Londres, lunes, 10 de junio de 1861  

Querido Frederic,  

Hoy he recibido carta de Viena. Friedländer me pide, en principio, 2 artículos, uno sobre la historia en América (donde debo resumir toda esa basura brevemente para 1 o 2 directores, política y militarmente) y otro sobre la situación de Inglaterra. Luego, más tarde (es decir, después de recibir estos artículos), me hará sus propuestas concretas, y a saber, yo recibiré 1 libra esterlina por cada artículo, 10 chelines por simple correspondencia. Esto está bien pagado según el baremo alemán, y debo aceptar el asunto, car il faut vivre. Puesto que me gustaría enviar los 2 artículos de prueba ya esta semana, debes prepararme la parte militar sobre América. Luego yo la elaboro y la introduzco en lo político.  

Hace una semana que he comenzado seriamente con mi libro. No he sabido nada más de Lassalle, sólo su primo Friedländer me escribe desde Berlín (L. no sabe nada ni debe saber nada de la transacción con la prensa) lo siguiente:  

«F. Lassalle se ocupa, desde su regreso de Breslau, por un lado, en la regulación de su asunto de naturalización, a cuya resolución satisfactoria, en mi opinión, perjudica con su demasiado grande celo y con sus escritos que prueban demasiado; por otro lado, llena su tiempo leyendo y releyendo las numerosas cartas de agradecimiento de profesores y consejeros secretos por su libro tan hermoso, tan interesante y tan ingenioso, etc. Estas cartas le brindan la mejor ocasión de hacer conversación sobre su "excelente" libro y de demostrar así que carece de toda sensibilidad para semejantes pequeños estímulos y que no conoce nada menos que la vanidad. – A la pobre condesa, que lucha contra una mala gripe, le resulta cada vez más difícil desempeñar su papel oficial de oponente, y también yo empiezo a cansarme de secundarla en ello.»  

Hasta aquí Friedländer.  

Acerca de los sucesos locales en el llamado Nationalverein y el fracaso de Kinkel en ello, escribiré mañana, ya que hoy tengo que escribir aún a Berlín y a Viena al mismo tiempo.  

Salut. Saludos a Lupus.  

¡Muerte de Cavour! Qu’en pensez vous? El burro Garibaldi se ha puesto en ridículo con su carta de concordia a los yanquis.  

Tuyo,  
K. M.