en Londres
Londres, jueves, 7 de febrero de 1861

7 Febr. 1861.
Querido Freiligrath,

He llegado a un acuerdo con Engels en virtud del cual puedes recibir
cada día las £30, y asimismo, 24 horas después de aviso, los gastos.
El tailleur se torna con ello superfluo, y te ruego que indiques a Engels
cuándo debe enviar el dinero.

Yo mismo me veré obligado a ir a Holanda, pues de lo contrario
no puedo pasar el invierno en la crisis actual. ¿Tendrías la bondad de
indagar, en casa de algún comerciante amigo tuyo, cómo está la situación
de los pasaportes en Holanda, si es preciso llevar pasaporte? La «bajeza» de la Tribune,
que coincide con otras desgracias, me resultó tanto más funesta cuanto que
por ello me vi impedido de tomar otras disposiciones para la convalecencia
de mi mujer, prescritas por el doctor. Aunque no
pertenezco a la categoría de los «pacientes alemanes» y siempre he sido hostil a esta categoría,
pienso, con todo, que honradamente he soportado mi parte de desgracia en el asilo.

Aparte de Lassalle, también de otros dos lados en Alemania
me han llegado ahora propuestas periodísticas. Pero —¿y seguramente compartes tú
la opinión?— creo que las olas no baten aún con suficiente altura
como para entrar ya ahora en semejantes cosas.

Salut
D
KM

Qué chifladura es el viejo Ruge puedes verlo si comparas
la «Campaña de la Constitución del Reich» de Engels en la Revue con lo que te ha
endosado Arnold.