Friedrich Engels

Notas de las sesiones de la Conferencia de Londres

[Reunión de la Conferencia 17 de septiembre]

Jung Presidente

Hales inglés — Rochat francés — Engels secretario para la redacción y traducción de las resoluciones.

1) Admítase a Fondeville con voz consultiva únicamente. 5

2) Reunirse a la 1 del día y a las 8 de la tarde (martes, miércoles
y jueves)

3) Hacer cumplir la Resolución del Congreso de Basilea reduciendo
el tiempo de intervención a 5 minutos.

4) Nómbrese una comisión de 5 para informar sobre la diferencia suiza el
miércoles por la tarde. Marx. McDonnell. Verrycken. Vaillant. Eccarius.

5) Comisión de 6 para fijar el orden del día. Lorenzo, Mottershead,
Frankel. I

I[2]| Reunión de la Conferencia 18 de septiembre a las 2 en punto.

Serraillier presidente. Mottershead secretario inglés. 15
Acta en francés leída y aprobada por unanimidad. Roblin] mencionado. Martin
2º secretario
De Paepe Informe de la Comisión] sobre el orden del día.
1) El Informe del Consejo General se presentará cuando esté listo y el
debate será interrumpido para ello. Engels para el informe financiero 20
2) El Orden del día de la Comisión aprobado por lo demás.
Comisión de Control Financiero nombrada: Lorenzo, Coenen, Fluse y
Perret.
Que Marx comience de inmediato con las propuestas del Consejo General
sobre organización — aprobado. 25
1) Nombres de Consejos y Secciones (pero Comité o Consejo)

2) Impresión de los Estatutos en 3 idiomas

286

Friedrich Engels: Notas de las sesiones de la Conferencia de Londres.
Segunda página del manuscrito

Friedrich Engels: Notas de las sesiones de la Conferencia de Londres.
Tercera página del manuscrito

Notas de las sesiones de la Conferencia de Londres

Reunión 19 de septiembre 2.30 de la tarde

Preside Serraillier. Acta leída y aprobada.
Los belgas: Cohn debe dar cuenta de su misión en Bélgica.
Engels: que Hales le escriba esto y le convoque a comparecer.
5 aprobado
3) Marx — secciones femeninas y secciones mixtas — por unanimidad
4) Marx — Estadística, aprobada por unanimidad.
Outine. Que cada rama tenga un Comité de Estadística y que el secre-
tario de ese Comité sea remunerado (esto ha de recomendarse) aprobado contra
10 1 voto.
Outine. Moción de orden. Las abstenciones deberán motivarse por escrito e insertarse
en el acta
De Paepe y Frankel — los Consejos federales deberán enviar una vez al año un informe
estadístico, aprobado
15 Herman y Fluse para fijar la época del año en que deberán hacerse los informes
estadísticos. Marx propone el 1° de agosto.|

I[3]I Reunión 19 a las 9 de la noche. 256 High Holborn

Comunicaciones de Hales y Engels.
Marx: 5) Delegados del Consejo General acceso a las sesiones, aprobado

20 6) Pago previo antes del reconocimiento.
En Bélgica cada uno paga al consejo federal 20 céntimos, 10 por él y 10 para

Londres. Remitido a la Comisión].

Engels: propuesta de los españoles sobre organización.

Reunión 20 de septiembre a las 3. Blue Post

25 Propuesta de Outine sobre la proposición española. Aceptada.
Lectura de las propuestas generales recibidas
Marx: que todas las propuestas meramente generales se traten sólo al final de todo el
orden del día. Aceptado.
Bastelica: remitir tales propuestas a un Comité (Frankel, Serraillier y De Paepe).
30 Aceptado.
Engels: Determinar el orden de las 4 Propositions.
Marx: 1) Delahaye. 2) Vaillant. 3) De Paepe y Verrycken 4) Outine.
Becker .— Adoptado.
1) Proposition de Delahaye. En contra Frankel etc.

289

Friedrich Engels

Reunión de la tarde.

Jung preside.
Propuesta de la Comisión sobre ingreso de dinero. Adoptada
Salvo el artículo 6°.
Proposition Vaillant, xxxxxxx Serraillier y Frankel,
aplazada — J

[4]| Reunión 22 de septiembre 6 de la tarde 6h hora.

Preside Serraillier. Proposition Vaillant y Outine, Frankel—Serraillier
Proposition Bastelica—Proposition de Perret
— Éstas aceptadas.—
—Proposición belga sobre Cohen—para mañana—
— Informe de Marx sobre la escisión suiza.
Ks 1. Alianza aceptada 2.3 Idem.

Reunión 23 de septiembre 11.35.

Serraillier Presidente — en el acta Serraillier que la carta sea rechazada. —

Vaillant — Engels: que la carta sea retirada o remitida al
Conseil Général

aceptado

Informe financiero. Aceptado y exigida mejor contabilidad.

Proposition Verrycken. Reducida a petición suya y retirada para el Congreso.

Otra Proposition Verrycken—De Paepe Ks 1 aceptado N°2 ídem.

Outine — recabar primero noticias antes de admitir en el Conseil Général.

Outine y Engels sobre los secretarios.

De Paepe: Aprobación de la admisión de los communards

Por la tarde.

Proposition de Becker 1.2.4. Orden del día.

3. el Consejo General deberá emitir una circular y encargar a las secciones informes
sobre la población rural para el Congreso.
Marx. Resolución del Conseil Général sobre organizaciones especiales]

290

Notas de las sesiones de la Conferencia de Londres

1) Consejo Federal inglés. Por unanimidad.
2) Organización en los países oprimidos,
a Francia. Resolución de Outine adoptada

b. Italia — Resolución de Marx, adoptada
5 c. Rusia — Resolución de Marx y Utin adoptada
d. España — Resolución de Lorenzo. Orden del día y su conformidad

e. Alemania. Voto de agradecimiento de Utin y Rochat.
Resolución general del Consejo General (sociedades secretas) aceptada
10 Marx: Manifiesto aceptado. Traducción alemán y francés,
a remitir inmediatamente en alemán y francés —
Cuestión rusa: 1) que Utin traduzca y remita al Conseil Général,
el cual decidirá la publicación. ||[5]| Que el Consejo General publique de las resoluciones de la Conferencia lo que quiera.
15 Que el Consejo General tiene el derecho de convocar una Conferencia o un Congreso

Que Herman persigue a Cohn.]

291

Friedrich Engels
Procès-verbal de la sesión de la Comisión

para los asuntos de Suiza del 18 de septiembre de 1871

Sesión de la Comisión
para los asuntos de Suiza.

18 de septiembre, en casa de Marx.
Engels es nombrado secretario. Verrycken es nombrado presidente.

Marx: La disputa tiene su origen en la formación de la alliance de la
Démocratie Socialiste en Ginebra, fundada por Bakunin y otros. Lee las
dos comunicaciones dirigidas a la alliance por el Consejo General en 1868 y marzo
de 1869, en la segunda de las cuales se ponía como condición para su admisión en la Internacional la disolución de la Alliance y la comunicación del censo de sus secciones y de su fuerza numérica. Estas condiciones
no se cumplieron nunca, la Alliance nunca se disolvió realmente,
siempre mantuvo una especie de organización. El órgano de las secciones
ginebrinas, la Egalité, 11 de diciembre del 69, censuraba al Consejo General por no
haber cumplido con su deber al no replicar a sus artículos, a lo cual el Consejo
General respondió que no era deber suyo mezclarse en polémicas
de periódicos sino que estaba dispuesto a responder a las demandas y quejas
formuladas por el Conseil fédéral romand, y esta circular fue comunicada a
todas las Secciones; todas ellas aprobaron la conducta del Consejo General.
El Consejo Suizo desautorizó a la Egalité, con cuya redacción estaba
en escisión; ésta fue cambiada, y desde entonces el órgano de los adherentes de la Alliance
fue Le Progrès y más tarde La Solidarité. Llegó el Congreso de Locle donde los
dos partidos, la Fédération romande de Ginebra y la de las montañas
(la Alliance) tuvieron una separación abierta. El Consejo General dejó las cosas
tal como estaban, sólo prohibió al nuevo consejo erigirse
en Consejo romand al lado del otro. Guillaume, que había predicado la abstención de toda política, en contra de nuestros estatutos, en el momento en que la
guerra estalló, publicó una proclama pidiendo en nombre de la Internacional
la formación de un ejército para ayudar a Francia, lo cual es todavía más contrario a nuestros estatutos.

292

5

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Friedrich Engels: Procès-verbal de la sesión
de la Comisión para los asuntos de Suiza del 18 de septiembre de 1871.
Primera página del manuscrito

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Procès-verbal de la Comisión para los asuntos de Suiza del 18 de septiembre de 1871

Robin debe partir: el artículo de la Egalité señalaba artículos de los estatutos y
resoluciones del congreso que el Consejo General no había observado; se
quejaban de no saber nada del Consejo General porque el Consejo de
Ginebra no comunicaba nada y entonces apareció este artículo. Las diferencias
entre la redacción de la Egalité y el Consejo romand tenían por causa
circunstancias locales. Yo mismo traté de conciliar cuando estuve en Ginebra,
y he continuado el mismo papel aquí. Pero constaté que en Ginebra el comité
lo era todo y que la asamblea general no era nada y esto me chocó. En cuanto
a las Secciones de las Montañas, Guillaume se queja de que Jung no haya
respondido a sus cartas; Jung, a quien yo hablé de ello, me dijo que eso es lo que él
reprocha a Guillaume. Es seguro que muchas cartas de entonces se extraviaron.
Al llegar aquí yo creía aún posible una fusión de los dos partidos, veo
ahora que eso es imposible, y acepto que esos dos partidos
existan independientemente. Viene la cuestión del estatus legal de la Alliance
en nuestra asociación. Los neuchâteleses recibieron dos cartas de Jung y
Eccarius que atestiguan que la alliance fue admitida en la Internacional,
cartas reconocidas como auténticas por el Consejo General. Luego la víspera
de la Conferencia recibí una carta de Guillaume que entregué a Jung.
Esto es lo que me tocó hacer en este asunto. Si no hay conciliación
posible, creo que los dos partidos podrán vivir uno al lado del otro
pacificamente, pero no creo que el Consejo o la Conferencia tuvieran el
derecho de excluir a Secciones sin haberlas oído; y yo no tengo ningún
mandato para representarlas. Por lo demás la alliance está disuelta y la base de
la querella ha desaparecido con ella.

