en Manchester 
Londres, martes 22 de enero de 1861 

122 Jan. 
Querido Frederick, 

He enviado hoy mismo 2 copias (una al Times, otra al Standard) de la declaración sobre la amnistía. 
5 ¿Qué dices de la declaración de Bucher y consortes? 

Ya ves en la prensa prusiana cómo Gottfried vuelve a ponerse en primer plano por medio de la canalla periodística. 

El anuncio (de librero) de mi libro ha aparecido también en la Neue Preußische Zeitung. Esta semana se ha vuelto a enviar a todos los periódicos 
10 de Berlín. Los perros de ambos bandos quieren silenciar por completo el asunto. 

En lo que respecta a mi estado, Allen tiene la misma opinión que Gumpert. Pero sea lo que sea, es un estado muy repugnante, que me incapacita para el trabajo. Al mismo tiempo hay algo corporalmente doloroso, 
15 aunque hoy está mucho mejor. Sigo medicinándome y Allen viene cada 3 días. Hoy ha vuelto a venir. Montar a caballo, cambio de aires, etc. Dónde me aprieta el zapato, naturalmente no puedo decírselo. He pensado una y otra vez si no podría, por medio de Borkheim, hacer un negocio con una loan- 
society para ordenar en alguna medida las relaciones, que se han desarreglado mucho 
20 a consecuencia de los gastos de enfermedad, la imposibilidad de cobrar de la Tribune, etc. Pero cada vez que estaba a punto, se me volvía a caer el corazón a los pantalones, pues B. es un fanfarrón (pese a todas sus good 
qualities) y a diario —es decir, cada vez que lo veo— me cuenta los dineros que le deben los emigrados. 

25 Me alegrará mucho que me envíes un artículo siempre que tengas tiempo o ganas. Yo sigo aún incapaz. Preferiría || que escribieras para el sábado sobre los armamentos franceses o, en general, sobre asuntos franceses. 

A mi modo de ver, no existe alianza alguna entre Rusia, por un lado, 
30 y Prusia y Austria, por otro. Rusia, que siempre se cubre por dos lados, ha concertado simplemente ciertos acuerdos (relativos a Polonia y a los Principados del Danubio) con los muchachos de Varsovia, pero con toda seguridad ha celebrado también un nuevo contrato con Bonaparte para otras «posibilidades». 

A propósito. Quizá sería aún mejor si escribieras sobre Schleswig- 
Holstein. He aquí un punto clave: el comportamiento vil de la prensa berlinesa, que constantemente se encarniza con Austria, la cual «impide» a Prusia proceder contra Dinamarca. Ahora que Austria da permiso, clama contra las «trampas», advierte, exhorta a la paz, etc. Véase la Volkszeitung, la Köln. Z. 
40 etc. Arremete contra la prensa berlinesa. Yo lo he hecho antes con frecuencia en la Tribune. Pero es preciso repetirlo siempre. 

Salut 
DKMI