Italia. Núm. 69, 8 de agosto de 1848 Neue Rheinische Zeitung. * Milán, 30 de julio. Jóvenes y viejos están ocupados en los trabajos de fortificación, y los hombres de algún modo aptos para el servicio de campaña acuden con premura a las armas y parten hacia los lugares más amenazados. La ruta de Brescia hasta aquí está aún libre; Peschiera está bien aprovisionada y defendida. El gobierno de Lombardía acaba de promulgar un decreto, cuyo Art. I reza: La patria adopta a todos los hijos de las víctimas caídas en los gloriosos días de la revolución. Los varones serán educados a expensas públicas y el Estado se reserva, además, destinarlos a la carrera civil o militar. Las niñas recibirán una pensión de 600 liras. Art. III. Los heridos que hayan quedado incapacitados para el trabajo recibirán, en tanto no se haya creado un establecimiento especial para inválidos, una pensión vitalicia de 600 liras. – El combate de Cremona, en el cual, como ya se ha informado, los piamonteses resultaron vencedores, nos hace suponer que Radetzky ha pasado el Oglio por Macaria y seguido de cerca, con rapidez, al ejército piamontés en su retirada. Fanti, que había asumido el mando supremo en Brescia, ha regresado a causa de su nombramiento como presidente del comité de defensa, y el general Griffini ha sido enviado allí por el comité. Milán, 30 de julio. La Junta de Defensa, considerando que la defensa de la patria es un deber al que nadie puede sustraerse, y que la emigración debilita no solo los medios de defensa del país, sino también su prosperidad, ha resuelto: Ningún nativo puede abandonar el territorio lombardo, salvo con permiso especial de la Junta de Defensa, la cual en

este caso expide un pasaporte. Quien emigre sin él será declarado públicamente traidor a la patria y sus bienes serán confiscados. El órgano republicano publicado por Mazzini, “l’Italia del Popolo”, observa: “La crisis es grave e inesperada. Un pueblo que durante cuatro meses ha sido alimentado con engaños por su gobierno, y que, tras la enumeración de austríacos muertos, heridos y apresados en los boletines, debía creer hace tiempo aniquilado al ejército enemigo, se ha despertado de repente bajo el grito de: ‘¡El enemigo está a las puertas!’. Se le había profetizado no sé qué milagrosa felicidad si tan solo decidía con presteza y sin discusión la incorporación monárquica, y desde entonces una serie de incesantes infortunios le ha arrebatado el Véneto y conducido al enemigo, a través de las dispersas filas del ejército, hasta el corazón de Lombardía, de modo que ahora amenaza la capital. ¡¿Y se le exige a este pueblo que no se ‘inquiete’?! ¿Que no recoja con ligereza y avidez todos los rumores que llegan a sus oídos sobre movimientos enemigos y peligros amenazantes? Dejad que el pueblo, aunque sea con exageración, esté vigilante ante los peligros que lo amenazan; quizás esté tanto mejor preparado para superarlos.” Milán, 1 de agosto. ¡Dios nos ayude a superar también esta prueba! Los austríacos están en marcha, el ejército piamontés se retira a la fuerte, pero última, línea del Adda, para salvar si es posible la ciudad, que se dispone a la defensa. Se toman ahora, por fin, las enérgicas medidas que desde hace tiempo debían haberse tomado. 2 de agosto. El cuartel general de Carlos Alberto está en Lodi, a cinco horas de aquí. (Schweizerische National-Z.) Cremona, 29 de julio. No voy yo al cuartel general, el cuartel general viene a mí. Ayer estuvo Carlos Alberto en Bozzolo y hoy ha decidido dirigirse aquí. Por todo lo que oigo, de los 80.000 hombres del ejército italiano quedan ahora a lo sumo 20.000, capaces en este momento para el servicio efectivo y el combate. El ejército está como disuelto y no puede ser reunido de nuevo, por mucho empeño que se ponga en unir a todos los que se han retirado a Brescia y Cremona con la división que aún permanece bajo el mando del rey. El rey intenta en vano resistir ante el victorioso ejército. Cuanto más rápido regrese al Piamonte, tanto mejor para él. Allí aún puede esperar una paz muy favorable para él... Nadie es de culpar, salvo Carlos Alberto.

Dio siempre preferencia a aquellos generales que ni merecían ni gozaban de la confianza de los soldados... Fuimos victoriosos en cada combate; matamos e herimos al enemigo 15.000 hombres, le capturamos 3.000 prisioneros. Y sin embargo tuvimos que ceder, porque no teníamos reserva alguna y no se había tomado precaución para reavituallar a los extenuados. Las tropas permanecieron casi tres días prácticamente sin víveres de ninguna clase. La victoria del enemigo se debe única y exclusivamente a que poseía una reserva de tropas frescas, que dejó caer sobre nuestro flanco después de haber sido derrotado por nosotros en el frente. ¿No es desgarrador que, después de que Somma Campagna fuera tomada y retomada, de que los austríacos fueran expulsados dos veces de Sona y de que la escarpada pendiente de Custozza fuera asaltada a punta de bayoneta, nos viéramos no obstante obligados a replegarnos a Villafranca, porque los hombres caían desfallecidos de hambre, porque tropas frescas del enemigo llegaban desde Verona en el momento oportuno, porque se nos dejó sin provisiones de boca y en muchos puntos sin municiones? Creo que a los soldados se les envió de tiempo en tiempo pan y vino. Pero los conductores de los carros cortaron los arreos, huyeron y dejaron los carros abandonados en el camino; lo mismo ocurrió con los carros de municiones. Semejantes cosas no son accidentes, sino crímenes, porque los conductores no tenían escolta suficiente. (Correspondencia privada delTimes.) / Génova, 29 de julio. Las noticias poco halagüeñas del teatro de guerra no han desalentado en modo alguno al pueblo, sino que lo han incitado a una energía aún mayor. Los curas arengan a la cruzada por la libertad. Ayer, casi todos los habitantes se congregaron en una gran manifestación bajo el clamor atronador de: ¡A las armas! ¡Al campo de batalla! Una enérgica proclama contra todo el débil, insensato o traicionero proceder seguido hasta ahora por los ministros y las inútiles discusiones de los diputados fue cubierta en pocas horas con muchos miles de firmas y remitida a Turín. * Turín, 31 de julio. La ley que inviste al rey con poderes ilimitados mientras dure la lucha por la independencia fue adoptada por los diputados con 95 votos contra 3. Por otra parte, 43 diputados declararon hacer constar en acta su protesta contra esta medida ilegal. “La Concordia” dice en su número de hoy sobre el estado actual de Europa: “Tras la victoria del poder moral en Europa durante el memorable mes de marzo, se impone ahora el reino del poder brutal, de la superioridad numérica, de la masa. A la potente irrupción de la palabra le sigue la elocuencia de los cañones; tras las

sublimes ideas de independencia y libertad retumba el galope de los corceles de guerra. Y no solo para Italia, sino también para vosotros, los de la nueva Alemania, que pretendéis hacer de la libertad y de la independencia un monopolio. Mientras en Italia se libra una lucha desesperada entre la barbarie y la civilización: ¡prestad atención a lo que se prepara para vosotros! El rey de Prusia ha hablado al oído del Zar por medio de su enviado Pfuel: el Zar ha asentido con aprobación, para dar a entender: ‘¡Nos entendemos!’. Austria se ha hecho la alemana, para contar con la ayuda de otros pueblos de habla alemana frente a los que hablan italiano… Pero si por un lado Rusia y los croatas se mantienen unidos, por el otro deberían hacerlo juntos Alemania, Hungría e Italia.”