en Berlín 
Londres, lunes, 13 de febrero de 1860 

I Londres, 13 de febrero de 1860. 
9, Graftonterrace, Maitlandpark, 
Haverstockhill. 

Muy estimado señor:

La semana pasada escribí a un amigo en Berlín rogándole me indicase un abogado para una querella por difamación que debo incoar contra el Berliner Nationalzeitung. Hoy recibo la respuesta, en la que mi amigo le designa a usted, señor consejero de justicia, como el más destacado abogado de Berlín.

Me tomo, pues, la libertad de rogar a usted que quiera actuar como mi abogado en la querella por difamación que especifico más detalladamente abajo.

Si el anticipo provisional de 15 táleros que incluyo no bastare, sírvase telegrafiarme, le ruego. Le remitiré entonces de inmediato la suma adicional requerida.

Le envío adjunto mi poder, y espero que este instrumento baste. Le ruego encarecidamente que presente la querella de inmediato, para que no prescriba, y que tenga la bondad de comunicarme por despacho telegráfico que dará usted los pasos necesarios.

Al mismo tiempo he abierto aquí, en Londres, una action for libel contra el Daily Telegraph, periódico que reprodujo en inglés los artículos injuriosos del Nationalzeitung.

Con la más alta consideración,
su muy devoto
Dr. Karl Marx
(sigue) | 

D| Los artículos del Nationalzeitung a los que se alude en la carta precedente se hallan en el nº 37 (del domingo, 22 de enero de 1860) y en el nº 41 (del miércoles, 25 de enero de 1860), y ambos son editoriales. Más adelante tendré ocasión de caracterizarle a usted, mediante ulteriores comunicaciones, el animus que anima estos artículos. Los puntos concretos, empero, sobre los que deseo basar la querella por difamación, por parecerme jurídicamente los más contundentes, son los siguientes:

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144. Marx a Julius Weber - 13 de febrero de 1860

1) En el nº 41 (el artículo se titula: “Cómo se confeccionan folletos radicales”) se dice, en la tercera columna, hacia el final:

“Blind ha declarado dos veces en el Allgemeine Zeitung, de manera categórica, que él no es el autor; (a saber, del folleto ‘Zur Warnung’); no lo dice para disculpar a Vogt, con quien no está de acuerdo, sino sólo para la parte de Marx-Liebknecht-Biscamp: él (Blind) no es, manifiestamente, miembro del partido íntimo de Marx. Nos parece que a éstos no les fue demasiado difícil convertirlo en chivo expiatorio, y si las acusaciones contra Vogt habían de tener peso, tenían que ser remitidas necesariamente a una persona determinada que debía responder por ellas. El partido de Marx podía entonces echar muy fácilmente la autoría del folleto sobre Blind, precisamente porque, y después de que, éste se hubiese expresado en un sentido similar en conversación con Marx y en el artículo de la ‘Free Press’; aprovechando estas declaraciones y giros de Blind, pudo fraguarse el folleto, de modo que pareciese un producto suyo (es decir, de Blind).”

Resulto, pues, aquí, acusado de manera totalmente directa de haber “fraguado” un folleto a nombre de otro hombre. Además: dado que el Nationalzeitung, en el mismo artículo (misma columna, más arriba), cuenta a sus propios lectores que yo he enviado a la A. A. Z. un “testimonio del cajista Vögele”, en el que éste declara: “que conoce la letra de Blind por manuscritos anteriores; que él mismo compuso la primera parte del folleto ||3)| en la imprenta de Hollinger, y éste la otra”; el Nationalzeitung insinúa, pues, en el pasaje arriba citado, no sólo que yo fragué un folleto, al que di falsamente la apariencia de un “producto” de Blind. Insinúa directamente que yo he enviado a sabiendas un documento falso al Allgemeine Augsburger Zeitung. Y, para coronar su Animus Calumniandi, prosigue:

