en Manchester  
Londres, martes 17 de julio de 1860  

17 de julio.  

Querido Engels:  

El paquete de Lommel, tras toda clase de aventuras que contaré en otra ocasión, debe llegar hoy o mañana, vía Colonia. El talón de envío (ferrocarril) de Ginebra ya está en mi poder.  

Hace un par de días recibí carta de Eccarius, en la que me escribía que lo de la sastrería se ha acabado: es decir, su estado físico no le permite continuar con ello. El médico ha dicho que no puede ayudarle. Se necesita un cambio de aires, etc. En consecuencia, le he alquilado un alojamiento por mi cuenta (por supuesto separado de su familia, que se queda en la vieja vivienda) muy cerca de mí; hace sus comidas ídem con nosotros y no tiene nada que hacer más que corretear por el Heath y enviar un artículo por semana a Weydemeyer, que le paga 3 dólares por artículo. Espero que salga adelante. También le he comprado vino de Oporto. Pero no puedo seguir con esto, pues ya los demás gastos extraordinarios causados por él, en el momento actual y con gran || bajamar de nuestra caja, resultan gravosos.  

¿No podrías escribir pronto algo sobre Garibaldi, o sobre el gobierno prusiano, que a espaldas de las cámaras ha impuesto su reforma del ejército, o algo semejante?  

Que Garibaldi haya mandado al diablo a Farina está bien.  

Salud.  
Tuyo,  
K. M.