en Manchester 
Londres, martes 25 de septiembre de 1860 

25 Sept. 1860. 
Querido Engels:

Ayer arribó felizmente la familia. 
Con respecto a la carta adjunta de Dana, lo siguiente: Después de tu es- 
5 tancia aquí en Londres, escribí a Dana que preferiría 
que encomendara el artículo «Navy» a otro colaborador de la Cyclopædia. 
Desde entonces no recibí respuesta suya y di 
el asunto por dropped, hasta que ayer saltó la carta adjunta. Si 
te es de algún modo posible hacer la cosa —por muy breve y 

10 superficial que sea, does not matter—, sería de la mayor importancia 
para mí precisamente ahora, porque me vi obligado, para procurarme algún aire, 
a girar el 14 de septiembre una letra a 2 meses sobre Dana (pagadera 
a 2 meses post datum). Al hacerlo, le escribí apelando a su 
vieja amistad, pues de otro modo ello iría contra los principles de la Trib- 

15 une. Mi carta se ha cruzado ahora con la suya. Así pues, se trata 
precisamente ahora de tenerlo de buen humor, aparte de que debe 
seguir creyendo que nosotros podemos hacerlo todo. Si, pues, te es de algún modo po- 
sible, me harás el mayor favor si te encargas de la cosa. 
10 páginas era el máximo prescrito por Dana. 5, así 

20 pues, si no hay otro remedio. De lo que se trata, en suma, es de entregar 
algo. 

How with Lamoricière? 
¿Qué dices de la situación de Garibaldi? 
Kossuth se ha hundido por la interferencia de Mazzini; había sido 

25 enviado por Bonaparte. G. debería dejar de lado Roma e ir 
directamente sobre Venecia. 

Ahora, ad vocem Vogt. 
La cosa se imprime aquí. 
1) Dinero. Yo sólo tengo que pagar 25 l. 12 de Borkheim, 8 me ha prometido Lassalle. 

30 Quedan 5. Los demás gastos de impresión, así como los de envío, 
los paga el librero Petsch. Somos sharers to equal parts en el beneficio, 

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102. Marx a Engels - 25 de septiembre de 1860 

una vez deducidos y reembolsados los costes. En efecto, puse al señor|
I Petsch esta vez como única condición bajo la cual yo haría aparecer la cosa en Londres. 

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2) La cosa no es confiscable. Esto fue un malentendido de Lassalle. 
Yo le escribí, al contrario, que no era confiscable, pero que no podía 
aparecer en Berlín, porque ningún librero allí se prestaría a imprimirla a causa del 
proceso contra los comunistas. 

3) Ya no nos encontramos en la época de 1850-8. Petsch tiene sus 
comisionistas en Leipzig, Berlín y Hamburgo. La cosa se manejará, por lo tanto, 
por el cauce ordinario de los libreros en Alemania. A Bél- 
gica, Suiza y América la hará llegar Petsch directamente por medio de sus comisionistas 
allí, con lo que se ahorrará mucho tiempo. Anuncios en periódicos, 
avisos de librería, etc., se atenderán aquí con mi cooperación. A 
Siebel le enviaremos 50 ejemplares para su distribución a periódicos, etc. 
Considero imposible la confiscación. Vogt no es el Príncipe Regente, 
y Stieber está oficialmente en desgracia. En lo político, me mantengo deliberadamente 
en réserve. 

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4) Ahorramos tiempo, pues en Alemania podríamos estar todavía meses dando vueltas; 
luego, tiempo en la corrección, etc. Es la primera publicación de Petsch (junto 
con un panfleto de Borkheim contra About), y se tomará, ya por su 
propio interés, todas las molestias posibles. 

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5) Si la cosa marcha bien, lo que tengo todo el fundamento para creer, 
Petsch publicará panfletos, ya sean tuyos o míos, en alemán o en inglés, 
y pondrá fin a esos mentecatos mediante los libreros alemanes. 
(2 pliegos ya impresos.) 

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Me parece, por tanto, que esta vez la necesidad es virtud. ¿Qu'en 
pensez vous? Creo que «Po y Rin», así como «Saboya, etc.» 
habrían armado mucho más ruido si hubieran aparecido aquí en Londres. 

Salud 
Tuyo 
K. M. 

A propósito. «Ex-Reichs-Vogt» te pareció con razón un título inadecuado. 
«Karl Vogt» me parece inadecuado, porque no quiero poner «Karl Marx» de- 
trás de «Karl Vogt». De modo que mi título previsto es: «Dä-Dä 
Vogt». Dä-Dä es, en efecto, como muestro en el apartado que contiene la crítica 
de los «Estudios» de Vogt, un escritor árabe que en Argelia es utilizado por Bonaparte exactamente igual que Vogt en Ginebra. Dä-Dä desconcierta 

al filisteo y es cómico. | 

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