia is concerned (y Georgia es el más populoso de los estados esclavistas), proceed on only a quasi consent of the people and was pushed through, under circumstances of great excitement and frenzy, by a fictitious majority. With all the appliances brought to bear etc, the election of the 4th of January

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showed a falling off of nearly by 3000, and an absolute majority of elected deputies of 79. But, upon assembling, by wheedling, coaxing, buying, and all the arts of deception, the convention showed a majority of 31 (against Union) … The Georgia Convention and the Confederate Congress have gone forward in their work, as none can deny, without authority from the people.»

Alabama. «The Mobile Advertiser»: «The Convention has adopted the permanent Constit. in behalf of the State of Alabama … The great fact stands forth that the delegates were not chosen for any such purpose.» «The North Alabamian»: «The Convention made haste to usurp the prerogative, and ratify the Constitution … It is a remarkable fact, that the substantial, physical force of the country, the hardfisted, handworking men, expected to do all the fighting when the country calls, were from the beginning opposed to the Ordinance of Secession.»

Mississippi. Quejas similares sobre la usurpación en el «Jackson Mississippian» y el «Vicksburg Whig».

Luisiana. «New Orleans True Delta»: «Here secession succeeded only by suppressing the election returns … the government has been changed into despotism.» En la State Convention de Luisiana (Nueva Orleans) del 22 de marzo de 1861, dice el viejo Roselius (uno de los principales politicians de los Estados Unidos): «The Montgomery instrument… did not inaugurate a government of the people, but an odious and unmitigated oligarchy. The people had not been permitted to act in the matter.»

En Louisville, Kent., dice el 16 de marzo de 1861 el Sen. Guthrie (esclavista, ministro de Hacienda bajo Pierce): todo el movimiento es un «plot» y «usurpation». Entre otras cosas: «In Alabama a majority of the popular vote was cast against going out, but a small majority of the delegates were for secession, they took Al. out, and refused the people to have any voice in the matter. The vote of Louisiana, too, was against secession, but the delegates suppressed it etc.»

DKMI

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