en Barmen  
Berlín, martes 2 de abril de 1861  

2 de abril de 1861.  
Querido Siebel:  

Una carta que he recibido hoy de Ámsterdam me trae la agradable noticia de que saldaré las principales dificultades financieras (que ascienden a unas 100 libras), porque mi tío (administrador de los bienes de mi madre) se ha declarado dispuesto a lo principal. Con ello estoy libre de la preocupación principal, pero debo confiar en ti en cuanto al punto secundario sobre el cual te he escrito.  

Aquí me aburro como un perro. Soy tratado como una especie de escarnio y estoy obligado a ver a muchos señores y damas profesionalmente «ingeniosos». C'est affreux. Lo que aún me retiene aquí (espero que no más de una semana) es la circunstancia de que no quiero irme antes de haber forzado al gobierno prusiano a reconocer mi reintegración. (No me pone dificultades a primera vista, pero ha tratado de aplazar el asunto.)  

A Elberfeld solo iré por un día. Escríbeme, por favor, a vuelta de correo, cuán rápido se puede ir de Elberfeld a Aquisgrán, donde tengo una cita.  

Para la segunda parte de mi Economía, he despedido a Duncker y elegido a Brockhaus. (Este último aún no lo sabe, pero será forzado a ello por vía segura.)  

Salud  

K. M.  

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