Karl Marx
Comunicaciones de contenido diverso. 30 de junio de 1855

Neue Oder-Zeitung.
Nr. 303, 3. Juli 1855.
Mittagblatt

X. Londres, 30 de junio. (Comunicaciones de contenido diverso.) Puesto que lord Grosvenor se niega a retirar voluntariamente su _Sunday Trading Bill_, hoy aparecen en las calles más concurridas de Londres carteles murales invitando a una nueva manifestación monstruo en Hyde Park para mañana por la tarde. La Cámara fue bastante pueril para responder con un enérgico ¡No! ¡No! a la pregunta de Grosvenor de si el súbito cambio de opinión de la mayoría estaba inspirado por el populacho de Hyde Park.

De paso, a una pregunta de un par tory, Panmure dejó caer que los ministros han emitido una proclama en nombre de la reina al ejército, en la que anuncian a determinados cuerpos y regimientos —a los que se hallan en el teatro de guerra— un considerable aumento de paga y un incremento de las pensiones, no sólo por el período de su actual servicio, sino con carácter retroactivo por varios meses. Este anuncio se ha hecho por de pronto en nombre de la reina, mientras la Cámara de los Comunes sesionaba, y sin que los ministros le hicieran comunicación alguna. Los ministros se arrogan así un derecho que, según las constituciones, corresponde exclusivamente a la Cámara de los Comunes: el de fijar la soldada de las tropas. Ciertamente, dentro de pocas semanas o días tendrán que presentarse ante la Cámara para obtener la votación de los subsidios prometidos. Pero la proclama se ha anticipado a la votación de la Cámara. Si la Cámara rechazara la demanda, entraría en conflicto con el ejército. Esta es la respuesta al dictamen del comité Roebuck de que el ministerio es responsable de los sufrimientos del ejército. Es un paso en la dirección indicada por el príncipe Alberto.

La _Bill_ de Bouverie, que ayer pasó en segunda lectura por la Cámara de los Comunes, es importante para la legislación comercial inglesa. Hasta ahora, en Inglaterra, todo aquel que poseía una determinada participación en las ganancias de una casa de comercio era considerado como asociado y, por tanto, respondía con todo su patrimonio por las obligaciones comerciales de la casa. Según la _bill_ presentada por Bouverie en nombre del ministerio, esa función legal debe ser abolida. Más importante aún es su _bill_ sobre sociedades por acciones. Hasta ahora, todo miembro de una sociedad de ese tipo era responsable no sólo por el importe de su acción, sino con todo su patrimonio por las obligaciones totales de la sociedad. Según una de las _bills_, la responsabilidad se limita al importe de las acciones de cada participante, pero sólo en sociedades cuyo capital total ascienda al menos a 20.000 libras esterlinas, cuyo contrato esté suscrito por tenedores de acciones por un monto mínimo de 15.000 libras esterlinas, y en las que se haya desembolsado una aportación de al menos un 20 por ciento del capital total. La mera necesidad de tales leyes demuestra hasta qué punto la legislatura ha estado hasta ahora en manos de la alta finanza, la cual ha logrado, dentro de la primera nación comercial del mundo, someter los contratos mercantiles a las restricciones jurídicas más absurdas y arbitrarias. La nueva _bill_ pretende que su principio es «poner al trabajo y a los pequeños capitalistas en un pie de igualdad (ante la legislación comercial) con el gran capital». ¿Y cómo se lleva esto a cabo? Excluyendo a los capitales por acciones inferiores a 20.000 libras esterlinas del beneficio de una de las leyes, manteniéndolos sujetos a las antiguas restricciones. Que el gran capital, no contento con las armas económicas superiores con que combate la competencia del pequeño, recurra en Inglaterra, además, a privilegios jurídicos y leyes de excepción, nada lo demuestra de forma más contundente que la legislación inglesa sobre sociedades por acciones y sociedades mercantiles en general. Hasta hace pocos años, un banco, por ejemplo, no podía tener más de 6 miembros. Pasó mucho tiempo hasta que las sociedades por acciones obtuvieron el derecho de demandar o ser demandadas en nombre de su junta directiva. Pero para gozar de este privilegio, tienen que estar registradas o incorporadas, y una ley de 1837 dispone que la Corona sólo puede incorporar a raíz de un informe del _Board of Trade_, de modo que queda, de hecho, a la merced del _Board of Trade_ el que una sociedad sea incorporada o no. Los bancos, las sociedades de beneficencia y de ayuda mutua, etc., quedan completamente excluidos de los efectos de la nueva _bill_.

Un diario trae hoy la siguiente estadística parlamentaria: el número de colegios electorales asciende a 327. De estos 327 están bajo dependencia de magnates electorales: 9 por 1 magnate, 8 por 4, 7 por 1, 6 por 3, 5 por 8, 4 por 26, 3 por 29, de modo que 297 colegios electorales están dominados por 72 magnates. Quedan los llamados colegios «independientes»: 30. La Cámara de los Comunes cuenta con 654 miembros, de los cuales 594 son elegidos por los 297 colegios electorales dependientes. Entre estos 594 se cuentan 274 personas directamente emparentadas con la pairía o que pertenecen a la aristocracia.