en Londres  
Manchester, domingo, 8 de abril de 1860  

Manchester, 8 de abril de 1860.  
Querido Mohr,  

El estudio jurídico, llevado a cabo con minuciosidad en los últimos días de mi estancia en Barmen, del contrato comercial de Manchester me ha convencido de que aquí todo pendía de un hilo y de que no podía perder un minuto en regresar. Salí el viernes por la mañana a las 6 y ayer al mediodía a las 12 ya estaba de vuelta, es decir, en 30 horas. The thing was, we wanted to secure Charley. Esto se logró anoche en la medida necesaria, y ahora tengo que esperar a ver qué hace Gottfried. Pero mi base de operaciones ya está asegurada.  

En estas circunstancias, no podré ir a Londres hasta que todo esté arreglado aquí. Hasta entonces estoy metido hasta las orejas en asuntos del negocio y en trapisondas jurídicas, y no hay nada que hacer. Entre tanto, me he enterado por Gumpert y Siebel de lo que ellos sabían. De mi folleto no oigo ni veo nada; devuélveme el ejemplar y la carta (¿probablemente de Fischel?) que G. te ha enviado, para que yo sepa de qué se trata. Abre la carta si aún no lo has hecho, eso ahorra ir y venir de correspondencia.  

Las infamias que aún han ocurrido aquí en la casa me las ha contado G.; ahora me mudo sin más.  

De la policía prusiana no he visto ni oído nada. Ni me han pedido el pasaporte ni nada por el estilo; los pocos policías con los que me he cruzado en Barmen me saludaron con el military Salute, eso fue todo.  

La industria en el Rin se ha desarrollado colosalmente, y el régimen constitucional ha arraigado profundamente entre los burgueses. Sin embargo, han cambiado muchísimas cosas desde 1848, aunque aún queda bastante de la vieja levadura.  

¿Todavía ninguna respuesta de Weber? Si eso no llega pronto, no quedará más remedio que mandarle a Ephraim Gescheit a que le meta en cintura.  

Saluda cariñosamente a tu mujer y a las young ladies. En cuanto haya puesto orden aquí, me paso inmediatamente.  
Tuyo,  
F. E.  

Envía también la llave del armario de libros de abajo. ¿Qué es eso del paquete de cartas que, según afirma Gumpert, se habrá quedado en el dormitorio?