Bakunin

En el núm. 36 de este periódico comunicamos un rumor que circulaba en París, según el cual George Sand estaría en posesión de documentos que presentaban al refugiado ruso Bakunin como agente del emperador Nikolaus. Comunicamos este rumor tal como nos llegó de dos corresponsales que se desconocían mutuamente. Cumplíamos con ello el deber de la prensa, que es vigilar rigurosamente a las personalidades públicas, y dábamos con ello al mismo tiempo al Sr. Bakunin ocasión de despejar una sospecha que, ciertamente, pesaba sobre él en determinados círculos de París. Con igual diligencia publicamos la contra-declaración del Sr. Bakunin y su carta a la señora George Sand procedente de la *Allgemeine Oder-Zeitung*, antes incluso de que el Sr. Bakunin nos lo solicitara por escrito. Publicamos ahora, en traducción literal, una carta de George Sand dirigida a la redacción de la *Neue Rheinische Zeitung*, con lo cual este asunto queda completamente zanjado:

«¡Señor redactor! Bajo la fecha de París, 3 de julio, publica usted en su periódico el siguiente artículo (sigue la traducción de la correspondencia en cuestión). — Los hechos comunicados por su corresponsal son completamente falsos y no tienen ni la más mínima apariencia de verdad. Jamás he poseído la menor prueba de las insinuaciones que ustedes tratan de acreditar contra el Sr. Bakunin, a quien la monarquía caída desterró de Francia. Nunca he estado autorizada, por tanto, para abrigar la menor duda acerca de la lealtad de su carácter y la franqueza de su opinión.

Reciba usted, etc., George Sand.

P. D. Apelo a su honor y a su escrupulosidad para insertar inmediatamente esta carta en su periódico.

La Châtre (Département de l’Indre), 20 de julio de 1848. »