en Berlín 
Londres, miércoles 16 de enero de 1861 

I 16 de enero de 1861. 
9, Grafton Terrace, Maitland Park, 
Haverstock Hill, Londres. 
Querido Lassalle,

Ante todo mi más cordial enhorabuena, aunque tardía, por el Año Nuevo.

Mi mujer se encuentra ahora convaleciente. Yo mismo, a consecuencia de su enfermedad, he caído gravemente enfermo y sufro en este momento de una inflamación del hígado. Un hermoso regalo de Año Nuevo también éste. Hasta ahora el padecimiento era solo crónico. Ahora se ha vuelto agudo.

Esto te explica mi silencio, a pesar de la viva simpatía que tanto mi mujer como yo sentimos por tu padecimiento. Espero que en tu próxima carta tengas que contarme algo mejor acerca de ti mismo. Si quieres enviarme un informe enteramente detallado de tu enfermedad, consultaré a un médico a quien tengo por un verdadero genio de la medicina. No reside, sin embargo, aquí, sino en Manchester.

La amnistía real prusiana —que de hecho excluye de su gracia a la totalidad de los refugiados— me ha divertido en extremo. || Gottfried Kinkel, que acaba de ingresar en la Nationalverein, puede por lo demás regresar mediante una interpretación correcta del “acto de gracia”. En lo que respecta a Bucher, Freiligrath, Borkheim, Zimmermann v. Spandau y varios otros, son desde hace tiempo “ingleses naturalizados”.

Faucher, en otro tiempo corresponsal en Londres de la “Neue Pr. Z.”, más tarde co-redactor del “Morning Star” (escuela de Manchester), por lo demás un hombre con quien cualquiera puede tratarse, pues no oculta su falta de carácter berlinesa, sino que más bien la exhibe abiertamente, a quien en suma nadie que lo conozca toma en serio políticamente — cree ahora poder hacer el papel de Cobden prusiano. Buen provecho le haga. Al menos ése era su plan cuando dejó Londres.

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202. Marx a Ferdinand Lassalle — 16 de enero de 1861

Uno de mis amigos, J. Ph. Becker, se encuentra ahora con Garibaldi en Caprera. Me escribe que los mazzinistas han puesto en marcha casi por entero la parte seria del movimiento del sur de Italia, que Garibaldi no posee precisamente abundancia de entendimiento, y que en el campo de sus amigos reina la más completa confusión. Garibaldi coincide por lo demás en esto con Mazzini: en que Cavour ni siquiera es sincero con Victor Emmanuel, antes bien es un instrumento directo de Bonaparte; en que la intervención de Gaeta, además el nombramiento de Farina para Sicilia, de Farini para Nápoles, etc., son otras tantas jugadas de ajedrez bien calculadas para obligar a Vict. Emm. a nuevas concesiones territoriales a Francia y a concesiones en favor de Murat en el sur de Italia. Lo cual también tendrá éxito y pronto se pondrá de manifiesto.

La crisis de la esclavitud en los Estados Unidos empujará en un par de años a una crisis terrible en Inglaterra; los señores del algodón de Manchester empiezan ya a temblar.

Leo pocas cosas alemanas. Pero hace poco cayó en mis manos A. Bastian “Der Mensch in der Geschichte”, etc. Encuentro el libro malo, informe y pretencioso. Con su fundamentación “científico-natural” de la psicología, se queda en el piadoso deseo. Por otra parte, la fundamentación “psicológica” de la historia demuestra que el hombre no sabe ni qué es la psicología ni qué es la historia.

Muy importante es el escrito de Darwin y me conviene como base científico-natural de la lucha de clases histórica. La manera toscamente inglesa del desarrollo hay que aceptarla, naturalmente. A pesar de todas las deficiencias, se asesta aquí por primera vez no solo el golpe mortal a la “teleología” en la ciencia natural, sino que se explica empíricamente su sentido racional.

En los últimos tiempos me llegan a la vista más periódicos alemanes.

Son algo espantoso. Y a ello se añade una medianía autocomplaciente que es en verdad nauseabunda.

¿Puedes enviarme el 2º fascículo de las “Siluetas policiales” de Eichhoff? Aquí no se consigue.

He leído también ahora la “Tödtenschau” de Walesrode. ¡Bellas historias contiene! Pero exposición tibia, aunque esto es disculpable por la época de la publicación.

Con los mejores deseos para tu salud y saludos de mi mujer

Tuyo
K. M.

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202. Marx a Ferdinand Lassalle — 16 de enero de 1861

Mieroslawski, que estuvo precisamente en París, declaró a mi amigo Schily que las cosas iban “mal”. Se expresó a la vez muy desfavorablemente sobre “Klapka”. Sin embargo, yo mismo no tengo clara la situación respecto a M. |

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