en Manchester 
Londres, miércoles, 21 de septiembre de 1859 

121 Sept. 59. 
Querido Engels, 

He recibido tu carta con el anexo. Por lo demás, los asuntos domésticos han vuelto a alcanzar el inevitable punto crítico, y esta vez peor que nunca, puesto que no veo ningún auxilio. Una tentativa con mi cuñado terminó en nothing. El negocio de Freiligrath está en winding up. Si los suizos establecerán una nueva agencia para Londres y para él en 1860, es aún dudoso. De ahí que ahora tenga un pretexto aún mejor que antes para rechazar toda transacción de letras de cambio. De Dana he recibido una advertencia contra el overdrawing. Me hallo así en un completo atolladero. Aparte de los pequeños peligros (esta semana, por ejemplo, estoy amenazado con el corte del suministro de gas y de agua), todas las deudas mayores se han acumulado, de las cuales una parte considerable ya no es posible aplazar por más tiempo. Así, casa, escuela, etc. 

Puesto que en estos días tengo que escribir a Duncker a causa del 2º cuaderno, hazme saber si ha anunciado el primer cuaderno en los periódicos. Me parece que de buena gana dejaría caer todo el asunto, the whole matter drop. 

Lo diabólico es que ya no tengo ningún Bamberger en Londres. De lo contrario, con seguridad podría arreglar un par de letras de favor que más tarde pagaría con el dinero americano. En estas circumstances, la cosa no puede ser sino un constante recurso a expedientes. 

Discúlpame por comunicarte esta porquería. Pero aquí no tengo absolutamente a nadie ante quien pueda siquiera desahogarme con franqueza. 

Como ya le he escrito a lupus, en un par de días os comunicaré curiosos escándalos políticos. 

Salut 
D 
KMI