I 19 Dec. 1860.

Querido Frederick:

Gracias por las 2 libras. He enviado a Lehnchen con ellas a la oficina de correos.

Mi mujer, según opina Allen, no conservará ninguna marca. Ella sigue, naturalmente, aún aquejada (y precisamente con la mejoría los enfermos se vuelven más inquietos e impacientes), pero Allen está completamente satisfecho con el progreso.

En lo que a mí respecta, estoy hoy (el insomnio era lo peor), después de una noche de sueño completo, mucho mejor y creo que en 2, a lo sumo 3 días, estaré de nuevo bien.

Como durante esta semana me he encontrado demasiado indispuesto para salir, no sé cómo ha marchado la venta del libro en Londres. Únicamente me cuenta Liebknecht que la Asociación Obrera de Londres ha comprado esta semana 6 ejemplares para su biblioteca.

Zimmermann (ahora abogado en Londres) de Spandau, exparlamentario, amigo íntimo de Vogt, en otro tiempo gran difamador de “Volk” y de mi persona, dio la semana pasada, en presencia del abogado Höchster (connu de Elberfeld, ahora abogado muy ocupado en París), una comida, a la que asistió nuestro amigo Rheinländer. Zimmermann declaró: Blind está comprometido sin salvación. En cuanto a Vogt, no había querido creer en el soborno, aunque conocía la ligereza y la vanidad del sujeto. Ahora mi escrito lo ha convencido de que Vogt es un “mouchard” de lo más vulgar, que sólo se diferencia del mouchardus vulgaris por la magnitud del salario, etc. Él (Z.) ha escrito también a conocidos en Suiza para no dejar al señor Vogt ninguna duda sobre su opinión.

Bucher ha escrito a Borkheim que la prueba contra Vogt ha sido suministrada de modo completo. Además, mi escrito ha destruido todos los “prejuicios que él había abrigado sobre la actividad agitatoria de Marx”. Él se ha manifestado en estos dos sentidos en el círculo del comercio de Camberwell (a los que da lecciones sobre historia del derecho alemán) e igualmente ha escrito a “personas influyentes en Alemania”.

Zimmermann y Bucher son aquí importantes por lo que respecta al filisteo.

En mi tiempo de convalecencia – durante las últimas 4 semanas – he leído cosas de todo tipo. Entre otras, el libro de Darwin sobre la “selección natural”. Aunque desarrollado de manera toscamente inglesa, éste es el libro que contiene el fundamento histórico-natural de nuestra concepción. En cambio, “A. Bastian. El hombre en la historia” (3 gruesos volúmenes; el sujeto es un joven médico de Bremen que ha dado una vuelta al mundo de varios años) con su intento de una exposición “científico-natural” de la psicología y una exposición psicológica de la historia, es malo, confuso, informe. Lo único aprovechable en él son, aquí y allá, un par de rarezas etnográficas. Además, mucha pretensión y un estilo horrendo.

A propósito. Respecto a Ludwig Simon tienes que adivinar cómo he descubierto los manejos de la suave Cunegunda.

Lassalle, de quien recibí carta hace varias semanas, muy enfermo. ¿No era gota, sino inflamación de los huesos? Publica, según me escribe, “una obra grande e importante” en Brockhaus en 2 volúmenes, 17 horas en cama, 3 horas levantado y ocupado con la corrección de lo “grande-importante”. Pienso que el escrito contra Vogt que le he enviado no es muy adecuado para aliviar sus dolores. Pero, ¿quién tiene la culpa de que él sea un “político ideal” berlinés?

¿Te he escrito ya cuál es la “base grosero-material” de la intimidad entre Freiligrath y el studiosus Blind?

Salud.
DKMI