Londres, viernes, 3 de febrero de 1860 

3 de feb. de 1860. 
Querido Engels, 

Tras un pequeño cambio o más bien supresión de una frase, 
C. D. Collet se mostró ayer dispuesto, pero dijo al mismo tiempo que, puesto que Urquhart 
es el verdadero editor, debía presentarle primero el asunto, con lo cual 
una demora de 24 horas. Collet admitió que, naturalmente, yo podía también, malgré 
eux, hacer imprimir la declaración, pero que así, to a certain degree, 
podría más tarde recurrir a él y a Urq. Bien. Cedí en esto y voy 
a ver qué dice el padre U. (Sobre lo demás, véase más abajo). 

Por lo demás, no hay nada que hacer con el folleto, tampoco con la declaración en 
los periódicos —por ahora. El folleto sería be killed por la misma prensa 
que ahora pregona la grandeza de Vogt. El ataque de este último contra 
mí —busca evidentemente presentarme como un canalla burgués insignificante 
(un lump) — (esto se desprende de todo lo que hasta ahora sé de oídas) 
constituye el gran coup de la democracia burguesa vulgar 
—a la vez de la chusma ruso-bonapartista— contra todo el partido. Por tanto, también hay que responderle con un grand coup. 
Además: la defensiva no nos conviene. Demando a la 
Nat. Zeit. Ya estoy decidido al respecto. Para ello no se requerirá mucho dinero 
por de pronto —me refiero al depósito previo ante 
el tribunal. En cambio, será extraordinario que se dejen encontrar abogados 
bien dispuestos, ya que siempre es un proceso que causará escándalo 
en toda Alemania. En cuanto reciba la carta de Fischel (creo que llegará mañana), 
haré una breve declaración en diversos periódicos alemanes, 
anunciando que presento en Berlín una demanda por difamación contra la 
N. Z. Ya en su segundo artículo, que obra en mi poder, he hallado puntos de acusación 
en los que || jurídicamente se van a pique de inmediato. De este proceso se cuelga toda la réplica burguesa — 
ante el tribunal. Más tarde podremos ocuparnos 
de Sauvogt.

Si consideras que dentro de un par de semanas, con ocasión de lo de Stieber, 
volverá a aflorar todo el proceso de los comunistas de Colonia, 
hábilmente aprovechado, el ataque de los perros puede sernos útil en lugar de perjudicarnos, 
triunfando at once ante la masa obrera. 

Por otra parte, ¿qué es lo que V. o la Nationalzeitung pueden probar contra nosotros? 
Que Vogt, aparte de, a lo sumo, chismes de Techow, y acaso (este sería 
el peor de los casos) algunas notas no del todo agradables de Lüning, nada 
sabe de las relaciones de aquí y comete las confusiones más ridículas, 
ya se desprende de su artículo en el Handelskurier de Biel. 

Mi plan es, pues, el siguiente: en cuanto llegue esa basura de Vogt, 
voy la próxima semana un par de días a verte, para ponernos de acuerdo en todo. 
En las necesarias costas del proceso, Dronke —que, por lo demás, 
me debe dinero— también tiene que cargar con su parte. (En Pascua, bajo cualquier 
circunstancia, tienes que venir unos días tú aquí.) 

Por lo demás (ya he escrito a Dios y al mundo), 
aparte de procurarme el material necesario para el proceso, estoy 
elaborando mi «Capital». Si me pongo decididamente a ello, en 6 semanas 
estará terminado, y después del proceso tirará. 

Sería una bonita cosa —ahora, cuando la crisis se avecina, cuando el king of 
Prussia muere pronto, etc.— dejarnos liquidar de esta manera por un Reichsvogt et 
Co. y —autore Lassalo— cortarnos nosotros mismos el cuello. 

Por la nota adjunta ves what Mr Vogt is now about y cómo 
tú, al menos en una glosa marginal, puedes darle a ese hombre una despectiva patada en tu folleto. 

D 
KMI 

/ La operación contra Blind sigue adelante, según ves por el contenido de mi carta, 
independientemente de la operación alemana, pero se aprovechará para esta última. /