Perret. La escisión se produjo por causas de principio y no por
detalles. Bakunin, Perron y Robin quisieron ejercer la dictadura en
la redacción de la Egalité, y ésa fue la causa. Querían expulsar al
redactor Waehry. Tratamos de conciliar, pero en vano. Obligados
a presentar su dimisión del consejo de redacción, publicaron un manifiesto en
Neuchâtel contra el comité federal, impreso en Neuchâtel por Guillaume.
Luego hicieron insertar protestas en el Journal de Genève, reproducidas por los periódicos reaccionarios. En la protesta que publicaron
el 16 de enero de 1870 pusieron los nombres de Dutoit y de Becker sin su
permiso, y ambos protestaron contra ello.

Outine. El asunto data de la llegada de Robin, cuando se puso en relación con
Bakunin. Fue poco antes del congreso de Basilea. Se quiso formar la alliance
que dos veces fue rechazada para ser admitida en la Internacional. Ya en la época
de las elecciones para el congreso se veían elementos de escisión. Bakunin
llamó a los obreros de Ginebra burgueses reaccionarios. Después del congreso ||[2]] Robin se adueñó por completo del periódico, insertando lo que quería,
sin ajustarse a los reglamentos. Se dijo en el periódico embajador de los

295

Friedrich Engels

Acta de la Comisión para los asuntos de Suiza del 18 de septiembre de 1871

Secciones belgas ante el Consejo federal. Yo traducía entonces artículos ingleses y alemanes para el periódico, a condición de que no se me hablase de Bakunin. Un día llega Robin con una larga lista de agravios contra el Consejo General y me pidió mi firma, que rehusé. En mi ausencia en Berna, colocó en la parte extranjera del periódico, contra su promesa y sin mi conocimiento, un largo artículo contra el Consejo General. Luego me denunció a Waehry como un intrigante, casi un soplón; y se quería excluir del comité de redacción a uno de nuestros mejores hombres; me pidió mi asistencia y me ofreció entrar en la redacción; él haría ver al comité federal que no se podía prescindir de él ni de Perron y que se les daría plenos poderes. Yo estaba entonces a favor de ellos, los defendí en la Sección central, pero esta decidió contra ellos; y el periódico apareció sin ellos y sin mí. Después Robin intentó persuadirme de que no les diera la traducción de los documentos relativos a la huelga de Waldenburg, porque si no se los sostenía, el periódico se arruinaría; esto fue lo que me abrió los ojos sobre esos hombres, y continué escribiendo en el periódico. Por lo demás, Robin, en mis traducciones, introdujo cambios que afectaban el sentido según sus ideas. Más tarde me pidió que no me opusiera a que el periódico, así como el Comité central, se trasladaran a las montañas; con indignación me negué a mezclarme en esas intrigas. Luego me dijo que era necesaria la disolución y la reorganización de todas esas secciones reaccionarias de Ginebra que no querían al gran Bakunin. Ese mismo Bakunin me escribió una carta, que conservo, en la que me dice que yo podría hacer en Rusia todo lo que quisiera, pero que no quería que me entrometiera en la Internacional, que era su dominio particular. — En Ginebra se ha resuelto desde entonces que 1) el periódico permanezca en Ginebra, 2) el Comité central también, 3) y que la alianza no sea jamás admitida. Vino luego el Congreso de La Chaux-de-Fonds; entonces el _Progrès_ predicó la abstención política, cosa que arruinaría a la Internacional en Ginebra, donde la acción política lo es todo para nosotros. En el congreso, el partido de Guillaume pidió la admisión de los delegados de la Alianza, no admitida por nosotros; solicitamos el aplazamiento porque era una cuestión difícil y que nos haría perder tiempo, se insistió; declaramos que nos veríamos obligados a retirarnos en caso de admisión de la Alianza, pues teníamos mandato imperativo sobre este punto. Quedamos en minoría y nos retiramos. La mayoría fue fabricada mediante toda suerte de intrigas. Los otros tenían mandatos en blanco que entregaban a quienes prometían votar por sus proposiciones. (Entre paréntesis: el proceso de Petersburgo reveló que Bakunin y Necháyev contaron todo lo que sabían sobre las conspiraciones en Rusia a un soplón ruso que llegó a casa de Bakunin con Necháyev.) Nosotros continuamos el congreso por nuestra cuenta; y a nuestro regreso, toda la Internacional de Ginebra nos sostuvo unánimemente, de modo que incluso tuvimos que defender a nuestros adversarios de la indignación de nuestros miembros.

Bastelica pregunta si en 1870 se dio como causa de la interrupción de una huelga en Ginebra que los obreros no quisieron continuarla el día de una fiesta nacional suiza.

Outine declara que eso fue difundido por la sociedad del Grütli y repetido por los periódicos reaccionarios y por Guillaume, pero fue al comienzo de la huelga, que continuó y no se cerró sino por la guerra de 1870. La Internacional no tuvo nada que ver con esa propuesta, que nunca hizo suya. Guillaume repitió más tarde la calumnia del _Journal de Genève_ de que la Internacional se había puesto del lado de los radicales, cuando había hecho todo lo contrario.

Bastelica dice que Robin le dijo que Grosselin había dicho en un mitin que no era comunista, y en fin, que era burgués.

Perret y Outine dicen que Grosselin es uno de los mejores de entre ellos, aunque no comparten todas sus opiniones.

Marx dice que, ante todo, Bakunin mismo no es comunista y que no ha sido colectivista desde hace mucho tiempo; por lo demás, a nadie se le pide en la Internacional un certificado de comunismo. Lo que habría que esclarecer son las acusaciones contra el partido de Bakunin de haber intentado falsificar mandatos para el congreso de Basilea.

Jung. Después del conflicto ha estado en relación más o menos continua con Guillaume. Relata su correspondencia con Guillaume y sus conversaciones con él en los congresos. En cuanto a ||[3]| Bakunin, hasta el Congreso de Berna (por la paz) no era de la Internacional; después de ese congreso, donde se rechazó su proposición más o menos proudhoniana, no se adhirió, sino que formó una nueva asociación: la Alianza. Esto es lo que le he dicho a Guillaume, y no ha podido responderme.

Bastelica, a pregunta de Marx: Las relaciones del Comité de Marsella con la alianza se limitan a un folleto que nos dirigió la alianza y a una carta que recibí de Bakunin (en septiembre de 1870, cuando era perseguido). (A Vaillant) No hemos recibido otros consejos de Bakunin sobre la política internacional; solo durante la guerra Bakunin me dijo que en Francia la política de abstención debía cesar porque el pueblo francés se hallaba en una situación extraordinaria, y él estaba tan metido en el movimiento político que ni siquiera compartimos sus puntos de vista.

Outine: Esto era lógico, siempre ha hecho política, pero no quiere que los obreros la hagan porque son «estúpidos, burgueses y reaccionarios». El asunto de Lyon, que hemos visto de cerca, y el papel que representó en él, es la mejor prueba; volveremos sobre ello. Pido que Bastelica se explique sobre su carta en _La Solidarité_, en la que aprueba la acción de los secesionistas.

Bastelica. Fue en pleno período plebiscitario, teníamos las manos llenas de trabajo; se me pidió desde Lyon y Neuchâtel unas palabras de simpatía, y escribí con prisa unas líneas —ocho o diez— a lápiz a Richard, diciendo: puedes comunicar esto a Guillaume. Esa carta no estaba destinada a la publicidad.

Lorenzo (a una pregunta de Outine) recuerda que ese conflicto tuvo lugar, pero que no pudo prestarle mucha atención. If anything has been published as an act of the Spanish Internationals in this question he does not recollect it, es posible que fuera un acto de los barceloneses.

Perret constata que inmediatamente después de la escisión de La Chaux-de-Fonds hubo una agitación organizada contra los ginebrinos para aislarlos; se escribieron cartas, entre otras a Aubry, en ese sentido; nadie, ni de Bruselas, ni de París, ni de España, respondió jamás a sus cartas; solo les quedaba el Consejo General.

Marx. Se ha intentado el mismo aislamiento del Consejo General; se ha intentado en todas partes donde se ha podido; en París, en España y en Italia.

Lorenzo. As far as Madrid is concerned I may affirm que transcurrió mucho tiempo en España después de la fundación de la Internacional en España, antes incluso de que se conociera siquiera el nombre de Bakunin, y nunca ha habido influencia alguna de la Alianza en su país. Por lo demás, Fanelli (amigo de Bakunin) fue el fundador de la Internacional en España y, sobre todo, en Barcelona.

Marx. Schily estaba presente en París cuando llegaron delegados españoles que, aun diciéndose internacionales, se presentaban como los representants especiales de la Alianza.

Outine: Fanelli fue enviado por Bakunin para hacer otras muchas cosas, pero no las hizo; fundó secciones de la Internacional.

Tras un intervalo de 10 minutos.

Outine sabe que Robin escribió a Guillaume que habría una conferencia, y Robin no tiene, pues, derecho a decir que no se les comunicó. Malon dijo el viernes, hace ocho días, ante testigos, que Guillaume y compañía le propusieron representarlos en la Conferencia.

Da luego detalles sobre los hechos acaecidos durante los dos últimos años en Suiza. La gran política de Guillaume y compañía consistía en separar a los obreros de la construcción —extranjeros, saboyanos y muy ignorantes— de los obreros de la fábrica —ciudadanos suizos—, y en fundarse sobre la construcción, pero ello fracasó. Habría sido el medio más seguro de hundir a la Internacional en Ginebra. En la última huelga, Guillaume pidió que no se ocuparan en semejantes bagatelas, sino que se tomara el fusil en mano y se hiciera una revolución.

