Italia. 8 de septiembre de 1848
Italia.
* Florencia, 29 de agosto. Aunque antes muchos italianos se entregaban a la esperanza de una intervención francesa, ahora han llegado a ver claro al respecto. «L’Alba» dice con toda razón: «La intervención armada es imposible mientras el gobierno de Francia permanezca en manos de quienes rigen actualmente los destinos de Francia. Cavaignac no ha dejado dudas sobre sus intenciones, y la Asamblea Nacional ha aprobado su política. La intervención solo podrá tener lugar a consecuencia de una revolución. Si el gobierno y los representantes de Francia quieren ‘la paz a cualquier precio’, como Guizot y Duchâtel, el pueblo tendrá que cobrar necesariamente conciencia de la vergüenza y el perjuicio de semejante proceder político. Francia debe darse cuenta de que se halla en vísperas de nuevas jornadas revolucionarias…» Acerca de la Asamblea Nacional de Frankfurt dice el mismo periódico: «El partido aristocrático y el de Metternich vuelven a levantar cabeza. La Asamblea se torna cada día más reaccionaria; arroja de sí los principios de independencia, solidaridad y fraternidad de los pueblos. ¿Soportará la Alemania democrática, la verdadera Alemania del siglo XIX, que su nombre sea cubierto de oprobio indeleble por el partido reaccionario de Frankfurt, Viena y Berlín? etc.» Según las últimas noticias, Livorno está completamente tranquilo, pero las puertas siguen cerradas. De los 20 000 fusiles que fueron sustraídos del arsenal y del fuerte, el pueblo devuelve muchos. Ayer tarde, a las 6, una asamblea popular decidió, a propuesta del padre Melloni, permanecer unida a Toscana, aunque solo bajo las siguientes condiciones: 1) continuación de la guerra contra Austria; 2) disolución de la guardia cívica y reorganización de la misma sobre una base democrática; 3) reducción del sueldo de los funcionarios; 4) rebaja del precio de la sal; 5) fijación de los costos de abogados y tribunales; 6) reforma y aumento de la marina de guerra. Se envió una diputación con estas exigencias a Florencia. Si el gobierno recurriera a la fuerza, se producirían aún escenas lamentables.
* El 31 de agosto llegó a Turín un despacho telegráfico, según el cual en la mañana del 29 tuvo lugar un gran movimiento entre las tropas austriacas en Piacenza. Todos los oficiales se reunieron con el teniente mariscal de campo Thurn; durante la noche llegaron varios correos y otros salieron de la ciudad. – Los austriacos tienen ahora 48 baterías en campaña contra los italianos, y el refuerzo continúa. En Milán se aplica la ley marcial con el máximo rigor. En lugar de Schwarzenberg, Wimpffen ha sido nombrado gobernador de Milán. La consulta lombarda ha llegado ya a Turín. Se dice que el duque de Módena, el de la amnistía, ha abandonado su residencia y confiado las riendas del gobierno al príncipe Lichtenstein.