Querido Frederick:

Reiff es un canalla. Nadie le ha enviado a Manchester. Desapareció de aquí después de haber sido desenmascarado. Ya en 1850 fue expulsado de la Liga. Durante la instrucción del proceso de Colonia traicionó directamente. Acabo de volver a encontrar una carta de Bermbach al respecto. Déjale, pues, que corra.

Por lo que respecta a tu folleto, habrás encontrado algo en la carta de Fischel. Por lo demás, yo en tu lugar, ahora mismo (tan pronto como vuelva a estar activo), utilizaría las pequeñas conexiones literarias del amigo Siebel para contrarrestar la conspiration de silence. Si hubieras puesto tu nombre directamente en el folleto, el público lo habría cogido ya por curiosidad. Por lo demás, Behrend parece aún peor que Duncker.

Szemere es un hombre al que le gusta pedir favores a los demás, pero que, por su parte, lleva los bolsillos abrochados. Ya has hecho bastante por él, y yo en tu lugar dejaría sus vinos a merced de su mission toute patriotique.

El settlement con G. Ermen no me parece gran cosa. La cuestión es: ¿deja tu familia capital en el negocio o no? En el primer caso, sí existía un asidero para la transacción.

De tu carta me parece deducirse que nuevamente quieres posponer o cancelar tu venida. Para unos pocos días, con la rapidez de las comunicaciones, deberías encontrar el tiempo.

¿Qué piensas de la historia siciliana?

En Viena, según dicen, el aspecto es muy revolucionario.

Los ingleses, naturalmente, te fastidian ahora con lo de Bruck. Anteayer me enojó otra vez un tipo con el asunto, preguntándome: “Now, what do you say of Bruck’s suicide?” “I’ll tell you, Sir. In Austria the rogues cut their own throats, while in England they cut their people’s purses.”

En este momento recibo una carta de Borkheim desde Dublín. Llegará a Manchester el sábado por la tarde y vendrá a visitarte el domingo.

Salut
D
KMI