Después del 4 de septiembre, Guillaume lanzó su manifiesto «a las armas»; respondimos de inmediato en _l'Égalité_. Pero ese manifiesto de Guillaume sirvió de pretexto para cesar la publicación de _La Solidarité_, que se había hecho necesaria por razones financieras, bajo el pretexto de unas persecuciones gubernamentales que jamás existieron. — En septiembre, Bakunin, Richard, etc., lo perdieron todo en Lyon. Tras la revolución del 18 de marzo, los lioneses ||[4]| nos declararon que desde el asunto de septiembre, la Internacional se había vuelto imposible en Lyon porque las acciones de Bakunin y compañía eran consideradas como las de la Internacional. Hacia el 30 de abril, día de las elecciones en Francia, los lioneses pidieron hombres militares que encontramos en Suiza, pero en el momento decisivo Albert Leblanc, Oseroff y Joukowsky declararon que la Internacional era de los reaccionarios; llegaron incluso a fabricar resoluciones con firmas de hombres influyentes sin su consentimiento, y arruinaron todo el movimiento popular. De modo que los lioneses llegaron a decir que la Internacional estaba pagada por Bismarck y por Bonaparte, y que había que acabar con ellos después de haber acabado con los versallescos. — Tras la caída de la Comuna, fuimos nosotros quienes hicimos todo para salvaguardar el derecho de asilo; la Alianza no hizo nada, ni un solo mitin, nada más que frases. En fin, la Alianza se disuelve en el mismo momento en que la Conferencia ha de decidir sobre su posición frente a la Internacional. |

Friedrich Engels
Proposiciones del Consejo General
adoptadas por la Conferencia

I. Proposiciones
del Consejo General adoptadas por la Conferencia.

1) Para evitar todo malentendido, se observará estrictamente la resolución del Congreso de Basilea, según la cual los consejos centrales de los distintos países, donde la Asociación esté regularmente organizada, se designarán como Consejos o Comités federales de sus respectivos países, y las secciones o comités locales se designarán como secciones o comités de sus respectivas localidades.

2) La Conferencia da al Consejo General la instrucción de publicar una nueva edición de los estatutos, con una traducción auténtica al francés y al alemán impresa frente al texto inglés. Todas las traducciones a otras lenguas deben, antes de su publicación, ser aprobadas por el Consejo General.]

3) La Conferencia, a propuesta del Consejo General, recomienda la formación de secciones de mujeres entre las obreras. Queda entendido que esto no afecta en modo alguno a la existencia de las secciones mixtas de ambos sexos.

4) La Conferencia invita al Consejo General a poner en vigor el artículo 5 de los Estatutos, que ordena una estadística general de la clase obrera, y las resoluciones del Congreso de Ginebra en este mismo sentido. Las sociedades obreras o las ramas que se negaran a proporcionar los informes solicitados serán puestas en conocimiento del Consejo General, que decidirá al respecto.

5) Todos los delegados nombrados por el Consejo General para misiones especiales tendrán derecho a asistir y hacerse escuchar en todas las reuniones de consejos federales, comités de distrito o locales, y ramas locales, sin tener por ello derecho al voto.

6) Después del cierre de la Conferencia, ninguna rama será considerada por el Consejo General y los Consejos federales como perteneciente a la Asociación mientras no haya pagado al Consejo General su cotización de 10 céntimos por cabeza para el año en curso.

300

Friedrich Engels

Documento para el informe financiero del Consejo General

Ingresos

Septiembre — fin de noviembre
Diciembre
menos saldo

1871
Enero

Febrero
menos saldo y
depósito de fondos
Marzo
menos saldo

Abril
menos depósito de fondos

Mayo
menos depósito y saldo

Junio
Menos saldo y

depósito de fondos

Julio
Menos saldo 6. 1.1.
déficit -.10.5½

Agosto
menos depósito de fondos
Donación e Interés

Gastos
debería estar en caja
Se encuentra en caja

Déficit

£11. 86

» -.17.6

£ 6.5.7½

5.12.7½

- 2.14.67, ..

£15. 1.-
» 12. -.-

£ 6. 3.2½
. 4.17.8½

- 7. 5.7½

£ 7.18.8½

+ 6.11.6½

-.13. 2.4

1870/71

£ 3. 3.7

£23. 6.1½

£15. 9.2

Gastos
£ 13. 4.7 Septiembre—fin de noviembre £12, 7.1
Diciembre £ 11. 86
»10.11.- menos saldo … 4.13.8 … 6.14.10-
-. 1.- Enero £ 4.14.8
menos saldo 12.7½, » 4. 2,-
Febrero £ 6. 5.7½
menos saldo » 2.14.6½ .. 3.11.1
0.13.-
Marzo £ 3. 3.7 » 3. 3.7
-. 9.0½
Abril £15. 1.-
3. 1.- menos adeudado al
tesorero 5/-. " :
1. 2.8¼
Saldo 17/8½ i .. 13.18.3½
Mayo £ 6. 3.2½
1. 5.6 menos saldo » 1. 5.7½ 4.17.7
Junio £23. 6.1½
saldo … 6. 11 » 17. 5.-½
… 16. -.6
Julio … 7.18.8½
1.72
Agosto £15. 9.2
. 2. 6.10 menos dis £ —.10.5
»40. 2.4 saldo » 4.18.5 … 5. 8.10 . 10. -.4
£89. 2.- £83.18.7
..83.18.7
£. 5,35
£ 4.18.5
5/-.(

301

Friedrich Engels

Resumen de la gestión financiera del Consejo General
del 1º de septiembre de 1869 al 31 de agosto de 1870

I Resumen de la gestión financiera
del Consejo General
del 1 de septiembre de 1869 al 31 de agosto de 1870.

Ingresos.

Saldo del año anterior, en caja

Contribuciones de sociedades:

a.

302

Inglesas:

Dayworking Bookbinders
encuadernadores

Helvetia sociedad suiza

en Londres

Sastres

Rama X nº 1 Brick-
layers — albañiles
Arbeiter-Bildungsverein
Sociedad Alemana Londres
Cigarreros de Londres
Elastic Webmakers
tejedores de elástico
Boot Closers 6 meses
Zapateros del Kent
Alliance Cabinet Makers
(ebanistas)

National Reform League
(sociedad política)

West End Cabinet makers
(ebanistas)

£ 2—-—
—.11.-—
-—.10.-—
-—. 2.6
»—. 4.—
« 2.18.—
»—. 5.—
»—. 3. 6
»—. 2. 6
» 2.—.—

2. 6
» Lo

£15.—.1¼

10

15

5

10

15

Resumen de la gestión financiera del Consejo General del 1º sept. 1869 al 31 ag. 1870

Sociedad de sastres,

a cuenta »—.10.—

Tottenham Court Road

Branch (sección) »—. 5.— «10.14.—
b. extranjeras: Saint Etienne y Lyon,

Secciones £ 6. 7.—

Belgas, en dos remesas «11.17. 8

París, secciones » 4.—.— » 22. 4. 8
Venta de publicaciones « 6.11.11
Contribuciones individuales »24.13. 3¼,

£79. 4.—
Gastos

Salario del Secretario 51 semanas

a 15/- £38. 5.—
Alquiler del local de las sesiones » 9. 9.—
Gastos de imprenta » 18. 7.—

Pequeños gastos, franqueo de cartas,
periódicos, etc. » 11.16.11 »77.17.11

Saldo a reportar £ 1. 6. 1

Aprobado por la Comisión nombrada por
la Conferencia de Londres. 22 de septiembre de 1871
H. Perret Anselmo Lorenzo

Pierre Fluse de Verviers Ph.Coenen|

303

1.
2:

304

Friedrich Engels

Gestión financiera del Consejo General

para el año del 1º de septiembre de 1870 al 31 de agosto de 1871

I Gestión financiera del Consejo General
para el año
del 1º de septiembre de 1870 al 31 de agosto de 1871

Ingresos.

Saldo del año anterior
Contribuciones de ramas y sociedades
a. Inglaterra. Encuadernadores de Londres
Albañiles » »
Sastres 2º semestre
1870
West End Boot
Closers, 1870
Consejo General de los
Carpinteros Ag. 69/70
b. Extranjero. Sección de Amsterdam
Consejo Central
de Nueva York

. Venta de publicaciones
. Contribuciones individuales

. Sumas remitidas al Consejo para

objetos especiales

a. Contribución de los doradores
(Londres) para la huelga de los
cigarreros de Amberes

b) Contribuciones diversas para los
proscritos de la Comuna

£ 1.10.—
» 1.—.—

> —.10.-
»—. 3. 6
» 3.—.—
£—. 8.—
» 6. 1.—
£ 1.—.—
« 12.—.—

Total Ingresos

£ 1. 6. 1
» 6. 3. 6
» 2. 8.—
» 3. 0. 8
» 63. 3. 9
» 13.—.—
£89.2.—

10

15

10

15

Gestión financiera del Consejo General para el año del 1º sept. 1870 al 31 ag. 1871

1. Salario del Secretario
37 semanas a 15/—
15 » ,10/-
2. Gastos de imprenta
3. Alquiler del local
4. Misiones a París sept. 1870
y marzo 1871
5. Socorro a los proscritos de la
Comuna
6. Sumas recibidas y aplicadas
a objetos especiales
a. Remitido a los Cigarreros
de Amberes (huelga)
b. Refugiados de la
Comuna

7. Pequeños gastos, franqueo

de cartas, periódicos, etc.

Gastos.

£27.15.—

» 7.10.--

£ 1.—.—
» 12.—.—
» 7.19. 1

£35.5.—
» 4.15. 6
« 9. 9.—
» 6.—.—
» 7.10.—
» 13.—.—

Saldo

Déficit

Saldo en manos del Tesorero

Deudas a pagar:
1. 6 meses de alquiler

2. Gastos de imprenta

£ 6. 6.—
” 2. 6.—

«83.18. 7
£ 5.3.5
” 5.—
£ 4.18. 5

Aprobado por la Comisión nombrada por la
Conferencia de Londres. 22 de septiembre de 1871

H. Perret

Anselmo Lorenzo

Pierre Fluse de Verviers
de Amberes y de Holanda.

Ph. Coenen

305

Karl Marx
Notas sobre la resolución Vaillant

(Extracto de las notas de Marx en la Conferencia de Londres)

/Resolución Vaillant.

1) Lorenzo. No es una cuestión de organización, sino cuestión de

principio.
Outine.

2) Bastelica. Nombrar diputados, hacer el 4 de septiembre — hacer el 18 de marzo.
(La abstención ha producido el 4 de septiembre y el 18 de marzo.) {Tolain et
Fribourg.)

(Contra los diputados, etc. | Castiau. Potter.)
Cuestión de organización.

4) En un momento en que todos los gobiernos persiguen a la Internacio-
nale, los proletarios de la Internacional deben oponerle — es decir, hacer
acción política.

5) El poder de clase como clase es su poder político.

3) Revolución de febrero. 10 hours' bill.

