Italia. 26 de agosto de 1848
Italia.
* Δ Turín, 19 de agosto. Los ministros dimisionarios publican en el periódico oficial un breve informe de su actividad ministerial y declaran al mismo tiempo que se proponen rendir cuentas plenamente ante el Parlamento y que no piensan sustraerse en modo alguno a la responsabilidad ministerial. El informe expone: 1) que este ministerio, en lo concerniente a la reorganización y aumento del ejército y a la movilización de la guardia nacional, ha preparado lo necesario para que, a principios de septiembre, las tropas se hallen en mayor número y mejor disciplinadas que antes; 2) en cuanto a las finanzas, se han adoptado todas las medidas para satisfacer las necesidades sin gravar demasiado a los contribuyentes; 3) el ministerio ha protestado ante todos los gobiernos libres contra la validez del armisticio firmado en Milán el 9 de agosto por el conde Salasco, en lo que afecta a la política; 4) además, el ministerio ha solicitado una investigación contra los jefes del ejército implicados en los últimos acontecimientos; 5) el ministerio ha reclamado la intervención armada de Francia; 6) ha insistido en la intervención de Francia, incluso cuando la diplomacia extranjera antepuso la mediación pacífica; 7) ha impartido a los agentes diplomáticos las instrucciones pertinentes y ha tratado de ganar para la causa común todas las fuerzas de Italia. El ministerio añade: «Aunque no le haya sido dado llevar a término lo comenzado y alcanzar resultados, abriga no obstante el convencimiento de que Italia, si no se abandona a sí misma, puede esperar un desenlace feliz.» La conclusión de la declaración reza: «Sería indigno arrojar las armas por diez días de infortunio, e insensato creer que una paz ignominiosa pudiera asegurar mejor los intereses materiales y el honor del Piamonte que una lucha honorable.»