Querido Mohr:

Freiligrath merece realmente una buena reprimenda, y espero que antes de que termine la schillerada (o sus secuelas) se encuentre ocasión para ello. Esta vanidad de poeta y entrometimiento literario, combinados con un servilismo doméstico, son realmente excesivos, ¡y encima la de Augsburgo le atribuye virtud política!

¿Has leído el proceso Vogt en la A.A.Z., núm. 297 y siguientes? El asunto ha terminado bastante bien, pero la carta de Biscamp es vergonzosamente bochornosa. Bien podía ese tipo haber adjuntado sus asuntos privados en una hoja aparte, pero así resulta de lo más repugnante que el redactor del „Volk“ extienda un testimonio a la AAZ, mendigue una corresponsalía y que esto se imprima. Vogt armará un hermoso escándalo al respecto. ¡Que siempre tengamos a nuestro alrededor a semejantes asnos sin tacto!

Pero muy hermosa es la vergüenza de Blind. Por la declaración en tu carta y por el documento, el candoroso diplomático se ve ahora obligado a salir a rastras si no quiere hacer aún mayor el ridículo. Ha alardeado con pruebas, y si se calla la boca aparece como un simple mentiroso.

Igualmente hermosa es la situación en que se encuentra Vogt. Rechazado por incompetencia, condenado en todas las costas y remitido al jurado, ¿qué puede hacer?

Tiene que demandar o bien a la A. A. Z. ante un jurado bávaro, y entonces está liquidado desde el principio — o bien al Volk, y entonces se cita a Blind — o bien al propio Blind. En todos los casos le va mal, y no veo cómo puede hacer otra cosa que aumentar su ridículo.

Todo esto es muy consolador.

Garibaldi parece desempeñar un papel un tanto equívoco. Un general así lo tiene difícil. Se ha visto obligado a darle al diablo el dedo meñique, y ahora parece tener ya toda la mano. Para Víctor Manuel es, naturalmente, lo más conveniente: explotar primero a G. y arruinarlo después. Altro esempio de hasta dónde se llega con el „actuar práctico“ en las revoluciones. Por lo demás, es una lástima por el tipo. De otro lado, es excelente que el Piamonte pierda el carácter mentido de representante de la unidad italiana.

Sobre las reformas militares en Alemania te haré un artículo cuando la cosa esté algo más avanzada. No sólo en Prusia, también en otros lugares, en Austria, etc., hay un revuelo espantoso en el sistema militar. Por todas partes se adoptan la uniformización francesa, etc., y en muchos aspectos se dan incluso decididos pasos atrás. Hasta ahora, sin embargo, todo está aún confuso; en cuanto pueda ver algo más claro, te hago el artículo.

Asimismo, espero que pronto vuelva a haber algo que relatar para mí en China y en Asia oriental en general. Igualmente sobre Marruecos. Pero todavía no hay nada maduro. Sobre Marruecos quizás la semana próxima. ¿Has escrito ya algo al respecto, o tienes algunos puntos políticos acerca de Palmerston que comunicarme, para que yo esté al corriente?

Estoy ahora metido de lleno en el Ulfilas; tenía que terminar de una vez con el maldito gótico, que siempre he estudiado de manera tan desultoria. Para mi sorpresa, encuentro que sé mucho más de lo que creía; si consigo una ayuda más, creo que en 14 días habré terminado por completo. Luego pasaré al nórdico antiguo y al anglosajón, con los que también he estado siempre a medio camino. Hasta ahora trabajo sin diccionario ni otras ayudas, sólo con el texto gótico y el Grimm, pero el viejo es realmente estupendo.

Para esto me sería muy necesaria la Historia de la lengua alemana, de Grimm; ¿puedes enviármela de vuelta?

Esta noche pienso ver a Lupus.

Por aquí también se celebra a Schiller (programa adjunto). Naturalmente, yo no tengo nada que ver con todo ese asunto. El señor Alfr. Meißner mandará un prólogo; Siebel hace el epílogo; naturalmente, declamación ordinaria, pero en forma decente. Además, este holgazán dirige la representación de Wallensteins Lager; he estado dos veces en el ensayo; si los tipos se ponen insolentes, puede resultar pasable. El comité está compuesto exclusivamente de asnos, sin excepción; Borchardt hace de oposición en el público; se da tanta importancia negativa como los otros positiva, sólo que su negación se sitúa en el mismo punto de vista que la posición de los otros, y con ello confiesa pertenecer esencialmente a ellos.

Saludos.
Tuyo.

¿Nada nuevo de Ephraim Gescheit?