6) Frankel y Vaillant. \

306

Friedrich Engels
Sobre la acción política de la clase obrera.
Esquema del discurso para la sesión de la Conferencia de Londres
del 21 de septiembre de 1871

11) Lorenzo Cuestión de principio — esto decidido

2)

2)

3)

4)

3)

4)

Abstención imposible. La política periodística es también política; todos los
periódicos abstencionistas atacan al gobierno. Lo único cuestionable es cómo
y hasta qué punto mezclarse en política. Esto según las circunstancias y no
prescribible.
La abstención es absurda; se debería abstener porque pueden ser elegidas
malas personas — luego también ninguna cotización porque el cajero puede
huir con el dinero. Luego no tener periódico porque el redactor puede venderse
igual que el diputado.

Las libertades políticas — especialmente las libertades de asociación, reunión
y prensa — son nuestros medios de agitación; ¿es indiferente que nos las quiten
o no? ¿y no debemos defendernos cuando se las ataca?

Se predica la abstención porque de lo contrario se reconoce lo existente.
Lo existente existe y le importa un bledo nuestro reconocimiento. Si utilizamos
los medios que lo existente nos da para protestar contra lo existente, ¿es eso
reconocimiento?

Abstención imposible. El partido obrero como partido político existe
y quiere actuar políticamente, y predicarle la abstención significa arruinar la
Internacional. La simple consideración de las circunstancias, de la
opresión política con fines sociales, empuja a los obreros a la política,
los predicadores de la abstención los arrojan en brazos de los políticos burgueses.
Después de la Comuna, que ha puesto la acción política de los obreros
en el orden del día, la abstención es imposible.

Queremos la abolición de las clases. El único medio es el poder
político en manos del proletariado — ¿y no debemos hacer política?
Todos los abstencionistas se llaman revolucionarios. — La

revolución es el acto supremo de la política, y quien la quiere debe querer también
los medios que preparan la revolución, que educan a los obreros para ella,
y cuidar de que no sea engañado al día siguiente por Favre y
Pyat. Lo único que importa es qué política — la exclusivamente
proletaria, no como cola de la burguesía. \

307

Friedrich Engels
Sobre la acción política de la clase obrera
Nota manuscrita del discurso pronunciado en la sesión del

21 de septiembre de 1871 de la Conferencia de Londres

I El ciudadano Engels. La abstención absoluta en materia política es imposible;
por eso todos los periódicos abstencionistas hacen política. Se trata
solamente de cómo se hace y cuál. Por lo demás, para nosotros la abstención
es imposible. El partido obrero existe ya como partido político en la
mayoría de los países. No nos corresponde a nosotros arruinarlo predicando la abstención.
La experiencia de la vida actual y la opresión política que les imponen
los gobiernos existentes, con fines ya políticos, ya sociales,
obliga a los obreros a ocuparse de la política, lo quieran o no.
Predicarles la abstención sería empujarlos a los brazos de la política
burguesa. Sobre todo al día siguiente de la Comuna de París, que ha puesto
la acción política del proletariado en el orden del día, la abstención es del todo
imposible.

Queremos la abolición de las clases. ¿Cuál es el medio para lograrlo? La
dominación política del proletariado. Y cuando esto está convenido por todas
partes, ¡se nos pide que no nos mezclemos en política! Todos los abstencionistas
se dicen revolucionarios, e incluso los revolucionarios por
excelencia. Pero la revolución es el acto supremo de la política; quien la
quiere debe querer el medio, la acción política, que la prepara, que da a los
obreros la educación para la revolución y sin la cual los obreros, al día
siguiente de la lucha, serán siempre juguete de los Favre y los Pyat. Pero
la política que hay que hacer es la política obrera; es preciso que el partido
obrero se constituya no como cola de algún partido burgués, sino
como partido independiente que tiene su fin, su política propia. — |

I Las libertades políticas, los derechos de reunión y asociación y la libertad
de prensa, ésas son nuestras armas, ¿y deberíamos cruzarnos de brazos y abstenernos
si se nos las quiere arrebatar? Se dice que todo acto político implica
que se reconoce el estado de cosas existente. Pero cuando ese estado de cosas
nos da medios para protestar contra él, usar esos medios no es reconocer
el estado existente. |

308

Friedrich Engels: Sobre la acción política de la clase obrera.

Esquema del discurso para la sesión de la Conferencia de Londres del 21 de septiembre de 1871

Friedrich Engels

Proyecto de resolución de la Conferencia de Londres

`

relativa a la carta de Paul Robin a la Conferencia

/Considerando que la carta dirigida a la Conferencia por el c. Robin contiene
afirmaciones que no concuerdan con los hechos y constituyen un atentado
contra el honor de la Comisión nombrada por la Conferencia y contra el de
la Conferencia misma;

Que la Conferencia no puede, por tanto, admitir esta carta;

La Conferencia invita al c. Robin a retirar esta carta, advirtiéndole
que, en caso contrario, el incidente será remitido al Consejo General, quien resolverá. L

311

Karl Marx

Complemento a una proposición de André Bastelica

I De acuerdo con las resoluciones tomadas por la conferencia sobre un tema análogo
Proponemos
Que el Consejo General sea igualmente encargado de hacer traducir, a las diferentes
lenguas, todas las resoluciones adoptadas en los diversos congresos o conferencias
fuera de los estatutos.
Bastelica
Marx
II Queda sobreentendido que las resoluciones de los Congresos que tengan relación
con los estatutos se insertarán en los estatutos.

Proposiciones generales |

312

Karl Marx: Complemento a una proposición de André Bastelica.

Manuscrito de Bastelica y Marx

10

15

20

25

Karl Marx
Resolución de la Conferencia de delegados
de la Asociación Internacional de los Trabajadores
relativa al diferendo entre las federaciones

en la Suiza romanda

L'Égalité. Nº 20,
21 de octubre de 1871

[...] II. Diferendo entre las federaciones en la
Suiza romanda.

En cuanto a este diferendo:

1° La Conferencia debe, ante todo, examinar las excepciones de
inadmisibilidad presentadas por el Comité federal de las Sociedades de las montañas
que no pertenecen a la Federación romanda (Véase la carta del 4 de septiembre
dirigida a la Conferencia por el Comité federal de esta sección):

Primera excepción de inadmisibilidad:

«El Congreso general, se dice, regularmente convocado, es el único competente
para juzgar un asunto tan grave como el de la escisión en la
Federación romanda.»

Considerando:

Que cuando surjan diferencias entre las sociedades o ramas de un
grupo nacional, o entre grupos de distintas nacionalidades, el Consejo

general tendrá el derecho de decidir sobre el diferendo, salvo apelación al Congreso
próximo, que decidirá definitivamente (Véase art. VII de las resoluciones del
Congreso de Basilea);

Que conforme a la resolución VI del Congreso de Basilea, el Consejo general tiene
igualmente el derecho de suspender hasta el próximo Congreso a una sección de
la Internacional;

Que estos derechos del Consejo general han sido reconocidos, aunque solo en
teoría, por el Comité federal de las ramas disidentes de las montañas:
porque el ciudadano Robin, en distintas ocasiones, ha solicitado al Consejo
general, en nombre de este Comité, que tome una resolución definitiva sobre esta
cuestión (Véanse las actas del Consejo general);

Que los derechos de la Conferencia, si no son iguales a los de un
Congreso general, son, en todo caso, superiores a los del Consejo general;

Que, en efecto, no es el Comité federal de la Federación romanda,
sino precisamente el Comité federal de las ramas disidentes de las montañas el que,

por intermedio del ciudadano Robin, ha solicitado la convocatoria de una
Conferencia para juzgar definitivamente este diferendo (Véase el acta
del Consejo general del 25 de julio de 1871).

Por estas razones:

Con respecto a la primera excepción de inadmisibilidad, la Conferencia la desestima.

Segunda excepción de inadmisibilidad:

«Sería, se dice, contrario a la equidad más elemental pronunciarse
contra una federación a la que no se han proporcionado los medios de
defensa... Nos enteramos hoy (el 4 de septiembre de 1871) indirectamente,
de que se ha convocado una Conferencia extraordinaria en Londres para el
17 de septiembre. Era deber del Consejo general notificar a todos los
grupos regionales; ignoramos por qué ha guardado silencio respecto a nosotros.»

Considerando:

Que el Consejo general había instruido a todos sus secretarios para que diesen aviso
de la convocatoria de una conferencia a las secciones de los respectivos países que
representan;

Que el ciudadano Jung, secretario-corresponsal para Suiza, no ha
avisado al Comité de las ramas del Jura por las siguientes razones:

En flagrante violación de la decisión del Consejo General del 29 de junio de 1870,
este Comité, como lo hace todavía en su última carta dirigida a la
Conferencia, continúa designándose como Comité de la Federación
Romanda.

Este Comité tenía derecho a apelar de la decisión del Consejo General
ante un Congreso futuro, pero no tenía derecho a tratar la decisión del
Consejo General como no existente.

Por consiguiente, no existía legalmente ante el Consejo General,
y el ciudadano Jung no tenía derecho a reconocerlo invitándolo directamente
a enviar delegados a la Conferencia;

El ciudadano Jung no ha recibido de parte de este Comité respuestas a las
cuestiones formuladas en nombre del Consejo General; desde la admisión del ciudadano
Robin en el Consejo General, las solicitudes del mencionado Comité siempre
han sido comunicadas al Consejo General por intermedio del ciudadano Robin,
y nunca por el secretario-corresponsal para Suiza.

Considerando además:

Que en nombre del mencionado Comité, el ciudadano Robin había solicitado remitir
el diferendo primero al Consejo General y luego, ante la negativa del Consejo
General, a una Conferencia; que el Consejo General y su secretario-corresponsal
para Suiza estaban, pues, plenamente fundados para suponer que el ciudadano
Robin informaría a sus corresponsales de la convocatoria de una conferencia,
solicitada por ellos mismos;

Que la comisión de investigación nombrada por la Conferencia para examinar el
diferendo suizo ha escuchado al ciudadano Robin como testigo; que todos los
documentos comunicados al Consejo General por ambas partes han sido
sometidos a esta comisión de investigación; que es imposible admitir que
el mencionado Comité haya sido informado solo el 4 de septiembre de la convocatoria
de la conferencia, dado que ya en el transcurso del mes de agosto había
ofrecido al ciudadano M... enviarlo como delegado a la Conferencia;

Por estas razones:
Con respecto a la segunda excepción de inadmisibilidad, la Conferencia la desestima.
Tercera excepción de inadmisibilidad:

«Una decisión, — se dice, — que anule los derechos de nuestra Federación tendría
los más funestos resultados, en cuanto a la existencia de la Internacional en
nuestra comarca.»

