Karl Marx

El proceso de Colonia

The Morning Advertiser.
N.º 19145, 2 de noviembre de 1852

El proceso de Colonia.

Al Director del Morning Advertiser.

Distinguido señor:

Le ruego acepte mi más sincero agradecimiento por la generosa protección que ha dispensado usted a la causa de mis amigos, los presos de Colonia. Mientras que la defensa sacará a la luz la serie de actos sin escrúpulos cometidos por los agentes de la policía prusiana, incluso en el curso de este proceso, deseo informarle de la última artimaña a que se ha recurrido para probar una correspondencia criminal entre mí y los presos de Colonia. Según el informe de la Kölnische Zeitung del 29 de octubre, el señor Stieber, consejero de policía, ha presentado otro de sus documentos: una carta ridícula que se pretende escrita de mi puño y letra, en la que se me hace recomendar a uno de mis pretendidos agentes que «introduzca bajo las puertas de demócratas reconocidos, en Crefeld, 50 ejemplares del Catecismo rojo, y escoja para la ejecución de este encargo la hora de la medianoche del 5 de junio de 1852».

En favor de mis amigos acusados, declaro por la presente:

1. Que la carta en cuestión no ha sido escrita por mí.

2. Que he conocido su existencia tan sólo por la Kölnische Zeitung del 29 del corriente.

3. Que jamás vi el así llamado Catecismo rojo.

4. Que nunca he hecho circular ejemplar alguno del «Rojo», de manera alguna.

Esta declaración, hecha también ante el magistrado de Marlborough-street, y por consiguiente tan válida como un juramento, la he enviado por correo a Colonia. Con insertarla en las columnas de su periódico me obligará usted tanto más, por cuanto ello sería el medio más eficaz de impedir que la policía prusiana intercepte el documento.

Soy, señor, su seguro servidor,

Dr. Charles Marx.

Londres, 30 de octubre de 1852.- 28, Dean-street, Soho.