en Londres  
Londres, sábado, 17 de septiembre de 1859  

Londres, 17 de sept. de 1859  
Querido Liebknecht:  

La carta de Blind del 8 de septiembre, que me comunicaste, te la habría devuelto antes si algunos pasajes contenidos en ella no hubieran hecho necesarias por mi parte ulteriores gestiones para establecer los hechos.  

Blind afirma en la carta no haber tenido «parte alguna en el asunto» (i. e. la denuncia pública de Vogt). Afirma además que las «observaciones» que hizo «en conversación privada» (sólo se ha pronunciado, pues, «privatim» sobre Vogt) «han sido... completamente mal interpretadas». Esta calificación de la falsificación se refiere a mí. Yo he interpretado «completamente mal» las «observaciones hechas por Blind en conversación privada» y, por consiguiente, te las he reportado a ti y a Biskamp «completamente mal». No se trata aquí de una falsificación consciente, deliberada, sino de una falsificación debida, ora a la dificultad inmanente de la exposición de Blind, ora a la debilidad y a la natural propensión a tergiversar de mi facultad de comprensión.  

Observo al respecto lo siguiente:  

1) Vogt era el órgano de corrupción de Bonaparte para los liberales en Alemania y para los revolucionarios alemanes en el extranjero. Vogt ha ofrecido, además, a cierto escritor liberal en Alemania 30 000 florines para ganarlo en interés de la propaganda bonapartista. — Estos dos *on-dit* me los comunicó Blind de la manera más seria el 9 de mayo, el día del primer mitin de Urquhart. Se los comunicó a Freiligrath. Se los comunicó a otros. Los repitió, o más bien los confirmó de nuevo en tu presencia, en presencia de Hollinger, en mi presencia, el día en que tuvimos juntos una entrevista con él. Por lo que respecta a estos dos puntos, no puede tratarse, pues, de interpretación, falsa o acertada. Son cosa admitida. Pueden probarse mediante testigos. Son *facts*, en la medida en que consideremos *facts* las declaraciones de Blind.  

2) En cuanto a la «interpretación» de Blind — descontando el nombre de Vogt como agente bonapartista de corrupción y la historia de los 30 000 florines —, ésta se encuentra en un párrafo de la *London Free Press*, de fecha 27 de mayo, titulado: «The Grand Duke Constantine to be King of Hung[a]ry». Blind es el autor de este párrafo, en el que dice que «conoce el nombre de un senador suizo al que él (el príncipe Jerónimo Napoleón) le planteó el asunto» y que sabe incluso lo que *Pion Pion* le planteó al senador suizo; en el que sabe además de «los intentos hechos... para ganar para el plan ruso-napoleónico a algunos de los demócratas alemanes exiliados, así como a algunos liberales influyentes de Alemania»; en el que sabe además: «Se les ofrecieron grandes ventajas pecuniarias como soborno»; y en el que, por último, se alegra «de que estas ofertas fueran rechazadas con indignación». Esta «interpretación» está impresa y, por tanto, no se limitó a la «conversación privada». Tras esto, tampoco parece que Blind no haya tenido «parte alguna en el asunto», sino incluso una parte iniciadora.  

3) Redne los *facts* narrados por Blind, y de forma admitida narrados, en el punto 1) y la «interpretación» impresa por Blind, y judicialmente demostrable como impresa, en el punto 2), y ¿qué obtienes?  

El panfleto anónimo «Zur Warnung», menos algunas frases irrelevantes. Que Blind sea o no el autor de este volante es, pues, completamente indiferente. Él es el editor responsable de los elementos que lo componen.  

El nombre de Vogt y la historia de los 30 000 florines los ha divulgado «en conversación privada». No sólo conmigo, sino con Freiligrath y otros. Y no como un asunto privado «secreto», sino como una denuncia política. La «interpretación» de estos dos puntos la ha hecho imprimir él mismo.  

¡Qué indiferente resulta, pues, que el volante aparecido posteriormente esté o no redactado por él! No contiene sino la síntesis del Blind oral y del Blind impreso. Es el Blind sintetizado. Por eso lo tuve no sólo a él por autor de aquél. También Freiligrath. También le interrogué al respecto.  

Si es autor o no, nada importa, pues, al caso. Sigue siendo el responsable intelectual.  

Recordarás que en la cita antes mencionada dio su palabra de honor de no haber redactado el panfleto. Redactar y escribir son, en efecto, dos cosas distintas. Tengo ahora en la mano pruebas documentales, judicialmente válidas (están a tu disposición), de que el volante fue impreso por F. Hollinger, que Blind se lo entregó, que está escrito de puño y letra de Blind y que F. Hollinger lo consideró producto de Blind.  

¿Qué queda, pues, de mi interpretación no ya «falsa», sino «completamente falsa»?  

En lo que concierne a la *A. A. Z.*, tanto yo como ella hemos mantenido siempre, y mantenemos aún, una relación de abierta hostilidad. En el proceso que se sustanciará públicamente el 28 de octubre en Augsburgo no se trata, empero, de una querella entre la *A. A. Z.* y Vogt, sino de una decisión judicial acerca de la relación entre el ex regente imperial alemán Vogt y el emperador francés Louis Bonaparte. En mi opinión, no se trata aquí, pues, para todo revolucionario alemán, aunque no pertenezca a las «asociaciones patrióticas», «de los asuntos de un periódico que le es completamente ajeno», sino de su propio asunto. Pero esto es cuestión de gustos. *De gustibus*, etc.  

Salut  
Tuyo  
K. Marx