Considerando:

Que nadie ha solicitado anular los derechos de la mencionada federación,

La conferencia la desestima.

2) La conferencia aprueba la decisión del Consejo General del 29 de junio
de 1870.

Considerando al mismo tiempo las persecuciones a las que se halla expuesta

la Internacional, la conferencia apela al espíritu de solidaridad y unión,
que más que nunca debe animar a los trabajadores;

Aconseja a los valientes obreros de las secciones de las montañas que se
unifiquen con las secciones de la Federación Romanda. En caso de que esta unión
no pudiera efectuarse, decreta que la Federación de las secciones de las montañas
se denominará: Federación del Jura.

Adviene que, en adelante, el Consejo General estará obligado a denunciar
y desautorizar públicamente todos los periódicos que se digan órganos de la Internacional
que, siguiendo el ejemplo dado por Le Progrès y La Solidarité,
discutieran en sus columnas, ante el público burgués, cuestiones

que deben tratarse exclusivamente en el seno de los comités locales, de los comités federales
y del Consejo General, o en las sesiones privadas y administrativas de los
congresos, ya sean federales o generales.

Londres, 26 de septiembre de 1871.
Es copia conforme:

El secretario-corresponsal para Suiza,
H. Jung.

319

Karl Marx/Friedrich Engels
Resoluciones de los delegados de la Conferencia
de la Asociación Internacional de los Trabajadores
Reunida en Londres, del 17 al 23 de septiembre de 1871

(Circular publicada por

el Consejo General de la Asociación)

l| Resoluciones

aprobadas por la Conferencia de delegados
de la Asociación Internacional de los Trabajadores,
reunida en Londres, del 17 al 23 de Septiembre de 1871.

Composición del Consejo General.

La Conferencia recomienda al Consejo General que limite el número de los
miembros que se agregan y evite que estas agregaciones se hagan demasiado
10 exclusivamente entre ciudadanos pertenecientes a una sola nacionalidad.

II.
Denominaciones de los Consejos nacionales o regionales, de las ramas,
secciones, grupos locales y de sus Comités respectivos.

1. — Conforme a la resolución adoptada por el Congreso de Basilea (1869), los

15 consejos centrales de los diversos países en que la Asociación Internacional de los

Trabajadores está regularmente organizada, se designarán en adelante bajo el

nombre de Consejos federales, o Comités federales, añadiendo los nombres de

sus países respectivos; la designación de Consejo General queda reservada al
Consejo Central de la Internacional.

20 2. — Las ramas, secciones o grupos locales y sus comités se designarán

y se constituirán en adelante simple y exclusivamente como

ramas, secciones, grupos y comités de la Asociación Internacional de los

Trabajadores, añadiendo los nombres de sus localidades respectivas.

325

Karl Marx/Friedrich Engels

3. — Quedará, por tanto, prohibido a las ramas, secciones y grupos
designarse con nombres de secta, como, por ejemplo, los nombres de
ramas positivistas, mutualistas, colectivistas, comunistas, etc., o
formar grupos separatistas bajo el nombre de «secciones de propaganda»,
etc., atribuyéndose misiones especiales al margen del fin común perseguido
por todos los grupos de la Internacional.

4. — No obstante, queda bien entendido que la resolución n.º 2 no se aplica
a las Sociedades de Resistencia (Trade’s Unions) afiliadas a la Internacional.

III.

Delegados al Consejo General.

Todos los delegados del Consejo General, encargados de misiones especiales, tendrán
el derecho de asistir y de hacerse oír en todas las reuniones de los Consejos
o Comités Federales, de los Comités de distrito o locales, y de las ramas
locales, aunque sin derecho de voto.

 IV.

Cotización de 10 céntimos por miembro a pagar al Consejo General.

1.— El Consejo General mandará imprimir timbres uniformes que representen
el valor de 10 céntimos cada uno, y enviará anualmente la cantidad
solicitada a los consejos o comités federales.

2. — Los consejos o comités federales harán llegar a los comités locales,
o, en su defecto, a las secciones de su jurisdicción, el número de timbres correspondiente
al número de miembros que los componen.

3. — Estos timbres se aplicarán entonces en una hoja del carnet dispuesta al
efecto o en el ejemplar de los estatutos del que todo miembro de la asociación
debe estar provisto.

4. — El día primero de marzo, los Consejos Federales de los diversos países o
regiones estarán obligados a enviar al Consejo General el importe de los timbres
utilizados y el saldo de los timbres que les queden en caja.

5. — Estos timbres, que representan el valor de las cotizaciones individuales, llevarán
la cifra del año en curso.

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15

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5

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30

Resoluciones de los delegados de la Conferencia de la A.I.T.

V.

Formación de secciones de mujeres.

La Conferencia recomienda la formación de secciones de mujeres dentro de la
clase obrera. Queda bien entendido que esta resolución no atenta en modo alguno
contra la existencia ni excluye en forma alguna la formación de secciones

compuestas de trabajadores de ambos sexos.

VI.

Estadística general de la clase obrera.

1.— La Conferencia invita al Consejo General a poner en práctica el artículo
V de los estatutos originales relativo a la estadística general de la clase obrera
y a aplicar las resoluciones adoptadas al mismo efecto por el Congreso de Ginebra (1866).

2.— Cada sección local está obligada a tener en su seno un Comité
especial de estadística, que estará siempre dispuesto, en la medida de sus medios,
a responder a las cuestiones que puedan dirigirle el Consejo o
el Comité Federal del país o el Consejo General de la Internacional. Se
recomienda a todas las secciones que retribuyan a los secretarios de los comités
de estadística, vista la importancia y la utilidad general de su trabajo para la
clase obrera.

3. — El primero de agosto de cada año, los Consejos o Comités Federales remitirán los documentos reunidos al Consejo General, quien
hará de ellos un resumen que se someterá a los Congresos o Conferencias
celebrados en el mes de septiembre.

4. — La negativa de una sociedad de resistencia o de una rama internacional
a suministrar las informaciones solicitadas será puesta en conocimiento del
Consejo General, que deberá adoptar una decisión al respecto.

VII.

Relaciones internacionales de las sociedades de resistencia.

Se invita al Consejo General a apoyar, como hasta ahora, la tendencia
creciente de las sociedades de resistencia de un país a ponerse en relación
con las sociedades de resistencia del mismo oficio en todos los demás países.
La eficacia de su función como intermediario internacional entre las
sociedades de resistencia nacionales dependerá esencialmente del concurso que
esas sociedades mismas presten a la estadística general del trabajo
perseguida por la Internacional.

Se invita a las oficinas de las sociedades de resistencia de todos los países a
enviar al Consejo General sus señas.

VIII.
Los productores agrícolas.

1.— La conferencia invita al Consejo General y a los consejos o comités
federales a preparar, para el próximo congreso, informes sobre los medios
de asegurar la adhesión de los productores agrícolas al movimiento del proletariado
industrial.

2. — Entretanto, se invita a los consejos o comités federales de los diversos países
a enviar delegados al campo para organizar allí
reuniones públicas, hacer propaganda de la Internacional y fundar
secciones agrícolas.

IX.
La acción política de la clase obrera.

Considerando los considerandos de los Estatutos originales en los que se dice: «La emancipación
económica de los Trabajadores es el gran fin al que todo movimiento
político debe subordinarse como medio»;

Considerando el Manifiesto inaugural de la Asociación Internacional de los Trabajadores
(1864), que dice: «Los señores de la tierra y los señores del capital se
servirán siempre de sus privilegios políticos para defender y perpetuar
sus monopolios económicos. Lejos de impulsar la emancipación del
trabajo, continuarán oponiéndole los mayores obstáculos posibles... La conquista del poder político es, pues, el primer deber de la clase
obrera;»

Considerando la Resolución del Congreso de Lausana (1867) en este sentido: «La emancipación
social de los Trabajadores es inseparable de su emancipación política;»

Considerando la declaración del Consejo General sobre el pretendido complot de los
internacionales franceses en vísperas del plebiscito (1870), en la que se dice: «Según la
tenor de nuestros estatutos, ciertamente todas nuestras secciones en Inglaterra, en
el continente y en América tienen la misión especial, no solo de
servir de centros a la organización militante de la clase obrera, sino también
de sostener en sus respectivos países todo movimiento político que tienda
al cumplimiento de nuestro fin último: — la emancipación económica de la
clase obrera;»

Atento a que unas traducciones infieles de los Estatutos originales han dado
lugar a interpretaciones falsas que han sido perjudiciales para el desarrollo y
la acción de la Asociación Internacional de los Trabajadores;

En presencia de una reacción sin freno que ahoga violentamente todo esfuerzo
de emancipación por parte de los trabajadores, y pretende mantener por la fuerza
bruta la distinción de las clases, la dominación política de las clases poseedoras que de ello resulta;

Considerando además:

Que contra ese poder colectivo de las clases poseedoras el proletariado no
puede actuar como clase más que constituyéndose él mismo en partido político
distinto, opuesto a todos los antiguos partidos formados por las clases poseedoras;

Que esta constitución del proletariado en partido político es indispensable
para asegurar el triunfo de la revolución social y de su fin supremo:
la abolición de las clases;

Que la coalición de las fuerzas obreras ya obtenida por las luchas económicas debe también servir de palanca en manos de esta clase en su lucha
contra el poder político de sus explotadores —

La Conferencia recuerda a los miembros de la Internacional:

Que en el estado militante de la clase obrera, su movimiento económico y su acción política están indisolublemente unidos.

X.
Resolución general relativa a los países donde la organización
regular de la Internacional es obstaculizada por los gobiernos.

En los países donde la organización regular de la Asociación Internacional de los
Trabajadores se ha vuelto momentáneamente impracticable, a consecuencia de la intervención
gubernamental, la Asociación y sus grupos locales podrán
constituirse bajo diversas denominaciones; pero toda constitución de sección
internacional bajo la forma de sociedad secreta queda y permanecerá formalmente prohibida.

XI.

Resoluciones relativas a Francia.

1. — La Conferencia expresa su firme convicción de que todas las persecuciones
no harán sino redoblar la energía de los adherentes de la Internacional y que las
ramas continuarán organizándose, si no por grandes centros, al menos por
talleres y federaciones de talleres manteniendo correspondencia por medio de sus delegados.

