Italia. 8 de julio de 1848
Italia.

Turín, 29 de junio. Desde ayer reina el júbilo en Turín, si bien no entre los filisteos ni entre los reaccionarios de toda laya. En la sesión de ayer de la Cámara de Diputados se votó por fin, tras unos debates tan largos y tempestuosos como jamás hemos presenciado aquí, la ley relativa a la unión de Lombardía y las cuatro provincias venecianas con Piamonte. Los planes y maniobras monárquicos de los ministros fracasaron (entre ellos constituye Pareto, ministro de Asuntos Exteriores, una loable excepción). La Cámara se decidió por 127 votos contra 7 a favor de la propuesta de la comisión, es decir, a favor de la unión bajo las condiciones planteadas por los lombardos y las cuatro provincias venecianas. Conforme a ello, la asamblea constituyente, que habrá de formarse mediante sufragio universal y elecciones directas, no sólo tendrá que “deliberar” una nueva constitución, como querían los señores ministros con excepción de Pareto, sino que “discutir y establecer las bases y formas de una nueva monarquía constitucional”.

* Milán, 27 de junio. El gobierno provisional ha encargado a una comisión de ingenieros que elabore un plan para la construcción de una línea telegráfica entre Milán y el teatro de guerra, así como entre Milán y Pavía, y que cuide de su pronta ejecución.
(Il 22. Marzo.)