Italia. 14 de septiembre de 1848
Italia.
* La noticia aparecida en nuestro número de ayer sobre un nuevo levantamiento en Livorno se confirma. La lucha fue larga y encarnizada. El fuego comenzó a las nueve de la noche del 2 de septiembre y duró hasta la madrugada del día siguiente. La artillería disparaba solo con metralla. Había logrado apoderarse de dos calles importantes. Pero no pudo mantenerse en ellas a causa del fuego cada vez más violento que salía de las casas y de los tejados. Otro tanto le ocurrió a la caballería. De las tropas de línea, la mayor parte se pasó tras dos horas de combate. Nadie sabe qué ha sido del comisario extraordinario del gobierno Cipriani. Unos dicen que se refugió con las tropas que permanecieron fieles en la ciudadela, otros que huyó a bordo de un vapor francés. El pueblo asedia la ciudadela.

Según correspondencias de Nápoles, las tropas de Fernando habrían efectuado su desembarco cerca de Mesina, pero fueron rechazadas por los sicilianos y obligadas a reembarcar. Una bomba lanzada por la escuadra napolitana alcanzó un barco inglés y mató a un marinero. El gobierno siciliano ha solicitado, por medio de un diputado, el auxilio del almirante inglés.

El partido austro-jesuítico de Roma ha descubierto un nuevo medio para ganar al pueblo para sus fines. Asegura en sus periódicos y carteles que los liberales predican y quieren introducir el protestantismo.

El Papa expresó recientemente —en su última alocución— la misma acusación. Los órganos del partido liberal: «Il Contemporaneo» y «L’Epoca», protestan contra esta perfidia y exponen…