2. — En consecuencia, la Conferencia invita a todas las ramas a continuar
sin descanso la propaganda de los principios de nuestra Asociación en Francia y
a introducir allí el mayor número posible de ejemplares de todas las
publicaciones y de los estatutos de la Internacional.

XII.

Resolución relativa a Inglaterra.

La Conferencia invita al Consejo General a avisar a las ramas inglesas de
Londres, para que formen un Comité Federal para Londres, el cual, después de ponerse
en relación con las ramas provinciales y las sociedades de resistencia
afiliadas, y después de haber recibido su adhesión, será reconocido por el Consejo
General como Consejo Federal inglés.

XIII.

Votos particulares de la Conferencia.

1. — La Conferencia aprueba la adjunción de los refugiados de la Comuna
de París que el Consejo General ha admitido en su seno.

2. — La Conferencia declara que los obreros alemanes han cumplido con su
deber durante la guerra franco-alemana.

3. — La Conferencia agradece fraternalmente a los miembros de la
Federación Española por su trabajo sobre la organización de la Internacional,
que prueba una vez más su abnegación por la obra común.

4. — El Consejo General hará inmediatamente la declaración formal de que
la Asociación Internacional de los Trabajadores es absolutamente ajena a la
llamada conspiración Netchaieff, que ha usurpado y
explotado fraudulentamente el nombre de la Internacional.

XIV.

Instrucción al ciudadano Outine.

Se invita al ciudadano Outine a publicar en el periódico L'Égalité (Ginebra) un
resumen del proceso Netchaieff según los periódicos rusos, y a comunicar el manuscrito antes de la publicación al Consejo General.

XV.

Convocatoria del próximo Congreso.

La Conferencia deja a la apreciación del Consejo General el cuidado de fijar,
según los acontecimientos, la fecha y la sede del próximo congreso o de la conferencia que lo reemplazara.

XVI.

Alianza de la Democracia Socialista.

Considerando:

Que «la Alianza de la Democracia Socialista» se declaró disuelta
(véase la carta al Consejo General, fechada en Ginebra, 10 de agosto de 1871, firmada por el
ciudadano Joukowsky, secretario de la Alianza);

Que en su sesión del 18 de septiembre (véase nº II de esta circular) la
conferencia decidió que todas las organizaciones existentes de la Asociación
Internacional de los Trabajadores estarán, conforme a la letra y al espíritu
de los Estatutos Generales, obligadas en adelante a denominarse y constituirse
simple y exclusivamente como ramas, secciones, etc., de la Asociación
Internacional de los Trabajadores, añadiendo los nombres de sus respectivas
localidades; que quedará, por tanto, prohibido a las ramas y sociedades
existentes seguir designándose con nombres de secta, es decir,
como grupos mutualistas, positivistas, colectivistas, comunistas, etc.;

Que tampoco se permitirá a ninguna rama o sociedad ya admitida
seguir formando un grupo separatista bajo la designación de «sección de
propaganda», «Alianza de la Democracia Socialista», etc., atribuyéndose
misiones especiales fuera del fin común perseguido por la masa del
proletariado militante reunido en la Asociación Internacional de los Trabajadores;

Que en lo venidero el Consejo General de la Asociación Internacional de los
Trabajadores deberá interpretar y aplicar en este sentido la Resolución
administrativa del Congreso de Basilea, Art. V: «El Consejo General tiene el derecho
de admitir o de rechazar la afiliación de toda nueva sociedad o grupo,
salvo apelación al próximo congreso;»

La Conferencia declara zanjado el incidente de «la Alianza de la Democracia
Socialista.»

XVII.

Diferendo entre las dos federaciones de la Suiza Romanda.

1.— Este artículo rechaza las excepciones de incompetencia que el Comité Federal
de las secciones de las montañas hizo valer contra la competencia de la
conferencia. (El artículo se imprimirá in extenso en L'Égalité de Ginebra.)

2. — La Conferencia:

Aprueba la decisión del Consejo General del 29 de junio de 1870;

No obstante, considerando las persecuciones de que es objeto
la Internacional, la Conferencia hace un llamamiento al espíritu de solidaridad y de unión
que, más que nunca, debe animar a los trabajadores. Aconseja a los bravos
obreros de las secciones de las montañas que se adhieran a las secciones de la federación
Romanda. En caso de que esta unión no pudiera realizarse, decide
que la federación de las secciones disidentes se denominará en adelante «Federación
Jurasiana». Advierte que, a partir de ahora, el Consejo General estará
obligado a denunciar y desautorizar públicamente todos los periódicos que se digan
órganos de la Internacional y que, siguiendo el ejemplo dado por Le Progrès
y La Solidarité, discutan en sus columnas, ante el público burgués,
cuestiones que solo deben debatirse en el seno de los comités locales, de los
comités federales y del Consejo General, o en las sesiones privadas y
administrativas de los congresos, ya sean federales o generales.

Nota.

Las resoluciones de la Conferencia que no están destinadas a la publicidad
serán comunicadas a los consejos federales de los diversos países por los
secretarios corresponsales del Consejo General.

Por orden y en nombre de la Conferencia,

EL CONSEJO GENERAL:

R. Applegarth, M. J. Boon, Fred. Bradnick, G. H. Buttery, Delahaye, Eugene
Dupont (en delegación), W. Hales, G. Harris, Hurliman, Jules Johannard,
Fred. Lessner, Lochner, Ch. Longuet, C. Martin, Z. Maurice, Henry Mayo,
George Milner, Charles Murray, Pfander, John Roach, Rühl, Sadler, Cowell
Stepney, Alf. Taylor, W. Townshend, E. Vaillant, John Weston.

SECRETARIOS CORRESPONSALES:

A. Serraillier, .... para Francia. Hermann Jung, . . . para Suiza.

Karl Marx, . . . Alemania y Rusia. Walery Wroblewski,.... Polonia.

F. Engels. . . . Italia y España. T. Mottershead . . . Dinamarca.

A. Herman. . . . . . . . Bélgica. Ch. Rochat. . . . . Holanda.

J. P. MacDonnell . . . . Irlanda. J. G. Eccarius . . . Estados Unidos.

Le Moussu,... para las ramas francesas de los Estados Unidos. Leo Frankel . . . . Austria y
Hungría.

F. ENGELS, Presidente de la sesión. HERMANN JUNG, Tesorero.
JOHN HALES, Secretario General.

256, High Holborn, W. C., Londres, 17 de octubre de 1871.

Resoluciones de la Conferencia de Delegados de la
Asociación Internacional de los Trabajadores,
reunida en Londres del 17 al 23 de septiembre de 1871
(Circular emitida por el Consejo General
de la Asociación)

III. Resoluciones

de la Conferencia de Delegados
de la Asociación Internacional de los Trabajadores,
reunida en Londres del 17 al 23 de septiembre de 1871.

I.
Composición del Consejo General.

La Conferencia invita al Consejo General a limitar el número de aquellos miembros que añada a sí mismo, y a procurar que tales adiciones no se hagan de manera demasiado exclusiva entre ciudadanos pertenecientes a la misma nacionalidad.

II.
Denominaciones de los consejos nacionales, etc.

1.—De conformidad con una resolución del Congreso de Basilea (1869), los consejos centrales de los distintos países donde la Internacional está regularmente organizada se designarán en adelante como Consejos Federales o Comités Federales, añadiendo el nombre de sus respectivos países; la denominación de Consejo General queda reservada al Consejo Central de la Asociación Internacional de los Trabajadores.

2.—Todas las ramas, secciones, grupos y sus comités locales se designarán y constituirán en adelante simple y exclusivamente como ramas, secciones, grupos y comités de la Asociación Internacional de los Trabajadores, añadiendo el nombre de sus respectivas localidades.

3.—En consecuencia, en adelante no se permitirá a ninguna rama, sección o grupo designarse con nombres sectarios tales como positivistas, mutualistas, colectivistas, comunistas, etc., ni formar cuerpos separatistas bajo el nombre de secciones de propaganda, etc., pretendiendo cumplir misiones especiales distintas de los fines comunes de la Asociación.

4.—Las resoluciones 1 y 2 no se aplican, sin embargo, a los sindicatos obreros afiliados.

III.
Delegados del Consejo General.

Todos los delegados designados para misiones especiales por el Consejo General tendrán derecho a asistir, y ser oídos, en todas las reuniones de los Consejos o Comités Federales, de los comités de distrito y locales y de las ramas, sin tener, no obstante, derecho a voto en las mismas.

IV.
Contribución de un penique por miembro al Consejo General.

1.—El Consejo General mandará imprimir sellos adhesivos que representen el valor de un penique cada uno, los cuales serán suministrados anualmente, en las cantidades que se soliciten, a los Consejos o Comités Federales.

2.—Los Consejos o Comités Federales proporcionarán a los Comités locales o, en su defecto, a sus respectivas secciones, el número de sellos correspondiente al número de sus miembros.

3.—Estos sellos deberán fijarse en una hoja especial del livret o del reglamento que todo miembro está obligado a poseer.

4.—El 1.º de marzo de cada año, los Consejos o Comités Federales de los distintos países remitirán al Consejo General el importe de los sellos vendidos y devolverán los sellos no vendidos que queden en su poder.

5.—Estos sellos, que representan el valor de las contribuciones individuales, llevarán la fecha del año en curso.

V.
Formación de ramas de obreras.

La Conferencia recomienda la formación de ramas femeninas dentro de la clase obrera. Queda entendido, sin embargo, que esta resolución no interfiere en absoluto con la existencia o formación de ramas compuestas por ambos sexos.

VI.
Estadística general de la clase obrera.

1.—La Conferencia invita al Consejo General a hacer cumplir el artículo 5 de los estatutos originales relativo a una estadística general de la clase obrera, y las resoluciones del Congreso de Ginebra de 1866 sobre el mismo tema.

2.—Toda rama local está obligada a nombrar un comité especial de estadística, a fin de estar siempre preparada, dentro de los límites de sus medios, para responder a cualquier pregunta que le dirijan el Consejo o Comité Federal de su país, o el Consejo General. Se recomienda a todas las ramas que remuneren a los secretarios de los comités de estadística, considerando el beneficio general que la clase obrera obtendrá de su trabajo.

3.—El primero de agosto de cada año, los Consejos o Comités Federales transmitirán los materiales recogidos en sus respectivos países al Consejo General, el cual, a su vez, deberá elaborar con ellos un informe general que se presentará ante los Congresos o Conferencias que se celebren anualmente en el mes de septiembre.

