Italia. 15 de junio de 1848
Italia.
* La A. A. Z. publica a continuación el embellecido informe sobre los movimientos del ejército austríaco en Italia. Confirma nuestra afirmación de ayer, según la cual los austríacos abandonan la Lombardía y se retiran «cubiertos de gloria».
Verona, 7 de junio. Después del victorioso combate de Curtatone, se acordó un ataque concentrado contra Goito, concebido según el plan de manera muy buena y hermosa, pero que en la ejecución (!) fracasó por la falta de armonía de los movimientos. Como al mismo tiempo llegó la noticia de la caída de Peschiera, con lo que este error ya no podía subsanarse, se renunció a todos los ataques ulteriores contra los piamonteses, atrincherados hasta los dientes. (!) El cuerpo de reserva ha entrado ya ayer de nuevo en Verona, mientras que el ejército principal, de unos 25 000 hombres, avanza por Legnago, Montagnana y Este hacia Vicenza. El objetivo de esta operación salta a la vista (!): se quiere restablecer a toda costa la comunicación con Trieste y las restantes provincias; por tanto, deben tomarse las ciudades de Treviso y Vicenza; al mismo tiempo, se limpiará también el Véneto de los bandidos que se llaman crociati y han mostrado claramente su vocación en Castelfranco, liberando a los pacíficos campesinos de este azote. El teniente mariscal de campo barón v. Welden, que según se dice ya se encuentra ante Treviso, se unirá luego con el ejército principal. Se desprende de este breve esbozo que nuestras tropas, según la máxima de que «el éxito en la guerra descansa en las piernas» (!), han de realizar considerables marchas de ejercicio; esperemos, pues, el éxito. Hasta ahora, sobre todo en lo tocante a la repetida expedición a Vicenza, nada más se podía decir que: