Italia. 20 de julio de 1848
Italia.
* Florencia. En la sesión del Parlamento toscano del 8 del corriente, el señor Malenchini dirigió interpelaciones al ministro de la guerra, quien declaró que las fuerzas toscanas en campaña constan de 6.789 hombres, con 11 piezas de cañón. Este poderío será pronto aumentado y Carlos Alberto ha prometido poner a disposición del ejército toscano una batería completa. En cuanto a la muy comentada alianza de los Estados italianos entre sí, se han iniciado gestiones; pero el rápido curso de los acontecimientos ha impedido la conclusión. La alianza, reconocida por Carlos Alberto, existe de hecho. El decreto del Gran Duque del 29 de marzo brinda la prueba de ello. El ministro de finanzas ha dado algunas explicaciones, de las cuales resulta que, desde enero hasta el 7 de julio, han ingresado en la caja de guerra 4.101.488 liras. Los próximos armamentos exigirán todavía fuertes gastos.

En Piacenza se han producido concentraciones a causa del encarecimiento del grano. La guardia cívica ha abierto fuego sobre una multitud muy numerosa. Algunas personas han resultado heridas, otras detenidas.

El periódico milanés exige una actuación decidida del gobierno frente a los peligros que amenazan al país. «Las ciudades —dice— que han vuelto a caer en la servidumbre, las fortalezas que capitulan, el abatimiento en las provincias venecianas, que se difunde por el territorio lombardo a través de las quejas de los infortunados que han escapado a la perdición, todo esto ha de volver odioso, de ahora en adelante, el sistema de las medias medidas, de los pequeños esfuerzos, de los pequeños sacrificios, que agotan a la nación sin alcanzar un resultado duradero. Se precisan disposiciones enérgicas y terminantes para salvar al país. El gobierno debe de una vez...»