4.—Los sindicatos obreros y las ramas internacionales que se nieguen a suministrar la información requerida serán reportados al Consejo General, el cual tomará medidas al respecto.

VII.
Relaciones internacionales de los sindicatos obreros.

Se invita al Consejo General a que, como se ha hecho hasta ahora, apoye la creciente tendencia de los sindicatos obreros de los distintos países a entrar en relaciones con los sindicatos del mismo oficio en todos los demás países. La eficacia de su acción como agente internacional de comunicación entre las sociedades obreras nacionales dependerá esencialmente de la asistencia que estas mismas sociedades presten a la Estadística General del Trabajo impulsada por la Internacional.

Se invita a las directivas de los sindicatos obreros de todos los países a mantener informado al Consejo General sobre la dirección de sus respectivas oficinas.

VIII.
Productores agrícolas.

1.—La Conferencia invita al Consejo General y a los Consejos o Comités Federales a preparar, para el próximo Congreso, informes sobre los medios de asegurar la adhesión de los productores agrícolas al movimiento del proletariado industrial.

2.—Mientras tanto, se invita a los Consejos o Comités Federales a enviar agitadores a los distritos rurales, para organizar allí reuniones públicas, propagar los principios de la Internacional y fundar ramas rurales.

IX.
Acción política de la clase obrera.

Considerando el siguiente pasaje del preámbulo de los estatutos: «La emancipación económica de las clases trabajadoras es el gran fin al que todo movimiento político debe subordinarse como medio»;

Que el Manifiesto Inaugural de la Asociación Internacional de los Trabajadores (1864) declara: «Los señores de la tierra y los señores del capital siempre usarán sus privilegios políticos para la defensa y perpetuación de sus monopolios económicos. Lejos de promoverla, continuarán oponiendo todo impedimento posible a la emancipación del trabajo... Conquistar el poder político se ha convertido, por tanto, en el gran deber de las clases trabajadoras»;

Que el Congreso de Lausana (1867) aprobó esta resolución: «La emancipación social de los obreros es inseparable de su emancipación política»;

Que la declaración del Consejo General relativa al pretendido complot de los internacionales franceses en vísperas del plebiscito (1870) dice: «Ciertamente, por el tenor de nuestros estatutos, todas nuestras ramas en Inglaterra, en el Continente y en América tienen la misión especial no solo de servir como centros para la organización militante de la clase obrera, sino también de apoyar, en sus respectivos países, todo movimiento político que tienda hacia la realización de nuestro fin último: la emancipación económica de la clase obrera»;

Que las falsas traducciones de los estatutos originales han dado lugar a diversas interpretaciones que han sido perjudiciales para el desarrollo y la acción de la Asociación Internacional de los Trabajadores;

En presencia de una reacción desenfrenada que aplasta violentamente todo esfuerzo de emancipación por parte de los obreros y pretende mantener por la fuerza bruta la distinción de clases y la dominación política de las clases propietarias que de ella resulta;

Considerando que, contra este poder colectivo de las clases propietarias, la clase obrera no puede actuar, como clase, sino constituyéndose en un partido político, distinto y opuesto a todos los viejos partidos formados por las clases propietarias;

Que esta constitución de la clase obrera en partido político es indispensable para asegurar el triunfo de la Revolución social y su fin último: la abolición de las clases;

Que la combinación de fuerzas que la clase obrera ha efectuado ya mediante sus luchas económicas debe servir, al mismo tiempo, como palanca para sus luchas contra el poder político de los terratenientes y capitalistas—

La Conferencia recuerda a los miembros de la Internacional:
Que en el estado militante de la clase obrera, su movimiento económico y su acción política están indisolublemente unidos.

X.
Resolución general relativa a los países donde la organización regular de la Internacional se ve obstaculizada por los gobiernos.

En aquellos países donde la organización regular de la Internacional pueda, por el momento, haberse vuelto impracticable a consecuencia de la interferencia gubernamental, la Asociación y sus grupos locales podrán reorganizarse bajo diversos otros nombres, pero todas las sociedades secretas propiamente dichas quedan formalmente excluidas.

XI.
Resoluciones relativas a Francia.

1.—La Conferencia expresa su firme convicción de que todas las persecuciones no harán sino duplicar la energía de los adherentes de la Internacional, y que las ramas continuarán organizándose, si no por grandes centros, al menos por talleres y federaciones de talleres correspondiendo entre sí por medio de sus delegados.

2.—En consecuencia, la Conferencia invita a todas las ramas a persistir vigorosamente en la propaganda de nuestros principios en Francia y a importar en su país cuantos ejemplares como sea posible de las publicaciones y estatutos de la Internacional.

XII.
Resolución relativa a Inglaterra.

La Conferencia invita al Consejo General a llamar a las ramas inglesas en Londres a formar un Comité Federal para Londres que, tras su reconocimiento por las ramas provinciales y las sociedades afiliadas, será reconocido por el Consejo General como el Consejo Federal para Inglaterra.

XIII.
Votos especiales de la Conferencia.

1.—La Conferencia aprueba la adición de los miembros de la Comuna de París que el Consejo General ha agregado a su número.

2.—La Conferencia declara que los obreros alemanes han cumplido con su deber durante la guerra franco-alemana.

3.—La Conferencia agradece fraternalmente a los miembros de la Federación española por el memorándum presentado por ellos sobre la organización de la Internacional, mediante el cual han probado una vez más su devoción a nuestra obra común.

4.—El Consejo General publicará inmediatamente una declaración en el sentido de que la Asociación Internacional de los Trabajadores es completamente ajena a la llamada conspiración de Netschayeff, quien ha usurpado fraudulentamente su nombre.

XIV.
Instrucción al ciudadano Outine.

Se invita al ciudadano Outine a publicar en el periódico l'Egalité un informe sucinto, a partir de los periódicos rusos, del proceso de Netschayeff. Antes de su publicación, su informe será sometido al Consejo General.

XV.
Convocatoria del próximo Congreso.

La Conferencia deja a discreción del Consejo General fijar, según los acontecimientos, el día y el lugar de reunión del próximo Congreso o Conferencia.

XVI.
Alliance de la Démocratie socialiste.
(La Alianza de la Democracia Socialista.)

Considerando que la «Alianza de la Democracia Socialista» ha declarado su disolución (véase la carta al Consejo General fechada en Ginebra, 10 de agosto de 1871, firmada por el ciudadano N. Joukowsky, secretario de la «Alianza»),

Que en su sesión del 18 de septiembre (véase el N.º VI de esta circular) la Conferencia ha decidido que todas las organizaciones existentes de la Internacional, de conformidad con la letra y el espíritu de los estatutos generales, se designarán y constituirán en adelante simple y exclusivamente como ramas, secciones, federaciones, etc., de la Asociación Internacional de los Trabajadores, con los nombres de sus respectivas localidades añadidos;

Que las ramas y sociedades existentes no puedan, por tanto, designarse en adelante con nombres sectarios tales como positivistas, mutualistas, colectivistas, comunistas, etc., ni formar cuerpos separatistas bajo los nombres de secciones de propaganda, Alianza de la Democracia Socialista, etc., pretendiendo cumplir misiones especiales distintas de los fines comunes de la Asociación;

Que en lo sucesivo el Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores habrá de interpretar y aplicar en este sentido el artículo 5 de las resoluciones administrativas del Congreso de Basilea: "El Consejo General tiene el derecho de aceptar o rechazar la afiliación de toda nueva sección o grupo", etc.;

La Conferencia declara zanjada la cuestión de la "Alianza de la Democracia Socialista".

XVI.
Escisión en la parte francófona de Suiza.

1.—Las diferentes objeciones presentadas por el Comité Federal de las secciones de la Montaña en cuanto a la competencia de la Conferencia se declaran inadmisibles. (Esto no es más que un resumen del artículo 1, que se imprimirá íntegramente en la *Egalité* de Ginebra.)

2.—La Conferencia confirma la decisión del Consejo General del 29 de junio de 1870.

Al mismo tiempo, en vista de las persecuciones que la Internacional sufre actualmente, la Conferencia apela a los sentimientos de fraternidad y unión que, más que nunca, deben animar a la clase obrera;

Invita a los valientes trabajadores de las secciones de la Montaña a reincorporarse a las secciones de la Federación Romanda;

En caso de que tal fusión resultara impracticable, decide que las secciones disidentes de la Montaña se denominen en adelante

Federación del Jura.

La Conferencia advierte que, en lo sucesivo, el Consejo General estará obligado a denunciar y desautorizar públicamente todos los órganos de la Internacional que, siguiendo los precedentes del *Progrès* y del *Solidarité*, discutieran en sus columnas, ante el público de la clase media, cuestiones reservadas exclusivamente a los Comités locales o Federales y al Consejo General, o a las sesiones privadas y administrativas de los Congresos Federales o Generales.

Aviso.

Las resoluciones no destinadas a la publicidad serán comunicadas a los Consejos o Comités Federales de los diversos países por los secretarios correspondientes del Consejo General.

Por orden y en nombre de la Conferencia,

EL CONSEJO GENERAL:

R. Applegarth, M. J. Boon, Fred. Bradnick, G. H. Buttery, Delahaye, Eugène Dupont (en misión), W. Hales, G. Harris, Hürlimann, Jules Johannard, Fred. Lessner, Lochner, Ch. Longuet, C. Martin, Z. Maurice, Henry Mayo, George Milner, Charles Murray, Pfänder, John Roach, Rühl, Sadler, Cowell Stepney, Alf. Taylor, W. Townshend, E. Vaillant, John Weston.

SECRETARIOS CORRESPONSALES:

A. Serraillier, para Francia. Walery Wróblewski, para Polonia.
Karl Marx, para Alemania y Rusia.
F. Engels, para Italia y España.
A. Herman, para Bélgica.
J. P. MacDonnell, para Irlanda.
Le Moussu, para las ramas francesas de los Estados Unidos.
Hermann Jung, para Suiza.
T. Mottershead, para Dinamarca.
Ch. Rochat, para Holanda.
J. G. Eccarius, para los Estados Unidos.
Leo Frankel, para Austria y Hungría.

F. ENGELS, Presidente.—HERMANN JUNG, Tesorero.
JOHN HALES, Secretario General.

256, High Holborn, W.C.,
Londres, 17 de octubre de 1871.

