Karl Marx

New-York Daily Tribune.
Nr. 4022, 9 de marzo de 1854

La información siguiente, que, de ser cierta, es de la mayor importancia, y de la cual solo una parte ha aparecido en los periódicos europeos, y aun ésa en forma parcial y encubierta, la hemos recibido de una fuente de suma confianza en Londres:

I. El 3 de febrero fue despachada a París y Londres la siguiente declaración del gabinete prusiano:

«1. No dejando las explicaciones del conde Orloff la menor duda acerca de la inutilidad de todo nuevo intento de mediación con el gabinete de San Petersburgo, Prusia retira por la presente su mediación, respecto de la cual ya no puede decirse que exista ocasión alguna.

2. Las propuestas del conde Orloff de un tratado de neutralidad formal y vinculante han sido objeto de una negativa absoluta, que se le ha comunicado en una nota, estando Prusia decidida a observar, aun sin el concurso de Austria, la más estricta neutralidad por su parte, que está resuelta a imponer mediante armamentos apropiados tan pronto como llegue el momento oportuno.

3. El que Prusia proponga, junto con Austria, un armamento general de la Confederación Germánica dependerá de la conducta de las potencias marítimas hacia Alemania.»

II. Louis Napoleon ha enviado un agente confidencial (el Sr. Brennier) a Turín, con el siguiente mensaje para el Rey del Piamonte y el señor Cavour: En un momento dado han de estallar movimientos insurreccionales en Parma, Piacenza, Guastalla y Módena. Cerdeña deberá entonces ocupar esos países, de los cuales serán expulsados los príncipes actualmente reinantes. Napoleon ha de garantizar al Rey la incorporación a Cerdeña de los tres primeros principados, y quizá también de Módena, en compensación de cuyos territorios ha de cederse a Francia el Condado de Saboya. A este arreglo, Inglaterra, según se dice, ha dado su asentimiento, aunque de mala gana y con muy mal talante. El Sr. Brennier prosiguió luego su gira por Italia hasta llegar a Nápoles, donde su llegada provocó «la más penosa sensación». Su misión es la de preparar una insurrección italiana, pues Napoleon está seriamente convencido de que él es el hombre llamado no solo a encender Italia, sino también a trazar la línea exacta que estará prohibido a la llama traspasar. Se propone concentrar los siguientes ejércitos:

1 — 100.000 hombres en la frontera de Saboya.
2 — 60.000 hombres en Metz.
3 — 80.000 hombres en Estrasburgo.

III. Prusia no pone objeciones a que se reúna un ejército francés de 100.000 hombres en la frontera de Saboya, pero considera que la concentración de un ejército en Metz y de otro en Estrasburgo constituye una amenaza directa contra ella. Ya se imagina que Baden, Hesse, Wurtemberg, etc., se encuentran en plena insurrección y que unos 100.000 campesinos marchan desde el sur de Alemania hacia sus propias fronteras. Por consiguiente, ha protestado contra estas dos medidas, y es esa eventualidad a la que se alude en el apartado 3 de la declaración prusiana. En todo caso, Prusia pondrá su ejército en pie de guerra hacia finales de marzo, y quizá antes. Se propone llamar a filas a una fuerza de 200.000 a 300.000 hombres, según las circunstancias. Pero si Napoleon insiste en concentrar los dos ejércitos en Metz y Estrasburgo, el gobierno prusiano ya ha resuelto aumentar sus efectivos a 500.000 hombres. En el gabinete de Berlín, donde el rey, con la gran mayoría de sus ministros, se había decidido a ponerse del lado de Rusia, y solo Manteuffel, respaldado por el Príncipe de Prusia, impuso la declaración de neutralidad (Manteuffel había propuesto originalmente una alianza formal con Inglaterra), se dice que reinan el miedo y la confusión. Ya existe una resolución formal del gabinete (Cabinets-Beschluss) en virtud de la cual, en determinadas circunstancias, todos los demócratas más notorios de la monarquía y, sobre todo, de la Prusia renana, han de ser detenidos en una misma noche y transportados a las fortalezas del este, a fin de impedir que favorezcan los planes subversivos de Napoleon (¡¡die Umsturzpläne Napoleons!!) o que promuevan movimientos populares en general. Se propone que esta medida se ejecute inmediatamente en el caso de que estallen desórdenes en Italia, o si Napoleon concentra los dos ejércitos en Metz y Estrasburgo. Según se nos asegura, esta resolución se ha tomado por unanimidad, aunque no están previstas todas las eventualidades bajo las cuales el gabinete juzgue oportuno ponerla en práctica.