“Hollinger declara luego, el 2 de noviembre: que el folleto haya sido impreso en su imprenta, o que Blind sea su autor, es una invención maliciosa, y su cajista Wiehe, que trabaja con él desde hace 11 meses, se adhiere a esta declaración. Marx, siempre pronto a la réplica, responde en el Allgemeine Zeitung el 15 de noviembre: ‘La declaración de Hollinger es sencillamente ridícula. Hollinger sabe que violó formalmente la ley inglesa al publicar el folleto sin indicar el lugar de impresión.’ Además, Marx apela en varias ocasiones a que Blind le comunicó oralmente, antes de la aparición del folleto, el contenido del mismo, y que escribió lo que luego apareció en el folleto; por eso Blind, dada la coincidencia en contenido y forma, fue tenido de prime abord por el autor.” La Nationahei-

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144. Marx a Julius Weber + 13 de febrero de 1860

rung omite aquí deliberadamente, para introducir el pasaje infamante contra mí antes citado, la parte más importante —para juristas, en particular para juristas ingleses— de mi declaración en el suplemento de la A. A. Z. del 21 de noviembre de 1859. Adjunto el recorte de la A. A. Z., y he subrayado para su uso lo omitido adrede por el Nationakeitung en mi declaración.

Ahora, conforme a toda práctica jurídica, sería tarea del Nat. Zeitung probar que su acusación infamante contra mí es verdadera. Yo, en cambio, le enviaré a usted las pruebas judiciales de que es falsa. Verá usted incluso que, según el derecho inglés, estoy ahora en condiciones de enviar a galeras, si quiero, al señor Blind por “conspiracy” contra mí. |

| 2) En el nº 37 del Nat. Zeitung, editorial titulado: “Karl Vogt y el Allgemeine Zeitung”, columna 2, se dice literalmente:

“Vogt relata, pág. 136 y sigs.: Bajo el nombre de la banda de los azufrados, o también de los de Bürstenheim, era conocido entre la emigración de 1849 un grupo de individuos que, al principio dispersos en Suiza, Francia e Inglaterra, se fueron reuniendo paulatinamente en Londres y allí veneraban como a su jefe visible al señor Marx.”

Le enviaré las pruebas de que aquí se mezclan dos sociedades ginebrinas completamente distintas, que nunca tuvieron ni mantuvieron relación alguna conmigo. Pero esto lo considero mera cuestión accesoria. El pasaje propiamente dicho sobre el que deseo basar el segundo punto de la querella por difamación es el que viene después, en el que se dice textualmente:

“Una de las ocupaciones principales de la (supuestamente puesta bajo mi mando) banda de los azufrados era comprometer a personas en la patria, de modo que éstas tuvieran que pagar dinero para que la banda guardase el secreto sin comprometerlas. No una, sino centenares de cartas se escribieron a Alemania, diciendo que se denunciaría la participación en este o aquel acto de la revolución si no llegaba, hasta una fecha determinada, una cierta suma a una dirección indicada.”

Ahora será tarea del Nationalzeitung presentar al tribunal, para esta infamia sin fondo de la que me acusa, no centenares de cartas, no una carta, sino una sola línea, una línea que contenga una tal extorsión infame de dinero, y de la que pueda probarse que procede, no digo ya de mí mismo, sino de cualquier persona que haya tenido alguna relación conmigo.
El pasaje arriba citado prosigue así: |

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| “Según el principio de que ‘quien no está incondicionalmente con nosotros está contra nosotros’, todo aquel que se oponía a estos manejos (a saber, las cartas de amenaza de dinero antes descritas) era arruinado, no sólo entre los emigrados, sino también por medio de la prensa. ‘Los proletarios’ (de los que se me presenta como jefe) llenaban las columnas de la prensa reaccionaria en Alemania con sus delaciones contra aquellos demócratas que no les rendían pleitesía, se convertían en aliados de la policía secreta en Francia y Alemania.”

Le será fácil, naturalmente, al Nat. Zeitung señalar de las “columnas llenas de la prensa reaccionaria” una sola línea que partiera de mí, o de amigos míos, y que contuviera “delaciones” contra “demócratas” cualesquiera.

