Italia. 29 de junio de 1848
Suplemento
Italia.

Nápoles, 14 de junio. En Catanzaro gobierna un Comité de Salud Pública. En Cosenza, los diputados Valentini, Ricciardi, Mauro, de Riso y Musolino exhortaban ya desde hace tiempo en una proclama a todos los diputados a reunirse en Cosenza el 15 de junio para iniciar las sesiones que en Nápoles fueron impedidas por la violencia brutal. Los diputados deliberan en esa misma ciudad sobre la formación inmediata, el 15 de junio, de un Comité de Salud Pública permanente, para el cual quieren atraerse a los ciudadanos más respetables del país. A continuación instalaron una comisión de impuestos; organizaron una columna móvil, que ocupó las alturas de Paola, y se pusieron en contacto con todas las demás partes sublevadas. Se realizan esfuerzos inmensos y preparativos bélicos para asestar por fin el golpe de gracia a ese Ferdinand, a ese «infamissimo bombardatore». En casi todas partes han sido arrancadas las insignias reales; el puente entre él y el pueblo está completamente roto. En una proclama a los sicilianos, dicen los calabreses:
«No nos faltan ni brazos ni coraje; vosotros sabéis qué sangre corre por las venas calabresas. Pronto habremos reunido un ejército de 40.000 hombres desde Reggio hasta Salerno. El motivo por el que nos dirigimos a vosotros es la falta de artillería suficiente, etc.»
– Un decreto del parlamento siciliano elogia a todos los sicilianos que el 15 de mayo combatieron en Nápoles contra el brutal Borbón.
Módena, 18 de junio. Un despacho llegado al comando general de aquí comunica que los austriacos han evacuado Padua y han dejado la vigilancia de la ciudad a la guardia cívica, junto con 2 piezas de artillería.