Karl Marx/Friedrich Engels
Resoluciones de la Conferencia de Delegados
de la Asociación Internacional de los Trabajadores,
celebrada en Londres del 17 al 23 de septiembre de 1871

Elaborado sobre la base de la edición francesa
y de la edición inglesa

Resoluciones de la Conferencia de Delegados de la AIT

I. Composición del Consejo General.

La Conferencia ruega al Consejo General que limite el número de miembros que se añade a sí mismo, y que procure que no pertenezcan de manera demasiado exclusiva a una misma nacionalidad.

II. Denominaciones de los Consejos nacionales, ramas locales, secciones,
grupos y sus Comités.

1) Conforme a la resolución del Congreso de Basilea, 1869, los Consejos centrales de los países donde la Internacional está organizada regularmente habrán de designarse en lo sucesivo como Consejos Federales o Comités Federales, añadiendo los nombres de sus países respectivos. La denominación de Consejo General queda reservada al Consejo central de la Asociación Internacional de los Trabajadores.

2) Todas las ramas locales, secciones, grupos y sus Comités habrán de designarse y constituirse en lo sucesivo sencilla y exclusivamente como ramas, etc., etc., de la Asociación Internacional de los Trabajadores, añadiendo los nombres de su localidad respectiva.

3) En consecuencia, queda prohibido a las ramas, grupos y sus Comités, de ahora en adelante, adoptar nombres de secta, por ejemplo, los nombres de: positivistas, mutualistas, colectivistas, comunistas, etc., o formar cuerpos especiales que, bajo denominaciones como: secciones de propaganda, etc., se atribuyan una misión especial distinta de los fines comunes de la Asociación.

4) Los artículos 1 y 2 no se aplican, sin embargo, a las sociedades obreras sindicales aliadas a la Internacional.

III. Delegados del Consejo General.

Todos los delegados nombrados por el Consejo General para misiones determinadas tienen el derecho de asistir a las asambleas de los Consejos o Comités Federales, de los Comités de distrito y locales y de las ramas, y de ser oídos en ellas, pero sin derecho de voto.

IV. Contribución de un penique por miembro
al Consejo General.

1) El Consejo General hará imprimir sellos adhesivos, cada uno de los cuales representará el valor de un penique, y los hará llegar anualmente, en la cantidad solicitada, a los Consejos o Comités Federales.

2) Los Consejos o Comités Federales remitirán a los Comités locales y, en ausencia de éstos, a las ramas locales, un número de sellos correspondiente al número de sus miembros.

3) Estos sellos se adherirán entonces al ejemplar de los Estatutos que cada miembro está obligado a poseer.

4) El 1 de marzo de cada año, los Consejos o Comités Federales de los diversos países deberán remitir al Consejo General el producto de los sellos vendidos, y devolver al mismo tiempo los sellos no vendidos.

5) Estos sellos, que representan el valor de las contribuciones individuales, llevan la fecha del año en curso.

V. Formación de secciones femeninas.

La Conferencia recomienda la formación de ramas femeninas dentro de la clase obrera. Esta resolución no va dirigida, naturalmente, contra la composición de ramas compuestas por obreros y obreras.

VI. Estadística general de la clase obrera.

1) La Conferencia encarga al Consejo General que ponga en vigor el artículo 5 de los Estatutos originales, en lo que se refiere a una estadística general de la clase obrera, así como las resoluciones del Congreso de Ginebra (1866) sobre el mismo asunto.

2) Cada grupo local está obligado a nombrar un comité especial de estadística, a fin de estar siempre dispuesto, en la medida en que sus medios lo permitan, a responder a las preguntas formuladas por el Consejo Federal de su país o por el Consejo General. La Conferencia recomienda a todos los grupos que concedan una remuneración a los secretarios de los comités de estadística, en consideración a la utilidad general de su trabajo para la clase obrera.

3) El 1 de agosto de cada año, los Consejos o Comités Federales deberán enviar al Consejo General el material recopilado en sus países respectivos. Éste, por su parte, lo elaborará en un informe general que habrá de presentarse a los Congresos o Conferencias que se celebren anualmente en septiembre.

4) Las sociedades obreras sindicales y las ramas internacionales que rehúsen la información solicitada serán denunciadas al Consejo General para la adopción de ulteriores resoluciones.

VII. Relaciones internacionales de las sociedades obreras sindicales.

El Consejo General seguirá apoyando, como hasta ahora, la tendencia creciente de las sociedades obreras sindicales de cada país a ponerse en contacto con las sociedades del mismo oficio en todos los demás países. Su eficacia como intermediario internacional entre las sociedades obreras sindicales nacionales depende esencialmente de la asistencia que estas mismas sociedades presten a la obra de una estadística obrera general emprendida por la Internacional.

Se ruega a las directivas de las sociedades obreras sindicales de todos los países que mantengan informado al Consejo General de las direcciones de sus respectivos locales de negocios.

VIII. Agricultores.

1) La Conferencia ruega al Consejo General y a los Consejos o Comités Federales que preparen para el próximo Congreso informes sobre los medios adecuados para asegurar la adhesión de los agricultores al movimiento del proletariado industrial.

2) Entretanto, se ruega a los Consejos o Comités Federales que envíen delegados a los distritos rurales, para celebrar allí asambleas públicas, difundir los principios de la Internacional y fundar ramas rurales.

IX. Actividad política de la clase obrera.

Considerando,

Que en el preámbulo de los Estatutos se dice: "La emancipación económica de la clase obrera es el gran fin al que toda acción política debe subordinarse como medio";

Que el Manifiesto Inaugural de la Asociación Internacional de los Trabajadores (1864) declara: "Los señores de la tierra y los señores del capital se servirán siempre de sus privilegios políticos para defender y perpetuar sus monopolios económicos. Lejos de promover la emancipación política de los trabajadores, seguirán poniéndole todos los obstáculos posibles... La conquista del poder político se ha convertido, por tanto, en el gran deber de la clase obrera";

Que el Congreso de Lausana (1867) ha declarado: "La emancipación social de los trabajadores es inseparable de su emancipación política";

Que la declaración del Consejo General sobre el supuesto complot de los internacionales franceses, en vísperas del plebiscito (1870), contiene el siguiente pasaje: "Según el tenor de nuestros Estatutos, todas nuestras ramas en Inglaterra, en el continente y en América tienen, sin duda alguna, la misión expresa no sólo de constituir centros para la organización combativa de la clase obrera, sino también de apoyar en sus países respectivos toda acción política que sirva para alcanzar nuestro fin último: la emancipación económica de la clase obrera";

Que falsas traducciones de los Estatutos originales han dado lugar a interpretaciones erróneas, perjudiciales para el desarrollo y la eficacia de la Asociación Internacional de los Trabajadores;

Considerando además:

Que la Internacional se enfrenta a una reacción desenfrenada que reprime desvergonzadamente todo anhelo de emancipación de los trabajadores, y que mediante la fuerza bruta intenta perpetuar la diferencia de clases y la dominación política de las clases poseedoras fundada en ella;

Que la clase obrera sólo puede actuar como clase contra este poder colectivo de las clases poseedoras, constituyéndose ella misma en partido político especial, en oposición a todas las antiguas formaciones partidistas de las clases poseedoras;

Que esta constitución de la clase obrera como partido político es indispensable para el triunfo de la revolución social y de su fin último: la abolición de las clases;

Que la unión de las fuerzas individuales, que la clase obrera ha logrado ya hasta cierto punto mediante sus luchas económicas, ha de servir también como palanca para su lucha contra el poder político de sus explotadores; —

Por estas razones, la Conferencia recuerda a todos los miembros de la Internacional:

5. El Consejo General estará compuesto por obreros de los distintos
países representados en la Asociación Internacional. De entre sus propios
miembros elegirá a los funcionarios necesarios para el despacho de los
negocios, tales como un tesorero, un secretario general, secretarios
corresponsales para los diferentes países, etc.

6. El Consejo General funcionará como agencia internacional entre los
diferentes grupos nacionales y locales de la Asociación, de modo que los
obreros de cada país estén constantemente informados de los movimientos
de su clase en todos los demás países; que se realice simultáneamente y bajo
una dirección común una encuesta sobre el estado social de los distintos
países de Europa; que las cuestiones de interés general planteadas en una
sociedad sean ventiladas por todas; y que, cuando se requieran medidas
prácticas inmediatas —

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Reglas Generales y Reglamentos Administrativos de la A. I. T.

— como, por ejemplo, en caso de conflictos internacionales —, la acción
de las sociedades asociadas sea simultánea y uniforme. Siempre que lo
considere oportuno, el Consejo General tomará la iniciativa de presentar
propuestas ante las distintas sociedades nacionales o locales. Para facilitar
las comunicaciones, el Consejo General publicará informes periódicos.

7. Puesto que el éxito del movimiento obrero en cada país no puede
asegurarse sino mediante el poder de la unión y la combinación, mientras
que, por otra parte, la utilidad del Consejo General Internacional debe
depender en gran medida de la circunstancia de si ha de habérselas con
unos pocos centros nacionales de asociaciones obreras o con un gran |
número de sociedades locales pequeñas y aisladas, los miembros de la
Asociación Internacional harán cuanto esté a su alcance para unir las
dispersas sociedades obreras de sus respectivos países en cuerpos nacionales,
representados por órganos centrales nacionales. Se sobreentiende, no
obstante, que la aplicación de esta regla dependerá de las leyes peculiares
de cada país y que, salvados los obstáculos legales, no se impedirá a
ninguna sociedad local independiente que se corresponda directamente
con el Consejo General.

8. Toda sección tiene el derecho de nombrar a su propio secretario que
se corresponda con el Consejo General.

9. Toda persona que reconozca y defienda los principios de la Asociación
Internacional de los Trabajadores es elegible como miembro. Toda rama
es responsable de la integridad de los miembros que admita.

10. Todo miembro de la Asociación Internacional, al trasladar su
domicilio de un país a otro, recibirá el apoyo fraternal de los
Trabajadores Asociados.

11. Aun unidas por un vínculo perpetuo de cooperación fraternal, las
sociedades obreras que se adhieran a la Asociación Internacional
conservarán intactas sus organizaciones existentes.

12. Las presentes reglas podrán ser revisadas por cada Congreso, siempre
que dos tercios de los delegados presentes estén a favor de dicha revisión.

13. Todo lo no previsto en las presentes reglas se suplirá mediante
reglamentos especiales, sujetos a la revisión de cada Congreso.

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