Es muy cierto —y éste es el único hecho— que Ferdinand Freiligrath hizo imprimir una poesía satírica contra el empréstito para la revolución y el viaje revolucionario del señor Kinkel a los Estados Unidos, primero en una revista publicada por mi amigo Weydemeyer en Nueva York, y más tarde la hizo reproducir en el Morgenblatt. Eso no fue, desde luego, ninguna “delación”. El hecho es que la llamada emigración democrática (la alemana) llenaba la prensa alemana con el más estúpido chismorreo contra mí. En el único caso en que consideré que valía la pena responder, el periódico al que envié una rectificación no la insertó.

El único periódico alemán para el que he escrito desde mi exilio fue el Neue Oderzeitung. La correspondencia duró aproximadamente desde comienzos de enero hasta julio de 1855. Jamás mencioné en él con una sola línea a la emigración.

En lo que concierne a la correspondencia de Liebknecht con el Allg. Augsb. Zeitung, la cual ||6)| tampoco contenía una sola línea sobre la emigración, y le hace todo honor (me refiero a su contenido), no me incumbe en absoluto. A este respecto le escribiré más detalladamente.

Mi alianza con la policía secreta en Alemania y Francia es, naturalmente, una noticia picante para mí.

3) En el citado número 41, “Cómo se confeccionan folletos radicales”, el Nationalzeitung mezcla al “partido de los proletarios”, cuyo jefe dice que soy, y por tanto a mí, con una “conspiración del género más infame con fabricación en masa de papel moneda falso, etc.” que se dice tuvo lugar en 1852 en Suiza, y con “maniobras” semejantes en 1859, que, “tras la paz de Villafranca”, habrían provocado requerimientos de Estados alemanes ante el “Consejo Federal” suizo.

Que yo no tuve absolutamente nada que ver con estas cosas, como desde septiembre de 1850 abandoné toda agitación e incluso, mientras se sustanciaba el proceso a los comunistas de Colonia (1851-52), disolví la Sociedad de los Comunistas a la que pertenecía, y que desde entonces no pertenezco a ninguna sociedad ni secreta ni pública, lo expondré más adelante. La difamación deliberada del Nat. Zeitung, también en este punto, resulta de que, por el proceso de los comunistas de Colonia, tenía que saber que yo mismo, a través de los abogados de Colonia, denuncié al sujeto que se dice que actuó en Suiza en 1852 como agente de policía, y que el mismo Stieber se vio obligado a reconocer que dicho sujeto estaba enemistado conmigo desde 1850. Le aportaré las pruebas, si es necesario, de que este sujeto (Cherval, su verdadero nombre Crämer) nunca estuvo en relación conmigo, ni siquiera antes de 1850. |

D| 4) El último punto de la querella por difamación habría de fundarse en el pasaje siguiente, nº 41 “Cómo se confeccionan folletos radicales”, columna 2, donde se dice:

“‘De dónde salía el dinero para el periódico (a saber, Der Volk, editado en Londres) distribuido tan generosamente, lo saben los dioses; que Marx y Biskamp no tienen dinero superfluo, lo saben los hombres.’

Esta frase, en conexión con el espíritu de los dos artículos de fondo, con mi amalgamamiento con la policía secreta, los reaccionarios y, mediante chantaje, con una banda de azufre que extorsiona dinero con amenazas revolucionarias, pretende insinuar que yo he allegado dinero para el «Volk» de manera deshonrosa o por vías infames. Ahora le correspondería al Nationalzeitung probar esta calumnia. Yo, sin embargo, le haré a usted tales comunicaciones, tanto sobre las contribuciones en dinero por mí allegadas para el «Volk» como, en general, en la medida en que sea necesario, sobre mis relaciones dinerarias, que al señor Zabel le resultan sospechosas, de modo que usted pueda probar lo contrario de la insinuación infamante presentada por el Nat. Zeit.

Le ruego a la vez, cuando me responda, que me comunique los puntos sobre los que desee usted aún aclaración.

13 de febrero de 1860

9, Grafton Terrace, Maitland Park

Haverstock Hill

Londres.

P. D. Dado que, de lo contrario, sería demasiado tarde para el envío de esta carta, enviaré el poder mañana. Si fuera posible, aún esta tarde en otro sobre.

[Registrado]

Su Señoría

al Sr. Consejero de Justicia Real Prusiano, D. Weber

Berlín

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